4.1.
Visión histórica:
La hipótesis más apoyada es la de la cristianización de una
fiesta pagana del culto al sol.
El 25 de Diciembre del año 274, un emperador, Aureliano, dedicó
un Templo al sol invicto (poder casi divino). Esta fiesta se
daba en el solsticio de invierno y fue un recurso constante en
los paganos (día largo y soleado en invierno) y pasó al
calendario juliano con el nombre de Natalis soles invictus
(Nacimiento del sol poderoso).
Esto provocó que en siglo IV se dé el nacimiento de una fiesta
cristiana en occidente de celebrar la Natividad del Señor en
Belén.
Hoy compartimos esta hipótesis por lo que consideramos la
Navidad como una réplica de la fiesta pagana del sol invencible
del 25 de Diciembre, por considerársele el día (soleado) después
de una larga noche de invierno (24 de Diciembre); ellos
reconocían que Dios nace en aquella noche, a la vez que se
atacaba el Arrianismo al plasmar el dogma del nacimiento de
Jesús, el Hijo de Dios.
No hay que descartar que el 25 de Diciembre fuera escogido por
razones simbólico-astronómicos, según los cuales, así como la
Encarnación había ocurrido en el Equinoccio de Primavera (Fiesta
celebrada el 25 de Marzo), 9 meses después (el 25 de Diciembre),
debía ocurrir el parto o natalicio del niño Jesús.
Es lógico de que la cuna de nacimiento de esta fiesta fuera
Roma, ya que el paganismo tenía allí mucha fuerza en el primer
tercio del Siglo IV, fecha de la aparición de la Navidad
(325-335).
A finales del Siglo IV pasa al norte de África (aproximadamente
hacía el 360); al norte de Italia (383); a España (380), y a
casi todas las Iglesias de Oriente (388).
Al principio, la Navidad conmemoró un hecho histórico que
suplantaba en sí el Natali solis invictus.
Más tarde como consecuencia de las disputas entre el Arrianismo
y el Nestorianismo, se da la fiesta la de unión hipostática y
secundariamente se da la fiesta del misterio nupcial de Cristo
con la Iglesia.
Sin embargo, la Navidad fue siempre una fiesta en la que la
comunidad cristiana antigua celebraba la aparición del Señor en
la carne (Ej. Carne de Dios, S. Ireneo).
En el Siglo V comenzó a celebrarse la Octava de Navidad.
Algunas características en Roma era la celebración de la fiesta
de San Esteban (Protomártir, 26 de Dic), San Juan Evangelista
(Apóstol, 27 de Dic), los santos inocentes (28 de Dic). Se
trata de unos santos que tuvieron una cercanía con Jesús.