P. Iván Rodrigo
Cardona Ríos
CAMINANDO EN LA BENDICIÓN
Sal de tu tierra…Dios le dice a Abran,
sal de tu tierra, Elías es el hombre llamado a estar en el centro
del choque mortal entre la santidad de Dios y el pecado del pueblo.
Después de su lucha empieza la crisis de cansancio y agotamiento y
se siente solo y expresa: “he quedado yo solo” (1 Rey. 18,22) y un
ángel del dijo: “levántate y come, porque el camino es demasiado
largo para ti”. Con la fuerza que le dio aquella comida caminó
cuarenta días y cuarenta noches, este es un paralelo de los cuarenta
años de Israel por el desierto, los 40 días de Jesús para ser
tentado. Así como Abran sale de su tierra, Elías sale hacia el monte
del Señor, velando y orando.
Te bendeciré... Dios te bendice
eternamente, una gran bendición es la creación, una gran bendición es
la existencia, una gran bendición es la familia. Dios no maldice las
obras de sus manos, pero si reprocha la conducta del pecador. “yo
corrijo y reprendo a los que amo” (Apoc. 3, 19), y eso porque el
Señor te dice. “tengo contra ti que has perdido tu amor de antes”
(Apoc 2,4). Dios siempre bendice a su pueblo pero las bendiciones de
Dios implican un a cercamiento total a su persona, no quiere decir
son esto que Dios no bendiga a los injustos, sino que permanecen al
margen de su voluntad y por lo tanto se están perdiendo la gracia,
el don sublime de su amor y la verdadera dicha. Pero la bendición
sale para justos e injustos… Que más bendición que poseer a Dios… es
el sumo bien. El gran don para cada uno de nosotros.
DIOS NOS LLAMA
Ha llamado a Pedro…. El hombre con
experiencia en la pesca, el hombre que quería construir las tres
chozas, el hombre a quien fueron dadas las llaves del Reino. El es
Pedro a quien el Señor le ha revelado de manera pedagógica la locura
de la cruz y de igual manera el precio de su seguimiento al Señor.
Ha llamado a santiago… llamado a beber la
copa que Jesús iba a beber, Santiago que permanece en oración a la
llegada de Pentecostés, el hombre que daba discursos en los Hechos
de los Apóstoles para guardar los oráculos de los profetas y
mostrar la reconstrucción de las ruinas.
Ha llamado a Juan… el discípulo
amado, el discípulo elegido por Jesucristo para que acoja a su Madre
dando a entender que en ella acoge a todo el universo, ya que
María es Madre de todos los vivientes.
Nosotros somos llamados también, elegidos de antemano para ser sus
discípulos. “En el encuentro con Cristo queremos expresar la alegría
de ser discípulos del Señor y de haber sido enviados con el tesoro
del evangelio. Ser cristiano no es una carga sino un don: Dios Padre
nos ha bendecido en Jesucristo su Hijo, Salvador del Mundo”. (Doc.
Aparecida # 28)
SUBID AL MONTE Y CONTEMPLAD LA GRACIA
Buscar la tranquilidad del monte…
encontramos aquí en este pasaje de la transfiguración la alegría de
quedarnos en la tranquilidad, de estar allí saboreando de la gracia
del Señor, como lo hicieron Pedro, Santiago y Juan… frente al caos
que vivimos, las tantas ocupaciones que nos dispersan, encontrar un
lugar tranquilo y sereno es una gran bendición. Por ello, San
Agustín expresaba: “Cuando te busco, a ti que eres mi Dios, busco
la felicidad”, por ello, “entra en el gozo de tu Señor” (Cf.
Mt 25,21). “Lo buscamos porque el nos ha buscado primero. Es mas
no lo buscaríamos si no lo hubiésemos encontrado ya. “¿Cómo puedo
buscar lo que no he perdido?. Puede buscar a Dios sólo aquél que
lo ha conocido y lo ha perdido” Y esta es la situación de todos
nosotros, creados para ser imagen de Dios. En cada hombre continúa
el llanto de Adán expulsado del paraíso, que no ve mas el rostro
sereno y dulce de su Dios” (Raniero Cantalamessa. La subida al Monte
Sinaí. Pág. 8)
Establecerse allí… es importante
establecer un lugar para el encuentro, Jesús nos muestra el monte
como el escenario perfecto para contemplar la gloria de Dios, el ser
humano establece su lugar de encuentro con Dios, lo importante es
desafiar ese monte y escalar, lo importante es propiciar un
encuentro con él, pero corremos el gran peligro, de quedarnos allí,
sin querer contar a los demás esa experiencia maravillosa que se ha
tenido, eso pasaba con Pedro… pensar en si mismo y no pensar en que
los 9 apóstoles restantes necesitaban escuchar esa experiencia
vivida con el maestro.
Transmitir la gracia…. Hoy debemos ser
canales por donde la gracia pasa, este fin de semana tuve la
experiencia de un retiro espiritual y me llamó la atención una
persona que decía nosotros que estamos finalizando el retiro
tomamos el papel de estos tres apóstoles que viviendo esa
experiencia que les impactó y que la guardaron en sus corazones, la
transmitieron a su debido tiempo, fueron prolongadores de esta
gracia y no se reservaron nada de lo que el maestro decía.
Finalmente la dinámica de Dios consiste en que el ser humano salga
al encuentro del otro y anuncie lo que ha recibido, el tesoro
sublime de esta experiencia de Dios en su vida y contribuya a la
humanización del mundo entero como discípulo que evangeliza en el
poder del Espíritu. Ya que evangelizando es como humanizamos al
mundo entero.