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Pastoral de Comunicaciones, Todos los
Derechos Reservados, © 2008 |
SIGUIENDO SUS HUELLAS ….. |
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P. Iván Rodrigo Cardona
Ríos
LAS HUELLAS DEL PASTOR….
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JESUCRISTO EL BUEN PASTOR… “El que entra por la
puerta es pastor de las ovejas”. “Yo soy el buen pastor y
conozco a mis ovejas, es decir, las amo, y ellas me conocen a
mi. Es cono si dijese con toda claridad: Los que me aman me
obedecen. Pues el que no ama la verdad es que todavía no la
conoce”. (San Gregorio Magno)…El buen
pastor es conocido por las ovejas, así es Jesucristo conocido
por sus ovejas, pero los falsos pastores que dan un rodeo y no
entran por la puerta del aprisco son unos bandidos y unos
ladrones… hay quienes se dicen llamar pastores y son bandidos y
ladrones… hay que sensibilizar el discernimiento para reconocer
la autenticidad del pastor.
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LA RESISTENCIA DE LAS OVEJAS… Ved si sois
verdaderamente ovejas suyas… ved si de verdad lo conocéis, ved
si percibís la luz de la verdad. Me refiero a la percepción no
por la fe sino por el amor y las obras. (San Gregorio Magno)
hay ovejas que se resisten a conocer
la autentica verdad, la resistencia de entrar en una dinámica de
formación en la fe, dinámica de encontrase con el, para seguirlo
con autenticidad. Resistencia que inicia con una predisposición
por la no aceptación de su amor, de su palabra, de su mensaje,
ya que este le confronta y le hace ver su realidad. Hasta
llegar a una resistencia total de hacer lo contrario a lo que
Jesucristo nos invita a hacer y a vivir.
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POCAS OVEJAS ESCUCHAN LA VOZ… “El que entre por
mi se salvará, disfrutará e libertad para entrar y salir y
encontrará pastos abundantes. Entrará en efecto, al abrirse a la
fe, saldrá al pasar de la fe a la visión y la contemplación,
encontrará pastos en el banquete eterno.
Que pasos decisivos entrar para abrirse a la fe
y salir para pasar de la fe a la visión y contemplación de
nuevos pastos… ¿Cuáles pastos? El gozo íntimo del paraíso, el
pasto de los elegidos es la presencia del rostro de Dios que, al
ser contemplado ya sin obstáculo alguno, sacia para siempre el
espíritu con el alimento de la vida.
DESAFÍO DEL BUEN PASTOR…
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IDENTIDAD… el ser del sacerdote, es persona, pero es don
para una comunidad específica, su dignidad de la que se ha
revestido de Cristo. ”El sacerdote no puede caer en la
tentación de considerarse solamente un mero delegado o sólo un
representante de la comunidad, sino un don para ella por la
unción del Espíritu y por su especial unión con Cristo cabeza.
“Todo Sumo Sacerdote es tomado de entre los hombres y puesto
para intervenir a favor de los hombres en todo aquello que se
refiere al servicio de Dios” (Hb 5,1). (Aparecida 193)
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CONOCEDOR DE LA CULTURA…
discernir los signos de una cultura, “El presbítero está
llamado a conocerla para sembrar en ella la semilla del
Evangelio, es decir, para que el mensaje de Jesús llegue a ser
una interpelación válida, comprensible, esperanzadora y
relevante para la vida del hombre y de la mujer de hoy,
especialmente para los jóvenes. Este desafío incluye la
necesidad de potenciar adecuadamente la formación inicial y
permanente de los presbíteros, en sus cuatro dimensiones humana,
espiritual, intelectual y pastoral”( Cf. PDV 72)
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LA CARIDAD PASTORAL Y LA VIDA COMUNITARIA…El ministerio
sacerdotal que brota del Orden Sagrado tiene una “radical forma
comunitaria” y sólo puede ser desarrollado como una “tarea
colectiva. (Aparecida #195). El ministro debe unir y no
dividir, crear las condiciones satisfactorias para vivir en la
unidad… mas aún, el no debe estar dividido en si mismo, debe
tener un corazón indiviso, un amor desprendido para todos.
Tener la caridad pastoral para saber educar a los laicos y amar
a las ovejas descarriadas.
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EL CELIBATO OPCION POR EL REINO…“En
efecto, esta opción del sacerdote es una expresión peculiar de
la entrega que lo configura con Cristo y de la entrega de sí
mismo por el Reino de Dios”. El celibato pide asumir con madurez
la propia afectividad y sexualidad, viviéndolas con serenidad y
alegría en un camino comunitario.
Hoy la palabra nos reta a cada uno de nosotros a ser atrevidos para
conducir nuestra vida con rectitud y en especial a una seriedad en
el seguimiento de Jesucristo como auténtico pastor de nuestras vidas
y a aquellos que él ha elegido por imposición de manos para ser sus
pastores, no un gesto que se adjudican a si mismos algunos pastores
sino por la imposición de las manos como signo creíble del llamado
de Dios.
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