Parróquia La Santa Cruz
Col. Tara, San Pedro Sula,  Honduras, Tel. (504) 551-3290

InicioQuienes SomosNoticiasLecturas del DíaBibliaLiturgia de las HorasSanto RosarioOracionesReflexionesPastoralesDocumentosNuestra FeTemas de ActualidadComunidadesLiturgiaContactosEnlaces
Pastoral de Comunicaciones, Todos los Derechos Reservados, © 2008

ORAR EN EL ESPÍRITU PARA
SER TRIGO EN MANOS DE DIOS

 

LA ORACIÓN

  • PEDIR…. “Pedid y se os dará” (Mt 7, 7)

“No tenéis porque no pedís. Pedís y no recibís, porque pedís mal, con la intención de malgastarlo  en vuestros deseos de placeres” (St 4, 2)…  cuando pidamos es importante tener un discernimiento para descubrir la voluntad de Dios.   

¿Estamos convencidos de que "nosotros no sabemos pedir como conviene" (Rm 8, 26)? ¿Pedimos a Dios los "bienes convenientes"? Nuestro Padre sabe bien lo que nos hace falta antes de que nosotros se lo pidamos (cf. Mt 6, 8) pero espera nuestra petición porque la dignidad de sus hijos está en su libertad. Por tanto es necesario orar con su Espíritu de libertad, para poder conocer en verdad su deseo (cf Rm 8, 27). (CEC 2736)

“No te aflijas si no recibes de Dios inmediatamente lo que pides: es él quien quiere hacerte más bien todavía mediante tu perseverancia en permanecer con él en oración (Evagrio, or. 34). El quiere que nuestro deseo sea probado en la oración. Así nos dispone para recibir lo que él está dispuesto a darnos (San Agustín, ep. 130, 8, 17)” (CEC 2737).

·         DIFICULTADES PARA LA ORACIÓN

“La dificultad habitual para la oración es la distracción, que separa de la atención a Dios, y puede incluso descubrir aquello a lo que realmente estamos apegados. Nuestro corazón debe entonces volverse a Dios con humildad. A menudo la oración se ve dificultada por la sequedad, cuya superación permite adherirse en la fe al Señor incluso sin consuelo sensible. La acedía es una forma de pereza espiritual, debida al relajamiento de la vigilancia y al descuido de la custodia del corazón.” (CEC 2729-2733)

    1. Distracción…. que separa de la atención a Dios, y puede incluso descubrir aquello a lo que realmente estamos apegados. Eclo 6, 32.  La distracción se produce cuando el proceso de la atención es interrumpido por un estímulo que distrae al sujeto de la tarea que realiza.
      La distracción puede definirse como una falta de atención habitual o momentánea sobre las cosas de las que normalmente debería ocuparse. El sujeto es absorbido en determinado momento por otro objeto.

 

La distracción es por tanto el resultado de un desplazamiento de la atención debido, por lo general, a dos factores: la fatiga o la ausencia de interés o de motivación sobre lo que se está haciendo. La distracción es siempre el fruto de un conflicto entre dos motivaciones, una motivación consciente y una motivación inconsciente.


Por lo tanto, la distracción no es una falta de memoria, sino el desarrollo de una memoria en otro lugar indeterminado, una distorsión de la atención que no es bien conocida por la ciencia psicológica.

 

    1. la sequedad...  cuya superación permite adherirse en la fe al Señor incluso sin consuelo sensible.

 

A. los sinsabores de la sequedad. (Salmo 137 v.1- 4)

    • Recuerdo amargo
    • Quebranto sin consuelo
    • Desanimo total
    • Humillación total
    • Exclamación de dolor

B.  Necesidad de la desnudez espiritual.  Es decir un abandono  total en manos del Señor, que aunque no lo sientas en este momento histórico de tu vida, él está allí, él no se muda, aquí actúa la virtud de la fe. Por su gracia el Señor nos permite superarnos de  la sequía y así mismo permanecer adheridos a su amor.

 

 

    1. La acedia… es una forma de pereza espiritual, debida al relajamiento de la vigilancia y al descuido de la custodia del corazón.  2 Tes. 3, 11-12…

Aquél impulso, aquella renovación interior  se va perdiendo por el paso del tiempo, hoy es importante no meterse en todo sin hacer nada, sino  focalizar la mirada en aquello que verdaderamente Dios espera de nosotros.

 

Relajamiento en la vigilancia…. “Velad y orad para que  no caigáis en tentación; que el espíritu está pronto, pero la carne es débil”. (Mt 26, 41).  Vigilancia Significa estar despiertos, con destreza, con agilidad para no caer en la somnolencia y la flojera.

 

Descuido de la custodia del corazón… conservar  o salvaguardar lo que se ha recibido, lo que se perseverado, lo que se ha sentido por parte de Dios, ya que tocar el corazón es tocar la voluntad, la conciencia del ser y si en la persona  no hay conciencia de custodiar lo que se ha conseguido es porque ya ha entrado en un estado de conformismo y quietud.

 

  • LA ORACIÓN EN EL ESPÍRITU…   definitivamente la oración en el Espíritu ya tiene sus raíces más profundas, ya que   se ha vencido con el proceso  humano  de las dificultades para orar. o al menos si hay obstáculos humanos  se tiene conciencia y discernimiento y la astucia para someter este tipo de distractores humanos, no he querido aquí enfocar en esta homilía los distractores del mal, peor todo quiero canalizarlo más adelante en la cizaña y aquél que la siembra. Así que el Espíritu Santo viene  a dar reavivar nuestro bautismo  e infunde una nueva y fresca unción.

 

 

SER TRIGO EN MANOS DE DIOS

 

  • Jesús siembra en tu vida…  Jesús siembra en nuestra vida los valores del reino, un reino que  no es comida ni bebida sino gozo en el Espíritu, aquel gozo que llenó a Isabel y produjo  un gozo en el niño que está en su vientre.

 

 

  • Jesús te lanza para que des fruto… Hoy eres operario del reino en un mundo que es el campo  en donde falta trabajadores que lancen una semilla de esperanza, aquellos cristianos que tienen que llegar al lugar en donde nosotros como sacerdotes no alcanzamos  a llegar con el mensaje de evangelización. “ha llegado tu hora”,  a dar fruto como buen trigo en las manos del Señor, el trigo que no se deja estropear por la cizaña, que convive  con ella, pero permanece  ante las  influencias d el cizaña.

 

  • Frustración  de la cizaña y su alcance… el diablo y sus secuaces aunque permanecen en el mundo ya  definitivamente están en la sentencia de la parábola, en la sentencia de Dios, van a  ser arrancados en el tiempo y la hora propicia que es le tiempo de Dios. Ahora incomodan y obstaculizan el plan de salvación, pero les llegará su hora, por ello hay que ser astutos para  que nuestra buena semilla  que es lanzada por Jesús  pueda  crecer en abundancia para intimidar así, las obras de las tinieblas.

 

Ser trigo en las manos del Señor definitivamente tiene un precio, primero ser elegido por el sembrador  como buena semilla que va a  dar buen fruto, segundo  ya cuando es  un buen fruto se espera que este crezca como de costumbre y que nada impida que llegue  a ser como se espera.  Primero la elección  y segundo el crecimiento  humano cristiano, son dos momentos importantes en la vida de gracia en la vida de fe.

 


[INICIO]
   [QUIENES SOMOS]   [NOTICIAS]   [LECTURAS]   [ BIBLIA]   [LITURGIA DE LAS HORAS]
[SANTO ROSARIO]   [ORACIONES]   [REFLEXIONES]   [PASTORALES]    [DOCUMENTOS]
[NUESTRA FE]   [TEMAS DE ACTUALIDAD]   [COMUNIDADES]   [LITURGIA]   [CONTACTOS]   [ENLACES]