1. Los caminos del hombre llevan a un fin sin
esperanza... los de Dios, a una esperanza sin fin.
2. El mucho arrodillarnos nos mantendrá en buena
condición.
3. Quien se arrodilla delante de Dios puede estar
de pie frente a todos.
4. ¡Ejercitémonos diariamente! Caminemos con el
Señor.
5. En la narración de la vida, el diablo podrá
ser una coma, pero nunca le permitamos ser el punto.
6. No pongamos un signo de interrogación donde
Dios ha colocado un punto.
7. Al orar, no demos instrucciones a Dios,
simplemente pongámonos a Su servicio.
8. No esperemos que seis hombres fuertes nos
lleven a la iglesia.
9. Advertencia: la exposición al Hijo pudiera
prevenir que nos quemásemos.
10. No pretendamos cambiar el mensaje de Dios...
permitamos que este nos cambie a nosotros.
11. Cuando Dios ordena, Él sustenta.
12. La mayoría de la gente quiere servir a Dios,
pero en un rol asesor.
13. Nunca le demos al diablo un aventón... él
siempre querrá conducir.
14. La preocupación es el cuarto de revelado en
el que lo negativo se revela.
15. Nada arruina tanto la verdad como el
estirarla.
16. Seamos pescadores de hombres... nosotros los
pescamos y Dios los limpia. Dios no llama a los calificados, sino
que califica a los llamados.
Estas frases son joyitas del pensamiento que se
centra en Dios y sus bondades, en la provisión y reconoce cuán
significativo es mantener una relación con nuestro Salvador en medio
de una cultura que pareciera darle la espalda cada vez con más
frecuencia.
Ahora bien, comprendo que para algunos, el
problema consiste en una falta de claridad en cuanto a qué quiere
Dios de sus vidas. Permitamos al Espíritu Santo utilizar las
Sagradas Escrituras para revelarnos precisamente eso: ¡qué quiere
Dios de nosotros! Lo maravilloso con el Señor es que... ¡nunca es
demasiado tarde!
Samuel 3:10
Y vino Dios y se paró, y llamó como las otras veces: ¡Samuel,
Samuel! Entonces Samuel dijo: Habla, porque tu siervo oye.