| 1-Julio-2009 -- Servicio
Informativo del Vaticano |
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Elementos esenciales del ministerio
sacerdotal
CIUDAD DEL VATICANO, 1 JUL 2009 (VIS).-El
Año Sacerdotal fue de nuevo el tema de la catequesis del
Santo Padre durante la audiencia general de los miércoles
celebrada en la Plaza de San Pedro.
El Papa manifestó en primer lugar el
deseo de que este año "constituya para todo sacerdote una
oportunidad de renovación interior y, en consecuencia, de
firme consolidación en el compromiso de su misión". Después
anunció que en los próximos meses las catequesis se
centrarán en la figura de San Juan María Vianney, el santo
cura de Ars, en el 150 aniversario de su muerte.
En la existencia del santo destaca ante
todo, dijo Benedicto XVI, "su identificación total con el
propio ministerio. Le gustaba decir que un buen pastor, un
pastor según el corazón de Dios, es el tesoro más grande que
el buen Dios puede dar a una parroquia".
"En realidad, considerando el binomio
identidad-misión -explicó el pontífice- cada sacerdote puede
advertir la necesidad de la progresiva asimilación a Cristo
que le garantiza la fidelidad y la fecundidad del testimonio
evangélico. (...) Así, en la vida del sacerdote, el anuncio
misionero y el culto son inseparables, como lo son la
identidad sacramental y la misión evangelizadora".
"Por otra parte, podríamos decir que el
fin de la misión de todo presbítero es "cultual": para que
todos los hombres se ofrezcan a Dios como hostia viva, santa
y agradable, (...) recibiendo la caridad que están llamados
a dar abundantemente unos a otros. (...) El amor al prójimo,
la atención a la justicia y a los pobres, no son solamente
el tema de una moral social, sino más bien la expresión de
una concepción sacramental de la moralidad cristiana, porqué
a través del ministerio de los presbíteros se cumple el
sacrificio espiritual de los fieles, en unión con Cristo, el
único mediador: es el sacrificio que ofrecen los presbíteros
de forma incruenta y sacramental en espera de la nueva
venida del Señor".
"Frente a tantas incertidumbres y a tanto
cansancio, también en el ejercicio del ministerio sacerdotal
-observó el Papa- es urgente recobrar un juicio claro y
unívoco sobre el primado absoluto de la gracia divina. (...)
La misión de cada presbítero dependerá, también y sobre todo,
de la conciencia de la realidad sacramental de su nuevo ser.
De la certidumbre de su identidad, que no está construida de
forma artificial y humana, sino gratuita y divinamente
donada, dependerá su entusiasmo por la misión".
"Al recibir un don de gracia tan
extraordinario con su consagración, los presbíteros se
convierten en testigos permanentes de su encuentro con
Cristo" y "pueden desempeñar plenamente su misión mediante
el anuncio de la Palabra y la administración de los
sacramentos".
"Después del Concilio Vaticano II -señaló
Benedicto XVI- aquí y allá se ha tenido la impresión de que
en la misión de los sacerdotes en nuestra época hubiera
cosas más urgentes; algunos pensaban que en primer lugar
había que construir una sociedad nueva".
Pero "los dos elementos esenciales del
ministerio sacerdotal" son siempre "anuncio y poder", afirmó
el pontífice, recordando que Cristo envió a sus discípulos a
anunciar el Evangelio y les dio el poder de expulsar a los
demonios. "Anuncio y poder", es decir "palabra y sacramento,
son los pilares del servicio sacerdotal, más allá de sus
múltiples configuraciones".
"Cuando no se tiene en cuenta el díptico
consagración-misión, es muy difícil comprender la identidad
del presbítero y su misión en la Iglesia", advirtió el Santo
Padre. "Durante este año sacerdotal recemos por todos los
sacerdotes. (...) La oración es el primer deber, el
verdadero camino de santificación de los sacerdotes y el
alma de la auténtica pastoral vocacional".
"La escasez numérica de ordenaciones
sacerdotales en algunos países no debe desanimarnos, sino al
contrario, empujarnos a multiplicar los espacios de silencio
y escucha de la Palabra, a dedicar más atención a la
dirección espiritual y al sacramento de la confesión para
que la voz de Dios, que sigue siempre llamando y confirmando,
sea escuchada y seguida por tantos jóvenes". |