Parróquia La Santa Cruz
Col. Tara, San Pedro Sula,  Honduras, Tel. (504) 551-3290 / 551-0210

  

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Pastoral de Comunicaciones, Todos los Derechos Reservados, © 2008

XXXII SEM. TIEMPO ORDINARIO (A) MEDALLA MILAGROSA

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HOMILIAS SAN ANTONIO MARIA CLARET

SAN JUDAS TADEO

PASTORAL DE LA SALUD: Para la fecha lunes 24 de noviembre a las 6 de la tarde tendremos reunión de la pastoral para evaluar la participación de los diferentes sectores en la misma y cómo queda la comisión conformada para el 2009. Los coordinadores de pastoral de cada sector, cuiden de que asista al menos un miembro de su comunidad a esta cita. Es una parte importante de la pastoral social y que nos permitirá servir mejor como el Señor Jesús quiere, a los más pobres. ..... RETIRO DE ADVIENTO: La Parroquia ofrece el retiro de adviento para todos y todas que deseen vivir unos momentos de encuentro con Jesús en la reflexión y en la meditación. Un retiro es eso, un aislarse de la cotidianidad, para entrar en la novedad de Dios. Pueden acercarse a apartar su cupo en la oficina parroquial. La fecha para este retiro es en noviembre 29 y 30 de este año 2008. ...... La campaña Navideña infantil de este año 2008, va a estar hecha en grande. Le invitamos para que desde ya inscriba a sus niños y niños menores de 13 años. Se realizará en cada sector pastoral. Como se trata de que estas catequesis culminen en la celebración de las posadas, tendrá un carácter festivo. Acérquese por favor a la catequista de su Comunidad o inscríbase directamente en el despacho parroquial. ...... SACERDOTES A SU SERVICIO: Los sacerdotes de nuestra parroquia dispondrán de una media hora para las confesiones. Es aconsejable que frecuentemos el sacramento de la reconciliación y así estar preparados para celebrar al Señor en la Eucaristía. Los días martes, miércoles y viernes estará un sacerdote en el templo una media hora antes de la Eucaristía de 6:30 de la tarde, es decir, atenderán fieles desde las seis de la tarde. Aún cuando no llegaren, estarán dispuestos a recibir a quien lo necesiten ¡Acudamos a buscar la paz de Jesús! ..... Formación litúrgica, en las áreas de: acólitos, lectores y monitores, todos los Martes 7pm ..... YA SE HA INICIADO EL SEGUNDO NIVEL ..... PASTORAL JUVENIL: FORMACIÓN DE LOS LIDERES DE LA PARROQUIA DE LA SANTA CRUZ, QUE LO INTEGRAN LAS JUNTAS DIRECTIVAS DE CADA COMUNIDAD, SE REÚNEN A FORMACIÓN DOCTRINAL EL 2DO. DOMINGO DE CADA MES DE 2:00 A 4:30 PM. ..... ¿ES TU FAMILIA TU PRINCIPAL PREOCUPACION?, ¿Que podemos hacer por ella?, INTEGRA LA PASTORAL FAMILIAR DE TU SECTOR, ¡COMUNICATE!, Sr. Ronaldo Martinez y Sra., 551-0236; Sra. Gloria de Borjas, 551-3105; Sra. Luz America de Hernandez, 552-2215, 551-3327, FORMA PARTE DE LA PASTORAL FAMILIAR: ESCUELA, EQUIPO, MISION, “PROCLAMEMOS CON ALEGRIA EL VALOR DE LA FAMILIA ..... PASTORAL DE COMUNICACIONES: DIFUNDIENDO EL EVANGELIO Y EL MENSAJE DE SALVACION; No Olviden sintonizar por Radio Luz, 101.5 FM, nuestros espacios: Católico conoce tu Fe, Martes y Jueves, 8:30am, Huesped del Alma, Miercoles, 6pm y Parroquia y Misión, Sábados, 2pm ..... El 1er. Domingo de Cada Mes se Celebra la Misa de la Libra, para ayudar a nuestros hermanos mas necesitados de toda la parroquia ..... GRUPO DE ORACIÓN DE LA RENOVACIÓN CARISMATICA EN LA COMUNIDAD DE CRISTO DE ESQUIPULAS, SE REUNEN LOS SABADOS A LAS SIETE DE LA NOCHE EN LA CAPILLA DE CRISTO DE ESQUIPULAS ..... Legión de María: Presideum Virgen de la Caridad del Cobre, Reuniones Viernes, 4:30pm; Presideum Virgen Madre del Consuelo, Reuniones Miércoles, 3pm ..... Todos los Domingos, exceptuando el 3er. Domingo de cada mes, habrá confesiones a las 9:30am, en el Templo de la Santa Cruz ..... Todos los Jueves Exposición del SANTISIMO desde las 2pm, Culmina con la Celebración Eucarística de Sanación, Templo Santa Cruz, 6:30pm ..... Reunión Pastoral Juvenil, todos los Sábados, 5pm ..... Formación de Catequistas, todos los 1ros. Domingos de cada mes, 8am ..... Charlas Pre-Basutismales para Padres/Madres y Padrinos/Madrinas, 1ra. y 2da. semanas de cada mes ..... Celebración de Bautizos, 3er. Domingo de cada mes, 9am ..... Grupo de Oración de Intercesión, Viernes, 6am, Templo de La Santa Cruz ..... Formación de Monaguillos todos los Sábados, 2pm ..... "Psicologia y Familia", Primera y unica revista en Honduras que ofrece soluciones a la familia. Editor Pbro. Pedronel Gonzalez Rodriguez. Costo Lps. 20.00, interesados pueden comprarla en la oficina parroquial..... YA ESTA A LA VENTA LA BIBLIA CATOLICA PARA JOVENES.¡UNA DE LAS MAS SOLICITADAS POR SU CALIDAD DIDACTICA!, PRECIO: LPS. 300.00, DISPONIBLE EN LA OFICINA PARROQUIAL ..... ABONO PARA PLANTAS: Este abono es hecho con material natural por mujeres de escasos recursos que han creado una microempresa. la bolsa de abono cuesta solo Lps. 40.00, se vende en la oficina parroquial ..... FORMACIÓN PARA MINISTROS EXTRAORDINARIOS DE LA EUCARISTÍA. Consta de tres módulos: 1. Fundamentos Doctrinales, del Directorio Nacional para Ministros Extraordinarios, 2. Pastoral del Sacramento de la Eucaristía, 3. Cristología. Cada sacerdote de la parroquia impartirá un modulo. Las clases se imparten en el salón parroquial los primeros domingos de cada mes de 8:00 a.m. a 12:00 m. Los candidatos pueden comunicarse con el coordinador de pastoral de su sector. Inicio ya desde el domingo 3 de febrero. Matrícula L. 100.00, Proxima Charla: Domingo 2 de Marzo de 2008.
AÑO PAULINO VIDEOS TODOS LOS SANTOS FIELES DIFUNTOS

SAN MARTIN DE PORRES

ORACIONES:

Dios todopoderoso y lleno de misericordia, te suplicamos que alejes de nosotros todos los males para que sin impedimentos en el alma y en el cuerpo cumplamos tu voluntad con libertad de espíritu. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Padre de bondad, que guiaste a san Martín de Porres a la gloria del cielopor el camino de la humildad, concédenos imitar sus ejemplos para ser glorificados con él en la patria celestial. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Dios omnipotente y lleno de misericordia, por tu gracia podemos celebrar esta liturgia de alabanza; te pedimos que nos otorgues peregrinar sin tropiezos hacia los bienes prometidos. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Padre clementísimo, que quisiste que tu Hijo único, vencedor de la muerte, entrara glorioso en el cielo; concede a nuestros hermanos difuntos que, vencida también la muerte, puedan para siempre contemplarte a ti, su Creador y Redentor. Por el mismo Jesucristo, Hijo tuyo y Señor nuestro, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Padre bueno, gloria de los fieles y vida de los justos, que nos redimiste por la muerte y resurrección de tu Hijo, ten piedad de nuestros hermanos difuntos, y conduce a la alegría de la felicidad eterna a quienes creyeron en el misterio de nuestra resurrección. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Tú eres, Dios nuestro, el autor de toda vida; escucha con bondad nuestros ruegos, para que al crecer nuestra fe en tu Hijo resucitado de entre los muertos, se afiance también nuestra esperanza en la resurrección de nuestros hermanos difuntos. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Dios todopoderoso y eterno, que nos concedes celebrar en una sola fiesta los méritos de todos tus Santos; te rogamos que, por las súplicas de tantos intercesores, derrames sobre nosotros la ansiada plenitud de tu misericordia. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Padre de todos los hombres, que por la predicación de los apóstoles nos llevaste al conocimiento de tu Nombre, te rogamos que, por intercesión de san Simón y san Judas, tu Iglesia se vea enriquecida con nuevos pueblos que crean en ti. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Dios todopoderoso y eterno, aumenta nuestra fe, esperanza y caridad, y para conseguir lo que nos prometes ayúdanos a amar lo que nos mandas. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Padre de bondad, tú concediste al obispo san Antonio María Claret una caridad admirable y una especial paciencia para predicar sin concesiones tu Evangelio; te pedimos que, por su ayuda, nos otorgues la gracia de ocuparnos siempre de tus cosas y de trabajar generosamente en ganar nuestros hermanos para Cristo. Por el mismo Jesucristo, tu Hijo y nuestro Señor, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Dios todopoderoso y eterno, haz que nos entreguemos a ti con fidelidad y te sirvamos con un corazón sincero. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Señor Dios, que elegiste a san Lucas para revelar con su predicación y sus escritos el misterio de tu amor a los pobres, concede a quienes ya nos gloriamos del nombre de cristianos, tener un solo corazón y una sola alma y haz que todos los pueblos del mundo puedan alcanzar tu salvación. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Dios todopoderoso y eterno, que honras a tu Iglesia con el testimonio de los santos mártires, haz que el martirio de san Ignacio de Antioquía que hoy celebramos, así como fue para él causa de eterna gloria, sea para nosotros motivo de constante protección. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Padre de amor, que con el Espíritu Santo impulsaste a santa Teresa de Jesús para mostrar a la Iglesia el camino de la perfección; concédenos alimentarnos siempre con su doctrina espiritual y arder en deseos de verdadera santidad. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Padre providente, te pedimos que tu gracia siempre nos preceda y acompañe, y así estemos dispuestos a obrar constantemente el bien. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Dios todopoderoso y eterno, que en la gloriosa Madre de tu Hijo has concedido un amparo celestial a cuantos la invocan con la antigua advocación del Pilar, concédenos, por su oración en el cielo, fortaleza en la fe, seguridad en la esperanza y constancia en el amor. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Derrama , Señor, tu gracia en nuestros corazones, y ya que hemos conocido por el anuncio del ángel la encarnación de tu Hijo Jesucristo, condúcenos por su Pasión y su Cruz, y con la intercesión de María, la Virgen, a la gloria de la resurrección. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo, en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Dios todopoderoso y lleno de misericordia, te suplicamos que alejes de nosotros todos los males para que sin impedimentos en el alma y en el cuerpo cumplamos tu voluntad con libertad de espíritu. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Padre de todos los hombres, que otorgaste a san Francisco de Asís la gracia de reflejar la imagen de Cristo por la humildad y la pobreza; concédenos caminar por sus huellas para seguir así a tu Hijo y unirnos a ti con la alegría de la caridad. Por el mismo Jesucristo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios por los siglos de los siglos. Amen.



Padre celestial, en tu admirable providencia envías a tus santos ángeles para custodiarnos; concédenos que seamos siempre defendidos por su protección y gocemos eternamente de su compañía. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Padre de bondad, que abres las puertas de tu Reino a los humildes y sencillos de corazón, ayúdanos a seguir confiadamente el camino de santa Teresa del Niño Jesús, para que, por su intercesión, se nos revele tu gloria eterna. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Señor Dios, que concediste a san Jerónimo un amor vivo y tierno por la Sagrada Escritura; concede que tu pueblo se alimente con mayor abundancia de tu palabra y encuentre en ella la fuente de la vida. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Señor Dios, que distribuyes sabiamente los oficios de los ángeles y de los hombres, te pedimos que nuestra vida esté siempre protegida en la tierra por aquellos que te asisten continuamente en el cielo. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Señor y Dios nuestro, que manifiestas especialmente tu poder con la misericordia y el perdón, infunde sin cesar tu gracia en nosotros, para que, deseando lo que nos prometes, participemos en los bienes del cielo. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Señor y Dios nuestro, tú infundiste virtudes apostólicas en el presbítero san Vicente de Paúl para entregar su vida al servicio de los pobres y a la formación del clero; concédenos que animados por su mismo espíritu, amemos lo que él amó y pongamos por obra lo que enseñó. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Padre providente, tú quisiste que la madre de tu Hijo único experimentase las angustias y los sufrimientos humanos, convirtiéndose así en consuelo de los afligidos y liberadora de los cautivos; por su intercesión, concede a los que sufren cualquier modo de esclavitud la verdadera libertad de los hijos de Dios. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Señor y Dios nuestro, que para allanarnos el camino de la salvación nos diste a tus santos como ejemplo y ayuda; concédenos bondadosamente que quienes celebramos la fiesta de san PIO caminemos hacia ti siguiendo tus pasos. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Dios todopoderoso y eterno, que quisiste que san PIO. guiara a tu pueblo y lo sirviera con la palabra y el ejemplo, protege, gracias a su intercesión, a los pastores de tu Iglesia junto al rebaño que les has confiado, y condúcelos por el camino de la salvación eterna. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Dios nuestro, por tu infinita misericordia elegiste a san Mateo para convertirlo de recaudador de impuestos en un apóstol; concédenos que, sostenidos por su intercesión y su ejemplo, cumplamos nuestras responsabilidades en esta vida como verdaderos discípulos de tu Hijo, Jesucristo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios por los siglos de los siglos. Amen.



Dios y Padre nuestro, que resumiste los mandamientos de la antigua Ley en el amor a ti y al prójimo concédenos que, cumpliendo lo que nos mandas merezcamos llegar a la vida eterna. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Señor nuestro, que quisiste que la Virgen Madre estuviera junto a tu Hijo levantado en la cruz, para que participara de su Pasión; concede que tu Iglesia unida a ella en la Pasión de Cristo, merezca participar también de su Resurrección. Te lo pedimos por el mismo Jesucristo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Señor y Dios nuestro, que has querido salvar al género humano por medio de tu Hijo, muerto en la cruz, concédenos que quienes conocimos este misterio en la tierra, podamos alcanzar en el cielo el premio de su redención. Te lo pedimos por el mismo Jesucristo, que contigo vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Concédenos, Dios omnipotente, que el glorioso nombre de la bienaventurada Virgen María que ahora celebramos, nos obtenga los beneficios de tu misericordia. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Dios misericordioso, al celebrar hoy el nacimiento de la Virgen María, Madre de Cristo, nuestro Redentor, concédenos el don de tu alegría y de tu paz. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Padre de bondad, que por la gracia de la adopción quisiste que seamos hijos de la luz; concédenos que no seamos envueltos en las tinieblas del error, sino que permanezcamos siempre en el esplendor de la verdad. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Señor Dios, que cuidas a tu pueblo con misericordia y lo gobiernas con amor; por la intercesión del papa san Gregorio Magno concede el espíritu de sabiduría a quienes encomendaste la conducción de tu rebaño, y haz que el progreso de los fieles sea el gozo eterno de sus pastores. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Dios todopoderoso, de quien procede todo bien, infunde en nuestros corazones el amor de tu nombre, para que, haciendo más religiosa nuestra vida, acrecientes en nosotros lo que es bueno y con tu amor de Padre lo conserves constantemente. Te lo pedimos por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Tú has querido, Señor, que san Juan Bautista fuera el Precursor del nacimiento y de la muerte de tu Hijo; concédenos que así como él murió mártir de la verdad y la justicia, también nosotros luchemos con valentía por la defensa de tu doctrina. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Renueva en tu Iglesia, Padre omnipotente, el fervor extraordinario que infundiste en el obispo san Agustín, para que, llenos de su mismo espíritu, tengamos sed solamente de ti que eres la fuente de la verdadera sabiduría, y te busquemos como principio de todo amor. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Señor Dios, que unes a tus fieles en una sola voluntad; concédenos amar lo que nos mandas y esperar lo que nos prometes, para que en medio de la inestabilidad de este mundo, esté firme nuestro corazón donde se encuentra la verdadera alegría. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Señor Dios, que constituiste a la Madre de tu Hijo como Madre y Reina nuestra; concede en tu bondad que, sostenidos por su oración poderosa, alcancemos en el Reino celestial la gloria de los hijos de Dios. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Señor y Dios nuestro, que preparaste bienes invisibles para los que te aman, infunde en nuestros corazones la ternura de tu amor para que, amándote en todas y sobre todas las cosas, alcancemos tus promesas que superan todo deseo. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Dios todopoderoso y eterno, que has elevado en cuerpo y alma a los cielos a la inmaculada Virgen María, Madre de tu Hijo, concédenos que aspirando siempre a los bienes celestiales merezcamos ser asociados a su gloria. Por Jesucristo, Hijo tuyo y Señor nuestro, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Por haberte complacido, Padre, en la humildad de la Virgen María, has querido elevarla a la dignidad de Madre de tu Hijo y la has coronado de gloria sin igual; concédenos por su intercesión que quienes hemos sido salvados por el misterio de tu redención, seamos en ti glorificados. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Dios de clemencia, que en tu misericordia inspiraste a santa Clara un fuerte amor a la pobreza; otórganos, por su intercesión, que siguiendo a Cristo con pobreza de espíritu podamos llegar a contemplarte en el Reino celestial. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Dios todopoderoso y eterno, a quien podemos llamar Padre, confirma en nuestros corazones el espíritu de los hijos adoptivos para que merezcamos obtener la herencia prometida. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



En la transfiguración gloriosa de tu Hijo único, confirmaste, Padre, los misterios de la fe con el testimonio de Moisés y Elías, y prefiguraste admirablemente la perfecta adopción de tus hijos; concédenos que escuchemos la voz de tu Hijo amado y merezcamos ser con él, herederos de su gloria. Que vive y reina contigo, en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Ven, Padre, en ayuda de tus hijos, derrama tu bondad sobre los que te suplicamos, y ya que te alabamos porque nos creaste y nos conduces renueva y conserva tus dones en nosotros. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Padre providente, tú siempre proteges a los que esperan en ti, y sin ti nada es fuerte ni santo; te pedimos que multipliques sobre nosotros los signos de tu misericordia, para que, bajo tu guía providente, de tal modo nos sirvamos de los bienes pasajeros que ya podamos adherirnos a las realidades eternas. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que contigo y el Espíritu Santo vive y reina en unidad, y es Dios por los siglos de los siglos. Amen.



Señor, Dios de nuestros padres, que diste a san Joaquín y a Santa Ana la gracia tan singular que de ellos naciera la madre de tu Hijo encarnado; concede que por sus ruegos podamos alcanzar la salvación prometida a tu pueblo. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Padre todopoderoso y eterno, que santificaste los primeros trabajos de tus apóstoles con la sangre del apóstol Santiago; fortalece a tu Iglesia por su martirio y protégela siempre por su intercesión. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios por los siglos de los siglos. Amen.



Dios y Padre nuestro, tu Hijo quiso que María Magdalena fuera la primera en anunciar la alegría pascual; concédenos, por su intercesión y siguiendo su ejemplo, que prediquemos a Cristo resucitado y podamos verlo reinante en tu gloria. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Señor y Padre nuestro, muéstrate bondadoso con tus hijos y multiplica en nosotros los dones de tu gracia para que podamos ser fervorosos en la fe, la esperanza y la caridad y así perseveremos en el cumplimiento de tu ley. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Señor Dios, tú muestras la luz de tu verdad a los que viven en tinieblas y en sombras de muerte, para que puedan volver al camino de la justicia; danos a cuantos hacemos profesión de cristianos, la gracia de rechazar todo lo que se opone a este nombre y de comprometernos con sus exigencias. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Padre celestial, que hiciste del abad san Benito un notable maestro en la escuela del servicio divino; concédenos que, sin anteponer nada a tu amor, avancemos con un corazón generoso por el camino de tus mandamientos. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Padre misericordioso, por medio de la humillación de tu Hijo levantaste a la humanidad caída; concede a tus fieles una santa alegría, para que quienes hemos sido liberados del pecado, alcancemos la felicidad eterna. Te lo pedimos por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Padre todopoderoso, concédenos celebrar con alegría la fiesta de tu apóstol santo Tomás, para que él nos ayude siempre con su protección y tengamos vida creyendo en aquél a quien reconoció como su Dios y Señor, Jesucristo tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Padre de bondad, que nos llenas de alegría en la celebración litúrgica de san Pedro y san Pablo, concede a tu Iglesia que se mantenga siempre fiel a las enseñanzas de aquellos por quienes comenzó la propagación de la fe. Te lo pedimos por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Protégenos, Señor Dios nuestro, por la intercesión de los santos apóstoles Pedro y Pablo, y ya que por su ministerio diste a tu Iglesia las primicias de tu obra salvadora, concédenos, por su intermedio, la ayuda necesaria para la salvación eterna. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Padre omnipotente, que confiaste a san Juan Bautista la misión de prepararle a Cristo Jesús un pueblo bien dispuesto; concede a tu Iglesia la alegría espiritual y guía nuestros pasos por el camino de la salvación y de la paz. Por el mismo Jesucristo, tu Hijo, que contigo y el Espíritu Santo vive y reina en unidad y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Padre todopoderoso, ayuda a tu familia a caminar por la senda de la salvación, para que siguiendo la voz de san Juan, el Precursor, pueda encontrar con alegría al Salvador que él anunció, Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amen.



Concédenos, Señor y Dios nuestro, vivir siempre en el amor y el respeto a tu santo nombre ya que en tu providencia nunca abandonas a quienes estableces en el sólido fundamento de tu amor. Te lo pedimos por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Padre del Cielo, Tú eres la fuerza de los que esperan en ti, y sin ti nada puede la fragilidad humana; por eso te pedimos la ayuda de tu gracia para guardar tus mandamientos y agradarte con nuestras acciones y deseos. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Gratitud a Santa María

Gracias por ser Santa María.

Gracias por haberte abierto a la gracia, y a la escucha de la Palabra, desde siempre.

Gracias por haber acogido en tu seno purísimo a quien es la Vida y el Amor.

Gracias por haber mantenido tu "Hágase" a través de todos los acontecimientos de tu vida.

Gracias por tus ejemplos dignos de ser acogidos y vividos.

Gracias por tu sencillez, por tu docilidad, por esa magnífica sobriedad, por tu capacidad de escucha, por tu reverencia, por tu fidelidad, por tu magnanimidad, y por todas aquellas virtudes que rivalizan en belleza entre sí y que Dios nos permite atisbar en Ti.

Gracias por tu mirada maternal, por tus intercesiones, tu ternura, tus auxilios y orientaciones.

Gracias por tantas bondades. En fin, gracias por ser Santa María, Madre del Señor Jesús y nuestra.

Amén.



ORACION DE FIN DE AÑO

Señor, Dios...

Dueño del tiempo y de la eternidad. Tuyo es el hoy y el mañana, el pasado y el futuro. Al terminar este año quiero darte gracias, por todo aquello que recibí de Ti.

Gracias por la vida y el amor, por las flores, el aire y el sol, por la alegría y el dolor, por cuanto fue posible y por lo que no pudo ser.

Te ofrezco cuanto hice en este año. El trabajo que pude realizar, las cosas que pasaron por mis manos, y lo que con ellas pude construir.

Te presento a las personas que a lo largo de estos meses amé, las amistades nuevas y los antiguos amores, los más cercanos a mí, y los que están más lejos, los que me dieron su mano, y aquellos a los que pude ayudar. Con los que compartí la vida, el trabajo, el dolor y la alegría.

Pero también, Señor hoy quiero pedirte perdón. Perdón por el tiempo perdido, por el dinero mal gastado. Por la palabra inútil y el amor desperdiciado.

Perdón por las obras vacías y por el trabajo mal hecho. Y perdón por vivir sin entusiasmo. También por la oración, que poco a poco, fui aplazando y que hasta ahora vengo a presentarte.

Por todos mis olvidos, descuidos y silencios nuevamente. Te pido perdón.

Pronto iniciaremos un nuevo año y detengo mi vida, ante el nuevo calendario aún sin estrenar. Te presento estos días, que sólo TU sabes, si llegaré a vivirlos.

Hoy te pido para mí y los míos, la paz y la alegría, la fuerza y la prudencia, la claridad y la sabiduría.

Quiero vivir cada día con optimismo y bondad. Llevando a todas partes, un corazón lleno de comprensión y paz. Cierra Tú mis oídos, a toda falsedad. Y mis labios, a palabras mentirosas, egoístas, mordaces o hirientes.

Abre en cambio mi ser a todo lo que es bueno. Que mi espíritu, se llene sólo de bendiciones, y las derrame a mi paso. Cólmame de bondad y de alegría, para que cuantos conviven conmigo, o los que se acerquen a mí, encuentren en mi vida, un poquito de TI.

Danos un año feliz y enséñanos a repartir felicidad.

Amén.

Feliz y Venturoso 2008



Señor, Ayúdame .....

Señor, ayúdame a ser un cristiano tan consciente, que me dé cuenta de mis propias limitaciones; tan valiente, que no me hunda ante las inevitables dificultades de la vida; y tan humilde que llegue a descubrir que, sin Ti, nunca sabré llevar mi cruz de cada día.

Haz, Señor, que cuando me llegue el dolor o la prueba, no la mire nunca como un castigo que Tú me envías, sino como una oportunidad que me brindas de poder demostrarte que mi amor es serio y que soy consecuente con la fe que profeso.

Que el dolor, Señor, me haga cada vez más maduro, como persona y como cristiano; que me haga más comprensivo con los demás; que me haga más amable, más tierno y más humano; que cuando el dolor llegue a mi puerta, lejos de hacerme el mártir o de tomar actitudes de víctima propiciatoria, sepa repartir paz y alegría en medio de los que me rodean.

Amén.



ORACIÓN AL NACIMIENTO DE JESÚS

Dios Todo Poderoso, que derramas hoy sobre nosotros la nueva luz de Tu Verbo encarnado, has que la fe de este misterio se infunda también en nuestros corazones. Señor y Dios nuestro, has del mismo modo, te lo rogamos, que celebrando con alegría la Natividad de N. S. Jesucristo, merezcamos, por una vida digna de El, gozar de su presencia. Así sea.



ORACION DE NAVIDAD

Señor Jesús, Tú eres amor y vida. Has querido nacer como todos nacemos, de una mujer. De esta forma has bendecido a la familia. Haz que cada familia se convierta en verdadero santuario de vida y amor. Haz que tu gracia guíe los pensamientos y las obras de los esposos, hacia el bien de sus familias. Haz que las jóvenes generaciones encuentren en la familia un fuerte apoyo para su crecimiento en la verdad y en el amor. Haz que los niños sean esa semilla de esperanza en la familia y asi, con nuestro amor renueve su inocencia. Haz que el amor santificado por la gracia del matrimonio, se demuestre mas fuerte que cualquier debilidad y cualquier crisis. Amén



ORACION DE ADVIENTO:

Señor, Ayúdanos a perseverar en la esperanza. En estos tiempos díficiles, cuando otros bajan los brazos, cuando la injusticia crece… Señor, ayúdanos a mantener firme la fe y la esperanza. El Reino de Dios está próximo, levantemos la cabeza, ¡luchemos por la vida!

ADVIENTO, UNA ORACION

Señor, abre mis oídos a tu Palabra. Señor, despierta mi corazón a la esperanza. Tú vienes, vienes siempre a mi encuentro. Tú vienes siempre con amor. Haz que me ponga en camino para recibirte. Te abriré la puerta de mi vida. Nos daremos el abrazo entrañable. Y al oír los pasos de tantos caminantes del mundo, me sentiré hermano de todos y compartiré con ellos mi paz y mi esperanza. Amén.



VEN Y SALVANOS

Ven y sálvanos de nuestra ceguera para descubrirte presente. De nuestra pereza para caminar contigo, de nuestras excusas para alejarnos de ti.

Ven sálvanos de nuestra sordera a tu palabra, de nuestros desplantes injustificados, de nuestro gusto por el hombre “viejo de Egipto”.

Ven y sálvanos de nuestra dureza para comprender las Escrituras, de nuestras luchas por los primeros puestos, de nuestra desconfianza en la semilla del Reina.

Ven y sálvanos de nuestra comodidad puesta como valor primordial, de nuestra falta de comprensión hacia los otros, de nuestro egoísmo disimulado.

Ven y sálvanos de nuestra superficialidad, de nuestra insensibilidad por las cosas de arriba, de nuestra pérdida de sentido.

Ven y sálvanos de los dioses que nos hemos fabricado de la rutina que nos aprisiona, de nuestras miras pequeñas.

Ven y sálvanos Dios salvador nuestro, Dios amigo nuestro, Dios anunciado por Jesús. Amén.



Oración a la Inmaculada Virgen María:

Santísima Virgen, yo creo y confieso vuestra Santa e Inmaculada Concepción pura y sin mancha. ¡Oh Purísima Virgen!, por vuestra pureza virginal, vuestra Inmaculada Concepción y vuestra gloriosa cualidad de Madre de Dios, alcanzadme de vuestro amado Hijo la humildad, la caridad, una gran pureza de corazón, de cuerpo y de espíritu, una santa perseverancia en el bien, el don de oración, una buena vida y una santa muerte. Amén



Bendita sea tu pureza, Y eternamente lo sea, Pues todo un Dios se recrea , En tan graciosa belleza. A ti, celestial Princesa, Virgen sagrada María, Te ofrezco en este día Alma, vida y corazón. ¡Mírame con compasión! ¡No me dejes, madre mía!



El mensaje central de la Predicación de Jesús es el Anuncio de la llegada del Reino de Dios. Un Reino en el que Dios quiere que los hombres estén llenos de su paz, de su luz, de su justicia y de su felicidad. Este Reino de Dios es Universal, para todos los hombres y mujeres, sobretodo para los excluidos.



ORACIÓN.....

Señor, ven a reinar en nuestras vidas, ven a guiar al puerto nuestros barcos, ven a llenarnos de tu caridad, danos ánimos en el trabajo. Ven a ayudarnos a implantar tu Reino, Ven a irradiar tu luz en nuestros trabajos y estudios. A Ti, Dios, Uno y Trino, que viniste a crearnos, a salvarnos y reinar, a terminar la historia, te alabamos en este día y nos ofrecemos a Ti. Amén.



Oración:

Santa Madre María, tú que desde temprana edad te consagraste al Altísimo, aceptando desde una libertad poseída el servirle plenamente como templo inmaculado, tú que confiando en tus santos padres, San Joaquín y Santa Ana, respondiste con una obediencia amorosa al llamado de Dios Padre, tú que ya desde ese momento en el que tus padres te presentaron en el Templo percibiste en tu interior el profundo designio de Dios Amor; enséñanos Madre Buena a ser valientes seguidores de tu Hijo, anunciándolo en cada momento de nuestra vida desde una generosa y firme respuesta al Plan de Dios. Amén.



A NUESTROS SERES QUERIDOS .....

Parecemos devolvértelos a Ti, oh Dios, de Quién los recibimos. Pero así como Tú no los perdiste al darlos a nosotros, tampoco los perdemos cuando regresan a Ti. Oh Amante de Almas, Tú no das como el mundo da. Lo que das no quitas, pues lo que es Tuyo, también es nuestro puesto que somos Tuyos, y Tú eres nuestro. La vida es eterna, el amor es inmortal; la muerte no es más que horizonte, y el horizonte no mas que límite de nuestra visión. ¡Levántanos, oh Poderoso Hijo de Dios, para poder ver más allá; enjuga nuestros ojos para mirar con luz más clara; acércanos a Ti para sentirnos junto a Ti y hallarnos cerca de nuestros queridos seres que están contigo! Y mientras preparas un lugar para nosotros, prepáranos a nosotros también para esa tierra feliz, por que donde estés, estemos nosotros también, por siempre. Amén.



A LOS TODOS SANTOS .....

Gloriosos(as) Santo(as)... a ustedes acudimos, llenos de confianza en su intercesión. Nos sentimos atraídos a ustedes con una especial devoción y sabemos que nuestras súplicas serán más agradables a Dios nuestro Señor, si ustedes, que tan amados(as) son de Él, se las presentas. Su caridad, reflejo admirable de la de Dios, los inclina a socorrer toda miseria, a consolar toda pena y a complacer todo deseo y necesidad, si ello ha de ser en provecho de nuestra alma. Miren, pues, nuestras miserias y penas, nuestros trabajos y necesidades, nuestros buenos deseos, y alcáncenos que cada día aseguremos más nuestra eterna salvación con la práctica de las buenas obras y la imitación de sus virtudes. Amen.



PERSEVERANCIA EN LA ORACIÓN

¿Queréis que todas vuestras oraciones sean eficaces infaliblemente? ¿Queréis forzar a Dios a satisfacer todos vuestros deseos? En primer lugar digo que no hay que cansarse de orar. Los que se cansan después de haber rogado durante un tiempo, carecen de humildad o de confianza; y de este modo no merecen ser escuchados. Parece como si pretendierais que se os obedezca al momento vuestra oración como si fuera un mandato; ¿no sabéis que Dios resiste a los soberbios y que se complace en los humildes? ¿Qué? ¿Acaso vuestro orgullo no os permite sufrir que os hagan volver más de una vez para la misma cosa? Es tener muy poca confianza en la bondad de Dios el desesperar tan pronto, el tomar las menores dilaciones por rechazos absolutos.



A San Lucas:

Señor Dios, que elegiste a san Lucas para revelar con su predicación y sus escritos el misterio de tu amor a los pobres, concede a quienes ya nos gloriamos del nombre de cristianos, tener un solo corazón y una sola alma y haz que todos los pueblos del mundo puedan alcanzar tu salvación. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Oración de Santa Teresa pidiendo la amistad de Cristo Señor:

¡Oh bondad infinita de mi Dios, que me parece os veo y me veo de esta suerte! ¡Oh regalo de los ángeles, que toda me querría -cuando esto veo- deshacer en amaros! Cuán cierto es sufrir Vos a quien os sufre que estéis con él. ¡Qué buen amigo hacéis, Señor mío! Cómo le vais regalando y sufriendo. Y esperáis a que se haga a vuestra condición. Y tan de mientras, le sufrís Vos la suya. Tomáis en cuenta, mi Señor, los ratos que os quiere, y con un punto de arrepentimiento olvidáis lo que os ha ofendido.



SEMILLAS DE FE ...

Aquel que tiene fe no está nunca solo. Thomas Carlyle

Allí donde termine toda práctica visible de fe, allí también se secan las raíces de esa fe en el corazón del pobre pecador. Adolfo Kolping

Así, pues, como el cuerpo sin el espíritu está muerto, así también la fe sin obras está muerta. Santiago 2, 26

Como es su fe, así es el hombre y su obra. Adolfo Kolping

Cuando no podamos ver el rostro de Dios, tengamos confianza bajo la sombra de sus alas. Charles H. Spurgeon

Cuando pones fe, esperanza y amor juntos puedes criar niños positivos en un mundo negativo. Zenón de Elea

Da el primer paso en la fe. No necesitas ver toda la escalera, sólo dar el primer paso. Martin Luther King

De acuerdo con tu fe, asi te irá en la vida. Eliphas Levi

Dudar, caer, arrepentirse, llorar, cansarse, reír, suspirar, levantarse; esto es la Fe. Autor desconocido

El amor hace la vida, la amistad hace la luz y la fe hace la salvación. Zenaida Bacardí de Argamasilla

El amor tiene en su esencia algo del Dios que nos hizo; la amistad, algo del ángel que nos cuida, y la fe, algo del Cristo que nos salva. Zenaida Bacardí de Argamasilla

El camino para ver con la fe es cerrar los ojos de la razón. Benjamín Franklin

El hombre que tiene fe ha de estar preparado, no sólo a ser mártir, sino a ser loco. Autor desconocido

El más sublime acto de Fe es el que sube a nuestros labios en la noche, en la inmolación, en el dolor, en el esfuerzo inflexible hacia el bien. San Pío de Pieltrecina

El que no desea la fe no será creyente. A. Palacios Valdes

El que no tiene fe, no puede pedir fe a los demás. Lao-Tse

En la fe no hay espacio para la desesperación. Mahatma Gandhi