5.4.
Visión en conjunto
del leccionario ferial:
1.
Las lecturas del Evangelio y el Antiguo Testamento:
se han seleccionado de modo que tenga una mutua relación; ellas
tratan una serie de temas que son propios de la catequesis
cuaresmal acomodados al significado espiritual de este tiempo.
Las lecturas del Evangelio y del Antiguo Testamento han
sido seleccionadas y distribuidas de forma que se
relacionen e ilustren mutuamente, y tratan de los temas
propios de la catequesis cuaresmal, acomodada al sentido
espiritual de nuestra época. Algunas lecturas, sin
embargo, conservan la relación con el título de las
antiguas iglesias estacionales romanas.
A partir del lunes de la IV Semana, se lee en forma semicontínua
el Evangelio de san Juan, en la que se recuerdan textos de este
evangelio que tratan de las controversias y mensajes de Jesús
inmediatamente antes de su pasión y donde aparecen los textos
que mejor responden a las peculiaridades de este tiempo de
cuaresma, teniendo en cuenta que los textos del Ciego de
nacimiento, la Samaritana y la Resurrección de Lázaro, solo son
obligatorias en el ciclo dominical A, aunque puede leerse
durante los 3 ciclos.
2.
Oraciones:
La estructura oracional de la Cuaresma actual es bastante
distinta de la que presentaba el Misal anterior ya que hay
muchas oraciones nuevas y otras han sufrido retoque o han sido
modificadas de las fuentes antiguas: Veronense y Gelasiano,
y también han sido compuestas por Sermones de san León
Magno.
La temática de las oraciones cuaresmales es muy rica, se ha
cuidado mucho en reflejar el tema principal que es la Pascua,
pues la cuaresma es preparación de la misma. Otras
oraciones se refieren al Bautismo como nuevo nacimiento (Sábado,
V Semana) o bien como sacramento de fe (Domingos IV y V). Sin
embargo, el elemento bautismal es menos rico en la Eucología que
en el Leccionario.
También hay textos relativos al Ayuno, pero éste se contempló en
una perspectiva más amplia que la mera abstinencia de alimentos,
aunque este aspecto también está acentuado. Por este motivo, se
habla de obras de penitencia o ejercicios cuaresmales. En este
tiempo se insiste también en otras prácticas de penitencia que
han de ayudar a la conversión del corazón y a una verdadera
renovación espiritual.
El ayuno, la oración, las limosnas y las penitencias colaboran
con la gracia de Dios para remediar la miseria y la debilidad
humana. Son frecuentes las oraciones que se refieren a la
penitencia y subrayan el aspecto positivo de la misma; algunas
oraciones hablan de la necesidad de alimentarse de la Palabra de
Dios.
En las oraciones de Postcomunión, los temas principales son la
purificación del mal, del pecado, de las malas obras y
costumbres, y todo lo que hace referencia al crecimiento del
bien y en la vida cristiana, es decir, a los aspectos positivos
y negativos que el hombre encuentra en el camino de salvación.
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Los Prefacios: El nuevo Misal contiene 9
Prefacios cuaresmales; 5 para cada uno de los Domingos
correspondientes, y 4 que se usan para los días
feriales. El más rico y completo doctrinalmente es el
primero que presenta una síntesis de la cuaresma:
Preparación a la celebración de la Pascua por medio de
la purificación en la alegría de espíritu. Los
demás Prefacios hacen relación a la “penitencia del
Espíritu”, “a los frutos de la abstinencia” y a “los
frutos del ayuno”.