A muchas personas las preocupaciones le quitan el
sueño. Yacen despiertas en la cama, preguntándose si hicieron una
buena decisión el día antes, si se equivocaron, y qué deben hacer
mañana.
He aquí una manera en que una mujer enfrentó las
preocupaciones. Con tantas cosas para preocuparse, decidió apartar
un día a la semana para hacerlo. Si ocurría algo que le causaba
preocupación, lo escribía en un papel y lo ponía en su caja de
preocupaciones. Entonces, el miércoles de preocupación, leía todas
las preocupaciones.
Para su sorpresa, la mayoría de las cosas que la
perturbaban ya estaban resueltas de algún modo. Así que aprendió que
pocas veces había una razón justificable para preocuparse.
Como escribiera el salmista en el Salmo 127:2 En
vano madrugan ustedes, y se acuestan muy tarde, para comer un pan de
fatigas, porque Dios concede el sueño sus amados.
En su poema titulado "Dulces sueños", la poetisa
estadounidense Ellen M. Huntington Gates describió el descanso
perfecto de Dios para esos con corazones preocupados.
Ten dulces sueños en este lugar tranquilo, Oh tú
quienquiera que seas, Y no permitas que el dolor de ayer Perturbe tu
pacífico corazón. No dejes que el mañana arruine tu descanso
Con sueños de futuros males: Tu Creador es tu
amigo que no cambia, Su amor te cubre como siempre.
Olvídate de ti y de todo el mundo, Apaga cada luz
cegadora: Las estrellas brillan en el cielo ¡Dulces sueños! ¡Buenas
noches! ¡Buenas noches!
Como hijo de dios, puedes descansar en el
conocimiento que te rodea el amor de un Padre que se preocupa por ti.
Jesús dijo: Fíjense en las aves del cielo: no
siembran ni cosechan ni almacenan graneros; sin embargo, el Padre
celestial las alimenta. ¿No valen ustedes mucho más que ellas?
Mateo 6:26
Confía en Dios sin temor ni ansiedad por lo que
quizá te depare el mañana. El mismo Creador que colocó cada estrella
en el cielo es el que vela por ti.
Mateo 6:34
No se preocupen por el día de mañana, porque mañana habrá tiempo
para preocuparse. Cada día tiene bastante con sus propios problemas.