3.1.
Visión histórica:
Según los datos encontrados, este tiempo litúrgico surgió en las
Galias (Francia), aproximadamente hacía el Siglo IV. Luego pasó
a España y de allí a otros lugares.
En un principio, en algunos lugares de Francia, tuvo un sentido
ascético y penitencial, casi como una semi Cuaresma.
Se dio como respuesta al deseo manifestado de dedicar unos días
para preparar las fiestas de Navidad y Epifanía.
La duración del Tiempo de Adviento variaba según los lugares. Y
así, en las Galias, España y Milán era entre 5 a 6 semanas. En
Bizancio era de 2 semanas. En Roma, de 6 semanas y en algunos
Ritos orientales 4 semanas, hasta hoy.
La liturgia Romana apenas lo introdujo en la segunda mitad del
Siglo VI, y adoptó una posición distinta, la vio más bien en el
sentido de gozo y esperanza que preparaba la próxima venida del
Señor (Parusía).
Durante algún tiempo, el Adviento tuvo una doble intervención:
eran días que preparan la manifestación de Cristo (en la
historia), su primera venida, y la expectativa de la segunda
venida de Cristo al final de los tiempos.
En Occidente se impuso la idea de que es un tiempo de
expectación ante la navidad o el nuevo nacimiento de Cristo en
el Misterio de la liturgia, mediante la asimilación de los
sentimientos que tenía el pueblo elegido mientras esperó al
Mesías, y la actualización de los sentimientos cristianos de
anhelo, del Retorno del Señor. Síntesis armónica de expectación
a la venida histórica y escatológica de Cristo.
El tema de la Espera es vivido por la Iglesia con la
misma oración que resonaba en las Iglesias primitivas Marana
tha, ¡Ven Señor Jesús!.
Según el calendario romano actual, el tiempo de Adviento tiene
una doble característica:
1.
Es el tiempo de
preparación a las solemnidades de Navidad en las que se
conmemora la primera venida de Jesús a los hombres.
2.
Las mentes de los
creyentes se dirigen a la espera de la segunda venida de Cristo,
al final de los tiempos (Parusía).
Por este doble motivo, el Adviento se presenta como tiempo de
la gozosa y devota expectativa.
El Adviento comienza con las primeras vísperas del Domingo más
próximo al 30 de Noviembre y termina antes de las primeras
vísperas del día de Navidad.
Los Domingos de este tiempo son nominados sucesivamente Domingo
I, II, III y IV de Advientos.
Las ferias comprendidas entre el 17 y el 24 de Diciembre se
ordenan de un modo más directo a preparar la Navidad.