Cayeron unas gotas de lluvia en lo alto de una montaña. El río quedaba
cuesta abajo. Las gotas deseaban llegar a él. Pero no había ningún camino.
Iniciaron su recorrido y a lo largo de este, encontraron los caminos hasta
llegar al río.
Tus sueños, no son diferentes a una gota de lluvia en la
montaña. Para nadie nos es desconocido que la lluvia encuentra caminos en la
montaña para llegar a tierra.
Aunque no existan caminos asfaltados.
Esta reflexión llegó a mi mente, cuando visitaba una
exposición de fotografías de dos siglos de vida en México.
Observé con curiosidad la foto de unos semáforos humanos.
Ahora conocemos los automáticos con las luces roja, amarilla y verde.
Pero antes, eran parecidos a los señalamientos de las
calles. En un tubo, se hallaban en lo alto tres señalamientos: alto, cambio,
siga.
Había una persona que manualmente los cambiaba.
¿Y de donde nacen estos semáforos?
Porque surgió el coche. Y se hizo necesario encontrar una
forma de controlar el tráfico.
Después, la gran cantidad de calles creadas abrió la
oportunidad a los comerciantes de vender sus productos.
En cualquier ciudad, podemos ver el día de hoy calles
asfaltadas, coches circulando, semáforos automáticos y comercios
distribuidos a lo largo de las calles.
Pero todo lo originó la creación del auto. Y este
desencadenó la creatividad. El coche originó el problema de cómo circular
cómodamente. Y se crearon las calles. El aumento de circulación originó la
pregunta ¿Cómo controlo el tráfico? Y surgieron los semáforos manuales ¿Cómo
puedo tomar ventaja de las calles y gente moviéndose en sus coches? Y los
comerciantes entraron en acción. Y el ciclo de mejora es de nunca acabar.
Lo que quiero explicarte: todo comenzó con una idea. Y
esa idea en acción, generó desafíos no contemplados por sus creadores. Y la
respuesta creativa a estos retos, originó obras que beneficiaron a todos.
Hay personas que cuando sueñan, se detienen al
concentrarse en las imposibilidades de sus sueños. Y nunca inician.
Recuerda como nacieron los primeros coches o los
semáforos rudimentarios. Estas ideas fueron mejorándose en el camino. Pero
tuvieron un inicio.
El empresario John Johnson recomienda a los jóvenes soñar
con cosas pequeñas. Ya que cuando estas se realizan, dan confianza para el
siguiente paso. También menciona que los negocios pequeños a la larga se
convierten en grandes.
Por eso, todo lo que necesitas, es comenzar de alguna
forma. Así, como la gota de lluvia encontró su camino y el auto abrió brecha
para más ideas, hallarás la manera de alcanzar tus sueños. Los desafíos que
encuentres son oportunidades disfrazadas que te permitirán lograr mayores
éxitos.