¿Qué es la baja
autoestima?
Es un sentimiento de incapacidad e inferioridad
entre las personas de todas las edades, debido a que no todas las
personas son vistas como valiosas; no todas son aceptadas. El valor
del ser humano está cuidadosamente reservado para los que llegan a
satisfacer ciertos requisitos estrictos. Las personas pierden la
confianza en sí mismas originándose esto durante los primeros días
de su existencia consciente.
“Todo lo hizo hermoso en su tiempo”. Eclesiastés
3:11. “Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno
en gran manera”. Génesis 1:31.
Puedo recordar momentos difíciles que viví cuando
era niña, que afectaron mi autoestima, tales como una ocasión cuando
estudiaba en primer grado, yo comencé a escribir con la mano
izquierda y mi maestra me avergonzaba delante de todos y me golpeaba
la mano diciéndome que debía escribir con la derecha.
En otra ocasión cuando mi familia estaba pasando
por momentos difíciles en relación a las finanzas, y no me podían
comprar un par de zapatos, y como estaba perdiendo las clases de mi
escuela, mi madre tomó unos zapatos de mi hermana mayor que me
quedaban pequeños y les cortó la punta y así me envió a la escuela,
pues imagínense a los compañeros cuando me vieron, especialmente uno
de ellos comenzó a decir a las demás niñas: Vieron la nueva moda de
zapatos que salió ahora? Y me miraban y se reían, yo me escapé de la
escuela y me fui llorando a mi casa. Cosas como éstas afectan
nuestra autoestima. Pero no tenemos que llevar eso recordándolo con
amargura, pues Dios ha dicho en su Palabra: Las cosas viejas pasaron,
he aquí todas son hechas nuevas.
Quiero mencionar algunos puntos que son motivo de
una baja auto estima: • El rechazo hecho por una persona a la que se
ama, es el destructor más poderoso de la autoestima. • El valor del
ser humano está cuidadosamente reservado para los que llegan a
satisfacer ciertos requisitos estrictos. • Momentos difíciles
experimentados durante la niñez (abusos, vergüenzas en público
hechas por las personas más significativas de su vida, etc.). • Lo
que vemos reflejado acerca de nosotras en los ojos de otras
personas, o en los ojos de Dios.
¿Cómo se
manifiesta esa baja autoestima?
Cito las palabras del Dr. Dobson en su libro
Familias Confiadas, volumen 2: “Siempre que las llaves de la
autoestima están fuera del alcance de un gran porcentaje de
personas, entonces la propagación de los trastornos mentales, las
condiciones neuróticas, el odio, el alcoholismo, el abuso de las
drogas, la violencia y el desorden social, ocurrirán con toda
seguridad.
El valor personal no es algo que los seres
humanos pueden poseer o abandonar libremente. Necesitamos tenerlo”.
La autoestima en las mujeres y los hombres tiene
su diferencia: Para los hombres el atractivo físico pierde
gradualmente su valor durante el final de la adolescencia y el
comienzo de la edad adulta, cediéndole el primer lugar a la
inteligencia. Para las mujeres, la belleza retiene su posición de
número uno durante toda la vida, incluso en la edad madura, y más
allá de ella.
¿Qué hacer para
cambiar ese concepto errado de nosotras mismas?
1. En primer lugar, como hijas de Dios,
necesitamos estar agradecidas con él por la oportunidad que nos da
de vivir en esta tierra con un propósito eterno. El dice en Su
Palabra. Efesios 2:10 “Porque somos hechura suya, creados en Cristo
Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para
que anduviésemos en ellas”.
2. Si personas a tu alrededor, te expresan
palabras contrarias a esta verdad, necesitas pararte firme y decir:
Esa puede ser tu posición, pero yo sé quien soy, a dónde voy, y para
que estoy en esta tierra, y como hija de Dios tengo un valor
incalculable.
3. Busca la forma de superarte intelectualmente.
Será más fácil participar en una conversación con amigos o hermanos,
y no hablarás simplezas.
4. Dedica un tiempo especial cada semana, para ti
misma. Ir de compras, practicar algún deporte, ir a un gimnasio,
salir con una amiga a tomar un café y compartir con ella, hacer
alguna decoración nueva en tu casa, leer un libro, etc.
5. No te impacientes ni te angusties por algo que
no puedes cambiar. Concéntrate en aquellas cosas que son buenas en
la vida.
6. Nunca pierdas el momento diario para estar a
solas con Dios, para adorarle, bendecirle, confesar tus faltas e
interceder a favor de otros.
7. No aceptes que nadie te abuse en nada. Dios
nos ha regalado fronteras como el tiempo, el dinero, las habilidades,
la libertad de decidir, tu propio cuerpo, etc., que nadie puede
tocar ni abusar sin tu permiso.
Dios nos dice: No te dejaré ni te desampararé.
Hebreos 13:5. Clama a mí y yo te responderé. Jeremías 33:3.
Querida hermana y amiga, es tiempo ya de que
tomes tu valor, y comiences a caminar con seguridad, con libertad,
con felicidad, demostrando al mundo que eres una mujer con dignidad,
belleza, valor, y con dones especiales que Dios ha colocado dentro
de ti. Levanta tu autoestima y transmite vida a aquellos que te
rodean, para que vean tus buenas obras y glorifiquen a nuestro Padre
que está en los cielos. Para eso hemos sido creadas.
Cuando decidas ser la persona que Dios ha querido
que seas, fluirás con libertad en todas las áreas de tu vida, y
harás cosas que nunca antes habías hecho. Dios te bendiga.