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INFUNDIRÉ MI ESPÍRITU Y TENDRÁN VIDA

 

P. Iván Rodrigo Cardona Ríos

ABRIR LOS SEPULCROS

Las tumbas en que cada uno  de nosotros nos encontramos en el hoy de nuestras vidas…

La tumba del relativismo moral……. Cada uno toma la posición de determinación ante los valores morales, cada uno arma su propia religión según sus criterios éticos… es por ello que encontramos aquí, una ética del consenso… hemos perdido el horizonte claro de la ética cristiana, que está fundamentada desde la ética natural. 

La tumba del placer, tener y poder… la ambición y el afán de conquistar naciones  y escalar puestos, pero lo mas letal es que no hemos sido capaces de conquistarnos a nosotros mismos, ya que somos esclavos de placer malsano, la ambición que destruye los nobles ideales y el afán  de dominar  a los demás. 

La tumba del desamor…. Hoy nos encontramos ante una sociedad que ha eclipsado el amor, el auténtico amor, según el papa Benedicto XVI, el amor Ágape, de entrega, de donación, nos hemos quedado con un amor Eros hasta llegar  a la autolatría. “En el fondo de toda idolatría está la autolatría, el amor así mismo llevado hasta el desprecio de Dios".

Es una tentativa de sofocar la verdad. El hombre no acepta a Dios, pero se hace un dios; es él quien decide. La relación creatural es invertida: El hombre se convierte en el alfarero, y Dios en el vaso que aquél plasma a su gusto, atribuyendo a Dios los fines y las cualidades y los vicios que más cómodos le resultan”.  (Raniero Cantalamessa. "La subida al monte Sinaí"). 

 

INFUNDIRÉ MI  ESPÍRITU Y VIVIRÉIS  

  • Yo soy la resurrección y la vida… el "yo soy" de Jesús nos manifiesta que si estamos en él no tendremos muerte…. No he estado aquí en la muerte de Lázaro, pero si están en mi, tendréis la vida…

 

  • El Espíritu que da la vida… Es el Espíritu de Dios el que da la vida al ser humano… la letra mata pero el espíritu da la vida y en abundancia. El crea la armonía interior en cada corazón. La infusión el Espíritu es un nuevo despertar espiritual para la misa Iglesia, hay que nacer hoy de un “perenne y constante pentecostés”. (Mons. Alfonso Uribe Jaramillo)

 

  • El maestro está ahí y te llama… Jesús siempre esta allí esperando una respuesta de nuestra parte, y está allí para darnos la vida, su vida, su amor. Si es maestro es porque te llama a ser su discípulo, discere: aprendiz. Te llama a aprehender de su enseñanza, de su vida. La elección la haces tu, él ya te ha elegido primero y te ha amado con amor eterno.

 

LA VIDA DE JESÚS ANTE SUS AMIGOS 

  • Sollozó y muy conmovido se puso a llorar…  Jesús  suspira y se conmueve ante la fidelidad de la amistad, más aún,  llora la partida de su amigo… que gran privilegio es tener un amigo fiel.  Suspirar, conmovernos y llorar por nuestros amigos es algo que viene de Jesús, es propio del sentimiento humano.

 

  • Quitad la losa… quitad todo obstáculo, pasar por encima de él, que es lo que impide ver más allá, la piedra.  La insistencia en quitar de entre nosotros todas aquellas cosas que nos impiden perfeccionarnos, que son barrera para encontrarnos con nuestros hermanos.

 

  • Si crees verás la gloria de Dios… Un requisito para todo ser humano: “Creer”, la duda no cabe aquí, la incertidumbre, la falta de esperanza, el desaliento… no nada de eso…….. para ver la gloria de Dios hay que creer. La condición es creer para ver la gloria de Dios. Creer en Dios, creerle a Él, más cuando nosotros no creemos ni en nosotros mismos, ni en nuestros hermanos en la fe.

 

  • Te doy gracias porque me has escuchado…  Dios escucha la oración de un amigo…. Cuantas veces has orado por tu amigo, le has deseado bendición, has entrado a su vida y la has iluminado hacia Dios. La gratitud de Jesús a su Padre por haber escuchado.

 

  • Gritó con voz potente: “Lázaro ven afuera”… un grito no de júbilo sino de autoridad, un grito de autoridad cargado de la fuerza del amor, ya que era su amigo.  No es el grito desgarrador de la cruz, es el grito de llamado a la vida, de resurrección, de vencer la muerte.

 


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