Había una vez un agricultor que cierta noche fría
de invierno oyó un golpeteo irregular contra la puerta. Fue hacia
una ventana y vio cómo varios pequeños gorriones atraídos por el
evidente calor que había dentro de la casa, se golpeaban contra el
vidrio de la puerta.
Conmovido, el agricultor se abrigó bien y cruzó
el patio cubierto de nieve para abrir la puerta del granero para que
los pobres pájaros pudieran entrar. Prendió las luces y echó algo de
heno en un rincón. Pero los gorriones, que se habían dispersado en
todas direcciones cuando él salió de la casa, se ocultaban en la
oscuridad, temerosos.
El hombre intentó varias cosas para hacerlos
entrar en el granero. Hizo un caminito de migas de pan para guiarlos.
Dio vuelta por detrás de donde estaban los pájaros para ver si los
podía espantar en dirección al granero. Nada dio el Resultado
esperado. Él, una enorme criatura extraña, los aterrorizaba; los
pájaros no podían entender que él estaba tratando de ayudarles.
El hombre de campo se retiró a su casa y observó
a los condenados gorriones a través de su ventana. Mientras los
observaba, un pensamiento le llegó de repente: “¡Si tan sólo pudiera
convertirme en un pájaro, ser uno de ellos por un momento! Entonces
no los asustaría. Les podría mostrar el rumbo hacia el calor y la
seguridad.”
Y casi al mismo tiempo, otro pensamiento le
golpeó con gran fuerza. Entendió la razón por la que Jesús había
nacido.
Ahora es tu turno, ya tienes la condición de ser
humano, continúa la obra que Jesús comenzó y muéstrale a otros el
rumbo correcto, el calor y la seguridad que sólo el Padre celestial
puede dar.
Filipenses 2:5-8 "
Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús.
El cual, siendo en forma de Dios, no tuvo por usurpación ser igual a
Dios; Sin embargo, se anonadó á sí mismo, tomando forma de siervo,
hecho semejante a los hombres; Y hallado en la condición como
hombre, se humilló á sí mismo, hecho obediente hasta la muerte, y
muerte de cruz."
Juan 3:16
"Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado á su Hijo
unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas
tenga vida eterna"