Cierta vez, un conductor se desplazaba por una
autopista a una velocidad excesivamente alta, cuando, de repente
justo después de una curva aparece un hombre parado en medio de la
vía, haciendo señal de parada con los brazos y de una forma
desesperante.
El conductor, sorprendido y a la vez asustado,
toca insistentemente la bocina para ver si así el individuo se
quitaba del camino. Pero fue inútil, el hombre seguía haciendo señal
de pare con sus brazos.
Debe de estar loco, dijo el conductor mientras
pisaba el freno provocando un fuerte chillido y dejando dos largas
marcas negras en el pavimento, logrando así detener el auto antes de
chocar a aquel hombre. Muy enojado, se desmonta del carro y,
estrellando la puerta, se dirige hacia el hombre y le dice: Acaso no
tienes ojos? No ves lo peligrosa que es esta carretera y te
atraviesas en ella como si nada? O acaso eres loco para no ver el
peligro que corres?
No, señor, no estoy loco, le contesto el
individuo. Lo que pasa es que el puente que esta en la próxima curva
acaba de desplomarse; y sabía que, si no hacia algo, usted, en este
momento, ya estaría muerto. Tuve que arriesgar mi vida para ver si
podía salvar la suya.
Quizás, en la carretera de tu vida algún "loco",
te ha obstaculizado el paso para hablarte del Amor de Dios y te has
enojado sobremanera porque vas MUY A PRISA.
Quizás hoy yo este obstaculizando tu camino
quitándote unos minutos; pero, que habría pasado si el conductor
hace caso omiso al individuo del camino?, que crees que pasara a los
que oyen la advertencia de la palabra de Dios y la ignoran?
Mateo 13:9
Quien tiene oídos para oir, oiga.
Salmos 107:43
¿Quién es sabio y guardará estas cosas, Y entenderá las
misericordias de Dios?
Proverbios 1:5
Oirá el sabio, y aumentará el saber; Y el entendido adquirirá
consejo;
Apocalipsis 3:20
He aquí, yo estoy á la puerta y llamo: si alguno oyere mi voz y
abriere la puerta, entraré á él, y cenaré con él, y él conmigo.
Juan 3:16
Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado á su Hijo
unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas
tenga vida eterna