La prisión de la necesidad. Ha visto sus
prisioneros. Tienen «necesidad». Siempre necesitan algo. Quieren
algo más grande. Más hermoso. Más rápido. Más delgado. Necesitan.
No es mucho lo que necesitan. Sólo quieren una
cosa. Un nuevo trabajo. Un nuevo automóvil. Una nueva casa. Una
nueva esposa. No quieren mucho. Sólo una cosa.
Con sólo «una cosa» serán felices. Y tienen razón:
serán felices.
Cuando tengan «una cosa» saldrán de la prisión.
Entonces sucede algo. El olor a carro nuevo se desvanece. El nuevo
empleo se envejece. Los vecinos compran un televisor más grande. La
nueva esposa tiene malos hábitos. La chispa se esfuma, y antes que
usted se dé cuenta, otro exconvicto quebranta su palabra y regresa a
la prisión.
¿Está usted en la prisión? Sí, si se siente mejor
cuando tiene más y peor cuando tiene menos. Sí, si su gozo está a
una entrega de distancia, a un traslado de distancia, a un premio de
distancia o a una renovación de distancia.
Si su felicidad procede de algo que deposita,
conduce, bebe o come, reconózcalo: usted está en una cárcel, la
cárcel de la necesidad.
Esa es la mala noticia.
La buena es que tiene una visita. Y su visita
tiene un mensaje que puede darle la libertad. Vaya a la sala de
visitas.
Tome asiento, y vea al otro lado al salmista
David.
Le hace señas para que se incline hacia él. «Tengo
un secreto que contarte», susurra, «el secreto de la satisfacción: "Jehová
es mi pastor; nada me faltará"»
David ha encontrado los pastos donde va a morir
el descontento. Es como si dijera: «Lo que tengo en Dios es más
grande que lo que no tengo en la vida». Aligere su equipaje.
Nashville: Caribe-Betania Editores.
Salga de esa Prisión hoy mismo y viva con alegría
y satisfacción. Satisfacción real no está en las cosas, sino en Dios
que todo lo llena. NO siga mas preso y sea Libre en Él.
Y el árbol del campo dará su fruto, y la tierra
dará su fruto, y estarán sobre su tierra con seguridad; y sabrán que
yo soy Jehová, cuando rompa las coyundas de su yugo, y los libre de
mano de los que se sirven de ellos.
Ezequiel 34:27
Entonces el rey mandó, y trajeron a Daniel, y le
echaron en el foso de los leones. Y el rey dijo a Daniel: El Dios
tuyo, a quien tú continuamente sirves, él te libre.
Daniel 6:16