10.1. La Presentación del Señor:
Esta fiesta se celebra el 2 de Febrero. La
fiesta actual describe el acontecimiento narrado por los Sinópticos
como Lucas (2, 22-40) que habla de la presentación de Jesús en el
Templo, el cántico y la profecía de Simeón.
Desde el Siglo IV se realizaba esta celebración
en Jerusalén y se llamaba Quadragesima de Epifanía (40 días
después) y se celebraba el 14 de Febrero.
Esta fiesta en algunos lugares y épocas de la
historia tuvo y tiene un carácter mariano: Purificación de
María, fiesta de la candelaria (o candelas), etc.
Las oraciones destacan el contenido teológico de
la presentación de Jesús en el templo. El Prefacio habla del mismo
tema, pero lo hace como una Revelación progresiva del Señor. Se
destaca también el papel del Espíritu Santo en la relación con
Simeón y la Asamblea que está celebrando. La bendición y la
procesión con las candelas, confiere a esta fiesta un carácter
popular.
10.2. La Anunciación del Señor:
Al principio parecía más una fiesta
en honor a la maternidad virginal de María que tiene relación con la
concepción de Jesucristo el 25 de Marzo, nueve meses antes de un
nacimiento natural. Un autor del siglo III cree que el Verbo de
encarnó en el equinoccio de primavera, el mismo día en que también
fue creado Adán. El Vaticano II la llamó Anunciación del Señor.
Primitivamente, esta fiesta se celebraba dentro del ciclo de
Navidad: la Iglesia de Siria le dedica los dos domingos anteriores a
esa fecha. En Occidente, la liturgia ambrosiana celebra este
misterio el sexto domingo de adviento, el anterior a la Navidad. A
la liturgia hispánica le cabe el honor de haber introducido la
primera fiesta de la Virgen, en toda la Iglesia, el 18 de diciembre.
Las lecturas insisten en el
nacimiento extraordinario del Emmanuel, que nace de una
virgen basados en los textos de Is. 7, 10-14; 8, 10 Mirad: la
Virgen está encinta y el Evangelio de San Lucas 1, 26-38
Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, que presenta a
Cristo en la plenitud de los tiempos dando cumplimiento a la
profecía de Isaías con la cooperación de María.
Las oraciones hablan de la
Encarnación del Verbo y el Prefacio enseña que María está en el
centro de la Encarnación.
10.3 La Transfiguración del Señor:
Esta fiesta tiene como base la
narración común de los sinópticos (Mt. 17, 1-8; Mc. 9, 2-9 y Lc. 9,
28-36). Se celebra hacía el 6 de Agosto.
Esta fiesta comenzó a celebrarse en
Oriente con los Sirio-caldeos, meronitas, hacía el Siglo V y en
Roma, a partir del Siglo X. El carácter universal fue hacía el
Siglo XV con el Papa Calixto III como una conmemoración agradecida
por la victoria sobre los turcos.
La temática de las lecturas actuales
destaca la misión de Cristo que desde su sufrimiento y muerte pasa a
la gloria de la Resurrección.
La Transfiguración aparece como
Revelación de la gloria de la divinidad de Cristo que se esconde en
su humanidad. La transfiguración ofrece la luz para la vida del
cristiano.
10.4 La exaltación de la Santa cruz.
En la Iglesia universal se celebra
hacía el 14 de Septiembre. En Colombia el 3 de Mayo.
Se celebraba ya desde el Siglo IV en
Alejandría. Después la fiesta se fue extendiendo en Constantinopla,
Jerusalén y Roma. La Iglesia mostraba una reliquia famosa de la
cruz y la colocaba para la veneración (por supuesto de la cruz).
El tema central de esta fiesta es la
gloria en la pasión de Cristo. Las oraciones manifiestan el amor
del Padre, expresado en la muerte de su Hijo en la cruz.
El Prefacio contrapone el árbol del
paraíso portador de muerte y el árbol de la cruz, generador de
vida, el primero que destaca la desobediencia de Adán y el otro, la
obediencia de Cristo. Es una fiesta con sentido similar a la del
Viernes santo.