¿No puedes dormir porque te preocupa tu situación
profesional y financiera?
Ese era el caso de Bill, un hombre de negocios de
mediana edad que siempre le decía a la gente que haría esto o
aquello en su negocio de relaciones públicas; siempre era algo que
de seguro le daría más dinero.
Días tras día, sin embargo, las cosas nunca
pasaban según su predicción y se sentía un fracaso. Al final, su
negocio fue a la bancarrota.
En aquel entonces, estaba devastado, pensando que
nunca lograría recuperarme en las finanzas, dijo Bill.
Me sentía desesperado.
No obstante, recuperó la independencia financiera.
A decir verdad, Bill llegó a tener un enorme
éxito en el mundo de los negocios.
Acredita su nuevo éxito a tener a Dios como su
socio comercial.
Me encanta la gente, dijo.
Pero antes, trataba de cubrir mi presupuesto con
las matemáticas, que nunca me gustaron mucho en la escuela.
Nos sorprende que tuviera que luchar tanto en mi
trabajo.
Al mirar atrás, Bill dice que quedarse en la
quiebra fue lo mejor que le sucedió.
Le hizo cambiar de actitud. Comenzó a confiar en
Dios.
Antes, temía correr riesgos... probar nuevas
cosas, explicó.
Ahora, si algo no da resultado en mi negocio, no
lo miro como un fracaso.
Lo veo como una oportunidad de probar otra cosa.
Si tenemos mucha dificultad en cubrir nuestro
presupuesto, podemos revisar nuestra situación y pensar en formas de
cambiar, como lo hizo Bill.
Podemos encontrar un trabajo que nos guste.
Al hacer todo lo que podamos en nuestro trabajo,
siendo lo mejor posible, podemos disfrutar la vida que Dios designó
de forma especial para nosotros.
Santiago 4:15-16
Más bien, debieran decir: Si el Señor quiere, viviremos y haremos
esto o aquello. Pero ahora se jactan en sus fanfarronerías. Toda
esta jactancia es mala.