Una catequista una vez le dijo a su grupo de
adultos: "
El próximo domingo voy a dar una lección muy
importante.
Quiero que todos lean el capítulo 17 del
Evangelio de San Marcos anticipadamente".
Los alumnos asintieron.
El domingo siguiente la catequista les dijo:
Por favor, los que leyeron el capítulo 17 del
Evangelio de San Marcos levanten la mano.
Casi todos la levantaron.
Entonces la catequista dijo:
"Es muy interesante.
El Evangelio de San Marcos tiene sólo 16
capítulos.
Pero al menos sé que mi lección va a dar en el
blanco.
Hoy voy a enseñar sobre lo que dijo Jesús de
mentir".
Quizá el mayor castigo por mentir no sea que una
persona sea agarrada mintiendo, sino el castigo "escondido" para un
mentiroso es que nunca realmente cree lo que dice otra persona.
¡Diga la verdad!
A la larga sufrirá menos bochornos y será más
saludable emocionalmente.
Aunque el decir la verdad le traiga dolor
temporal, Dios honrará su valor y le bendecirá por hacer lo correcto.
El problema con decir la verdad a medias es que
se está apto para que le descubran.
Proverbios 19:5
El testigo falso no quedará sin castigo, y el que habla mentiras no
escapará.