MATEO.
Mateo, o Leví, se destaca primordialmente como autor del Evangelio
que lleva su nombre. Fue hijo de Alfeo y vivió en Capernaum, donde
fue recolector de impuestos en la aduana local. Aunque publicano,
Mateo no era tan opulento como los publicanos romanos que
subarrendaban la recolección de impuestos a gente del país como
Mateo mismo. En Mateo 9,9 éste cuenta cómo fue llamado a ser
discípulo,"Pasando Jesús de allí, vio a un hombre llamado Mateo, que
estaba sentado al banco de los tributos públicos, y le dijo,Sígueme.
Y se levantó y le siguió". (Dos relatos paralelos del llamamiento de
Mateo se hallan en Marcos 2,14 y Lucas 5,27-28.) La fiesta que luego
reparó Mateo en honor de Jesús fue la que hizo que los fariseos
preguntaran a Jesús por qué comía y bebía con publicanos y pecadores.
No hay en el Nuevo Testamento ninguna otra mención directa de Mateo,
excepto la lista de apóstoles en Lucas 6,15. Se cree que Mateo
predicó en Judea de 12 a 15 años y luego fue como evang elista al
extranjero, y que murió en Etiopía en Macedonia.
MARCOS ( = JUAN MARCOS).
La primera referencia a Juan Marcos se halla en Hechos (12,12). Fue
hijo de cierta María de Jerusalén y primo de Bernabé. Acompañó a
Pablo y a Bernabé en su primer viaje misionero. Antes del segundo
viaje, se suscitó una grave discordia entre Pablo y Bernabé respecto
a Juan Marcos; esto provocó la separación de ellos, pues Bernabé
apoyó a Marcos (Hechos 15,37-39), cuando éste echó pie atrás en el
viaje (Hechos 13,13). Posteriormente Pablo tuvo considerable fe y
confianza en Juan Marcos, pues cuando escribe a los colosenses (Colosenses
4,10) y a Filemón (Filemón 24), Marcos se halla en Roma y su
presencia allá parece servir a Pablo de solaz. Una vigorosa
tradición de la iglesia primitiva afirma que Juan Marcos fue también
compañero de Pedro. Pasaron diez o doce años entre la última
referencia a Juan Marcos en los Hechos, y la primera referencia que
a él se hace en las Epístolas. Se cree que en esos años acompañó a
Pedro. Hay pruebas de que estuvo co n Pedro durante los últimos años
del Apóstol, y de que en su Evangelio de Marcos narra la historia
que oyó de Pedro.
LUCAS.
Lucas se menciona sólo tres veces por su nombre en el Nuevo
Testamento (Colosenses 4,14; Filemón 24; 2 Timoteo 4,11). Era un
médico griego muy culto, y escribió el Evangelio de Lucas y los
Hechos de los Apóstoles. Lucas 1,2 revela que aquel médico no fue de
"los que desde el principio lo vieron con sus propios ojos"; según
parece, se unió al grupo de Pablo en Troas (Hechos 16,10), con el
cual navegó hasta Macedonia. Fue amigo y compañero de viaje de
Pablo, al cual acompañó nueve años. Pablo se refiere a él como el "médico
amado", y en 2 Timoteo 4,11 nos suministra un último vistazo de su
fiel amigo.
JUAN EL APÓSTOL.
Juan el apóstol, hijo de Zebedeo y Salomé, y hermano de Jacobo, fue
pescador hasta que Cristo lo llamó a seguirlo. Según la tradición,
Juan fue el más joven de los apóstoles, y el más recordado. A Juan
el apóstol se atribuyen cinco libros del Nuevo Testamento,el
Evangelio de Juan, las tres epístolas de Juan y el Apocalipsis. De
los doce apóstoles, Juan, Pedro y Jacobo o Santiago, fueron los más
íntimos de Cristo. Los tres estuvieron con él en la resurrección de
la hija de Jairo, en el monte de los Olivos, en el Getsemaní, etc.,
pero sólo Juan estuvo junto a la cruz cuando el Señor fue
crucificado, y fue allí que Jesús le encomendó a su madre María, a
quien Juan cuidó hasta que ella murió. Juan pasó sus últimos años en
Éfeso, en donde, según parece, escribió su Evangelio. Columna de la
Iglesia de Jerusalén, fue exiliado a la isla de Patmos, en donde
escribió el Apocalipsis. Referencias,Marcos 3,17; 14,33; Lucas 5,10;
Hechos, 3, etc.
PABLO.
Pablo, oriundo de Cilicia, fue ciudadano romano por nacimiento. Su
familia era de la tribu de Benjamín, y fue educado como fariseo.
Estudió bajo Gamaliel (Hechos 22,3) y era muy culto (dominaba varios
idiomas y conocía las literaturas hebrea y griega). Saulo, su nombre
en lengua hebrea, fue un gran perseguidor de la Iglesia, como lo
demuestra su aprobación de la muerte de Esteban (Hechos 7,58--8,1),
pero la victoriosa muerte de Esteban lo impresionó hondamente. Se
convirtió más tarde cuando iba rumbo a Damasco, luego de quedar
ciego (Hechos 9,1-19; 22,5-16; 26,12-18). Recobró la vista cuando
fue lleno del Espíritu Santo. Poco después fue a Arabia (Gálatas
1,17). Fue el gran misionero mundial del Nuevo Testamento; en
territorio gentil empleaba su nombre romano de Pablo. Sus tres
viajes misioneros constan en Hechos; realizó su obra en Asia Menor,
Grecia y Roma. Padeció gran persecución (cárcel, lapidación,
latigazos, etc.), pero nada detuvo su ministerio de predicació n,
curación, edificación de la Iglesia y escritura. Encarcelado por
largos períodos en Roma, la tradición afirma que murió como mártir
decapitado en Roma entre el 64 y el 67 a.C. Es el autor de la
mayoría de las epístolas del Nuevo Testamento. Se ha dicho que Pablo
es la más poderosa personalidad humana del Nuevo Testamento, y
ciertamente su capítulo sobre el amor (1 Corintios 13) no tiene
rival. Hay una antigua descripción tradicional de Pablo que lo
presenta como "hombre de pequeña estatura, cejijunto, de nariz larga,
calvo, de piernas arqueadas, fornido, lleno de bondad, pues a veces
tiene aspecto de hombre y a veces su rostro parece de ángel".