Si tú te preguntas si Dios realmente existe,
prueba la oración.
Si alguien me pregunta si creo que Dios existe,
replico: La fe es un don. Depende de la iniciativa de Dios, de su
gracia libre. Sin embargo, hay buenos motivos para creer que Dios
existe.
Aun si uno no puedo comprobar la existencia de
Dios como se puede comprobar la existencia de la ciudad de San
Juancito, no es irracionable creer en el. Pero, si yo iba a dar el
motivo real por el cual creo en Dios, tendré que decir: Creo en Dios
porque contesta oraciones. Si tú te preguntas si Dios realmente
existe, pruebes la oración.
Jesús nos dice: Pidan y se les dará, busquen y
encontraran, toquen y se les abrirá.
Tal vez han oído del libro de Anthony Destefano,
Diez Oraciones a las Cuales Dios Siempre Dice Si (Ten Prayers God
Always Says Yes To). La primera oración es, "Dios, muéstrame que tu
existes." Dios quiere entrar en una relación con nosotros. Quiere
contestar nuestras oraciones.
Pues, Dios no dice "si" a toda oración. Yo puedo
decirle, "Por favor, repara el motor de mi carro." Puede hacerlo,
pero también nos da medios naturales para enfrentar tales problemas.
Al otro lado, hay cosas - cosas que son mucho más importantes - que
el quiere que tú y yo pongamos ante el:
--"Diosito, ayuda en mi relación con esa
persona."
--"Muéstrame, Señor, lo que quieres que yo haga
hoy - y dame la fuerza para hacerlo."
--"Por favor, Jesús, ayúdame tener paz en mi
corazón. Y mientras tanto, ayúdame a poner en orden mis finanzas."
Cuando hago esas oraciones, estoy poniendo mi
corazón y mi vida ante Dios. He descubierto que contesta esas
oraciones en maneras que son extrañas y sorprendentes. Prueba a
Dios. Has probado todo. Prueba a Dios. Jesús dice: Pidan y se les
dará, busquen y encontraran, toquen y se les abrirá.
Debemos imitar a Abraham en su audacia. En la
primera lectura es como el regateaba con Dios, pero no es verdad.
Solamente esta haciendo un pedido directo y sencillo. Dice que, a
pesar ser solamente "polvo y ceniza," se atreve hablar a Dios.
En la misa el celebrante dice que como Jesús nos
enseña llamar a Dios como Padre, nos atrevemos a decir... Imitar a
Abraham: rezar con audacia...pero no exigiendo.
Estaría loco regatear con Dios como si tuviéramos
algo para darle en cambio. Imaginen se yo me despierto pensando, "Le
pediré algo a Bill Gates." Pues, voy en mi carro hasta don el vive y
le muestro un billete de cien dólares. "Mira, Bill, lo que te he
traído. Tengo que hablar contigo." El se sonreiría y pensar, "Yo
tengo centenares de millones de dólares. No necesito cien dólares de
tal o cual."
Pues, algo semejante aplica a Dios, solo que la
diferencia es una mas extrema. Todo lo que tenemos viene de Dios y
pertenece a el. No obstante, hay algo que Dios quiere de nosotros.
Quiere que nos acerquemos a el, recibir de el
todo que vale, todo que tiene belleza, poder y bondad. En una
palabra, Dios quiere que tengamos a el. Por esa razón Jesús dice:
Pidan y se les dará, busquen y encontraran, toquen y se les abrirá.