P. Iván Rodrigo Cardona
Ríos
PIDEME LO QUE QUIERAS… esta expresión aparece en el 1 libro de los
Reyes 3, 5.7-12. Dios está en derroche… ¿que pedir a Dios?, ese es
un dilema profundo que surge en el ser humano. Debemos aprender a
pedir lo que queremos, querer un bien es poseerlo, al menos con la
intencionalidad. Pero que importante ante este derroche de Dios
hacer lo que hizo Salomón: “da a tu siervo un corazón dócil para
gobernar a tu pueblo, para discernir el mal del bien”.
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DIOS TE DA MUCHO MAS DE LO QUE LE PIDES.
“Te doy un corazón sabio e inteligente, como
no lo ha habido antes ni lo habrá después de ti” (1 reyes 3, 7-12)
Salomón pide a Dios y recibe sabiduría e
inteligencia para gobernar a su pueblo, un corazón con estas
características que nunca ha habido ni lo habrá es una sentencia
que Dios realiza con la persona humana.
"Jesucristo me
ha mandado a evangelizar, pero no con la sabiduría de palabras, es
decir, con la sabiduría del mundo (1 Co 1, 17). Por sabiduría
de palabras entiende el apóstol San Pablo el arte de la retórica
que enseña a hablar de una manera atrayente hasta el punto de
inducir a los hombres a asentir a errores y falsedad.
Dios siempre te da mucho más de lo que anhela tu
vida, tu deseo se llena con el clamor y el fervor de su Espíritu.
Así como le ha dado salomón te da a ti, te capacita, te entrena
para ser un militante de su amor en cada instante de tu existencia
humana.
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LA SABIDURÍA EN CRISTO CRUCIFICADO…
Lo que es central en la religión cristiana es la
salvación por la cruz de Cristo, por lo que dice el Apóstol:
Nunca entre vosotros me precié de saber cosa alguna sino a
Jesucristo y éste crucificado (1 Co 2, 2). Quien
enseñando el cristianismo se apoya sobre todo en la sabiduría
humana, por lo que a él mismo respecta, hace ineficaz la cruz de
Cristo. Por lo tanto, el enseñar con sabiduría de solas palabras
humanas no es un modo conveniente a la catequesis cristiana. Por
ello dice el Apóstol: Para no hacer ineficaz la cruz de Cristo
(1 Co 1, 17), es decir, para que no disminuya la
confianza en la cruz de Cristo al ser oscurecida por medios de
sabiduría humana.
LLAMADOS A VIVIR EN EL ESPÍRITU
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DIOS TE PREDESTINÓ… está inserta en el ser
cuando es llamado hijo de Dios, una predestinación en su gracia
para estar en él. En el concepto de la predestinación hay que
tener algo claro: “Dios es dador de la vida, ha creado todo
cuanto existe porque es eterno”, pero es importante ver que
aunque Dios posee atributos divinos ha dado a los seres humanos
algo bien importante, la libertad de elección. El ser humano es
libre para elegir lo que quiera, aunque la mejor elección
está en ser felices y hacer felices a los demás. Es elegir al
sumo bien.
“Bendito sea el
Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda
bendición espiritual en los lugares celestiales
en Cristo, según nos escogió en él antes de la fundación del
mundo, para que fuéramos santos y sin mancha delante de
él. Por su amor, nos predestinó para ser adoptados hijos suyos por
medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad, para
alabanza de la gloria de su gracia, con la que nos agració en el
Amado. En él tenemos redención por su sangre, el perdón
de pecados según las riquezas de su gracia, que hizo sobreabundar
para con nosotros en toda sabiduría e inteligencia”. (Ef. 1, 3-8)
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DIOS TE LLAMÓ…. Te llama, así como lo ha
realizado con sus discípulos una elección d e amor. “Jesús
invita a encontrarnos con Él y a que nos vinculemos
estrechamente a Él, porque es la fuente de la vida (cf. Jn 15,
5-15) y sólo Él tiene palabras de vida eterna (cf. Jn 6, 68). En
la convivencia cotidiana con Jesús y en la confrontación con los
seguidores de otros maestros, los discípulos pronto descubren
dos cosas del todo originales en la relación con Jesús. Por una
parte, no fueron ellos los que escogieron a su maestro fue
Cristo quien los eligió. De otra parte, ellos no fueron
convocados para algo (purificarse, aprender la Ley…),
sino para Alguien, elegidos para vincularse íntimamente a su
Persona (cf. Mc 1, 17; 2, 14). Jesús los eligió para “que
estuvieran con Él y enviarlos a predicar” (Mc 3, 14), para que
lo siguieran con la finalidad de “ser de Él” y formar parte “de
los suyos” y participar de su misión. El discípulo experimenta
que la vinculación íntima con Jesús en el grupo de los suyos es
participación de la Vida salida de las entrañas del Padre, es
formarse para asumir su mismo estilo de vida y sus mismas
motivaciones (cf. Lc 6, 40b), correr su misma suerte y hacerse
cargo de su misión de hacer nuevas todas las cosas. (Doc.
Aparecida # 131)
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DIOS TE JUSTIFICÓ… en la persona de
Jesucristo te hace apto y digno para creerse salvo, por la fe
fuimos justificados, por la fe en la persona de Jesucristo.
“Pero ahora, sin la Ley, se ha manifestado la
justicia de Dios atestiguada por la Ley y los Profetas: la justicia
de Dios, por la fe en Jesucristo, para todos los que creen.
Porque no hay ninguna distinción: todos han pecado y están privados
de la gloria de Dios, pero son justificados gratuitamente por su
gracia, en virtud de la redención cumplida en Cristo Jesús. Él
fue puesto por Dios como instrumento de propiciación por su propia
sangre, gracias a la fe. De esa manera, Dios ha querido mostrar su
justicia: en el tiempo de la paciencia divina, pasando por alto los
pecados cometidos anteriormente, y en el tiempo presente, siendo
justo y justificando a los que creen en Jesús”. (Rm 3, 21-26)
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POR EL PODER DE SU ESPÍRITU… “habiendo pues
recibido de la fe la justificación, estamos en paz con Dios,
por nuestro Señor Jesucristo, por quien hemos obtenido también,
mediante la fe, el acceso a esta gracia, en la cual nos hallamos
y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios. Más aún,
nos gloriamos hasta en las tribulaciones, sabiendo que la
tribulación engendra la paciencia; la paciencia, virtud probada;
la virtud probada, la esperanza, y la esperanza no falla,
porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones
por el Espíritu Santo que nos ha sido dado” (Rm 5, 1-5).
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Espíritu de paciencia
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La virtud probada
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La esperanza
El derramamiento del Espíritu en el corazón humano
produce paciencia, virtud probada y esperanza en el cristiano.
VENDERLO TODO PARA QUEDARSE CON LA AUTÉNTICA SABIDURÍA
En
el evangelio según San Mateo 13, 44-52 se nos muestra la realidad
de venderlo todo por un tesoro escondido en un campo y es venderlo
todo para comprar el campo donde está el tesoro. O a aquél
comerciante al encontrar esa perla fina decide venderlo todo para
comprarla.
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POR QUÉ VENDERLO TODO… es darlo todo, no
guardarnos nada, vender para adquirir. Es entregarlo todo por
aquella perla, por aquel tesoro. Es dejarlo todo por Cristo,
quien lo posee nada le falta, más aún, quien lo posee todo pero
le falta Cristo anda vagando sin sentido. El camino con Cristo
es a la inversa, consiste en replantearse una opción
fundamental Jesucristo y desde allí elegir las prioridades para
no perderse del camino en la opción.
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EL ABANDONO TOTAL EN DIOS: “NUESTRA VIDA ESTÁ
EN SU MANOS”… esto es lo importante: El abandono de nuestra vida
en sus manos. tus manos en mi vida, aunque entendiendo las
manos de Dios como la presencia del Espíritu Santo y la
presencia del Hijo Jesucristo podemos entender claramente que
nuestra vida está en las mejores manos. “Manos adoradas,
manos divinas que acarician el templo humano para dar vida y
fecundidad”.