En la totalidad de la Iglesia universal,
particular y local, el Misterio de cristo es ofrecido y comunicado a
los hombres en la Iglesia y queda plasmado en cada celebración. Se
reconoce una Iglesia de la Esperanza, caminante, a la espera del
Adviento, Una Iglesia de la Alegría, en la Navidad y el gozo pascual,
una Iglesia Penitencial y bautismal en la Cuaresma.
La variedad de Ritos en las propias tradiciones
son legítimas. También es importante dar una debida orientación a
las prácticas de la Religiosidad popular. En la sagrada escritura el
nacimiento y el crecimiento de la Iglesia ha tenido un proceso de
continuidad, para llegar a lo que ahora es: "Sacramento universal de
salvación". Es depositaria de todas las gracias de Jesucristo a la
humanidad y tiene apertura para aquellos que no la conocen, para
hombres de toda raza, lengua, pueblo y nación. Es peligroso expresar
que la fuera de la Iglesia no hay salvación, ya que por las semillas
del verbo hay personas que actúan de buenas costumbres y con la
verdad y aunque no hayan recibido un anuncio evangélico, no pueden
ser condenadas, censuradas. Así que la iglesia si es la única
depositaria de la salvación en cuanto que es continuidad plena y
perfecta de Cristo, el es quien la ha elegido para prolongar la
misión universal de salvación.
El evento eclesial nos lleva a vivir la
espiritualidad de comunión, una auténtica experiencia eclesial….
Muchas personas dicen creo en Dios, pero no creo en la Iglesia, esto
es un presupuesto contagioso en un ambiente de secularismo, ya que
el mismo Cristo ha elegido una cabeza para su Iglesia, es la
edificación no sólo como estructura, organización sino ante todo
también en cuanto al pastoreo, a la espiritualidad en cada acción
eclesial, ya que el autor es Cristo, se actúa in Persona Christi, en
el caso del ministro y la asamblea que celebra es la Jerusalén
celestial… por ello es todo un evento de gracia.
San Pío X había afirmado: "Efectivamente, siendo
nuestro vivísimo deseo que el verdadero espíritu cristiano
reflorezca de todos modos..., es necesario atender antes que nada a
la santidad y dignidad del templo, donde precisamente se reúnen los
fieles para beber ese espíritu en su fuente primera e indispensable,
que es la participación activa en los sacrosantos misterios y en la
oración pública y solemne de la iglesia".
"El cristiano, viviendo fielmente la liturgia,
reproduce en sí mismo la vida de la Iglesia"
Pío XII expresa: la liturgia, en su auténtica
naturaleza teológica, no es el lado puramente exterior y ceremonial
del culto, sino el ejercicio del sacerdocio neotestamentario del
Cristo total, cabeza y miembros.