6.3.1.3 El Mandamiento del Amor
fraterno.
Amaos los unos a los otros… aquí se nos
da el mandamiento del amor…. No como imperativo o como deber
por el deber, todo debe surgir en la sintonía de una
experiencia interna, un toque de Dios en el interior y que
por atracción divina se convierte en el ser humano en una
necesidad. “amar es desear el bien a alguien” (Santo Tomás
de Aquino S Th 1-2,26 ,4), esto es lo que ha sucedido en la
ultima cena y que se rememora cada año en el jueves santo.
El amor fraterno, es la gran escuela del
cristiano que se manifiesta al lavar los pies, al
congregarse en comunión profunda bajo un mismo pan y una
misma copa, que es la auténtica alianza sellada por
Jesucristo. Por ello, “la caridad es un deber” (San Pedro
Chanel), se constituye así en la nueva ley del cristiano, ya
no se habla de una ley introducida en el sinal en las tablas
de piedra sino ya entablas de carne, es decir, en el corazón
y el deber surge por atracción divina, ya que cada una de
las acciones humanas llegan a ser divinizadas y se lleva a
cabo en nosotros una nueva capacidad de amar. Si es bien que
hay que hacer la voluntad de Dios ahora ya hay un placer
interior por realizarla.
El punto de partida de este gran momento
consiste en mirar la altura del ser humano, porque “el
hombre es la única criatura que Dios ha amado por sí misma”
(GS 22) y para ello, es necesario mirar:
1. el conocimiento del hombre: en este
punto se tocaría propiamente la identidad del ser humano.
Qué clase de amor se tiene para sí mismo, porque nadie puede
amar lo que no conoce. “una persona vale según el peso de su
amor” (San Agustín).
2. La valoración del otro como don: Es un
deber hacernos cargo del otro. “Cada uno sin ninguna
excepción debe considerara al prójimo como otro yo, cuidando
en primer lugar de su vida y de los medios necesarios para
vivirla dignamente” (CEC 1931), considerando a los demás
como superiores a uno mismo, sin buscar el propio interés
sino el de los demás.
Finalmente este triple misterio del
jueves santo nos muestra la grandeza del inicio del triduo
pascual: La Institución de la Sagrada Eucaristía, la
Institución del Sacerdocio Ministerial y el Mandamiento del
Amor fraterno.
Los textos eucológicos tienen un
contenido que pueden sintetizarse en las palabras de la
oración colecta. La Eucaristía aparece como el sacrificio de
la Alianza definitiva que Dios realiza en Cristo con los
hombres.
Los textos bíblicos insisten en las
mismas ideas: La Eucaristía es la verdadera pascua (1º
lectura y Evangelio). Cristo celebra con los apóstoles la
Eucaristía que después la Iglesia va a celebrar a través de
los siglos.
El Lavatorio de los pies es como una
catequesis de la Eucaristía y es una parábola en acción del
mandamiento nuevo (del amor). La caridad se realiza después
de la homilía. Se va a desarrollar entre cantos que hacen
alusión al amor fraterno.
Hay que evitar en este momento tan
solemne el drama y el teatro, e insistir más en la
catequesis y la vida.
La liturgia del Jueves santo concluye con
la Reserva del Santísimo en el monumento en la procesión
litúrgica de la Custodia con la Eucaristía. La liturgia
actual exhorta a los fieles para la adoración del misterio
en el día de la Institución (Hora santa). Esta adoración si
es prolongada hasta medianoche, se hace con una gran
solemnidad, música, oración.