Iván Rodrigo Cardona Ríos
El seno familiar
“es una escuela del más rico humanismo”,
(Gaudium et Spes
. Concilio Vaticano II…
El progreso del matrimonio y
la familia obra de todos. Numeral 52. Pág. 180),
puesto que en ella se
fundan en su realidad más plena las condiciones morales, sociales,
religiosas, culturales, etc.... prioritarias para la formación
de los padres en esta Escuela, en que ellos, unidos por el afecto
recíproco, por la analogía de pensamiento y la mutua santidad,
llegan a ser testigos vivos del amor de Cristo Jesús y por su
vivencia integral puedan con su autoridad moral, comunicar a sus
hijos este estilo de vida.
La familia es la
institución que Dios ha bendecido por su gracia, para cumplir con
un deber específico: procrear y educar. Panorama que ha tenido su
máxima expresión en la familia de Nazareth, ya que Dios quiso
enclaustrarse en ella para darle un valor palpitante y pleno a esta
opción fundamental. Desde este horizonte la familia adquiere una
dimensión trascendental “Es Cristiana” y ella “constituye una
revelación y una actuación específicas de la comunión eclesial; por
eso…puede y debe decirse Iglesia Doméstica…que es una comunidad
privilegiada llamada a realizar un propósito común de los esposos y
una cooperación diligente de los padres en la educación de los hijos”.
(Catecismo de la Iglesia Católica ·s
2204. 2205. Pg 486)
LA CRISIS DE IDENTIDAD
El aporte para
saber y reconocer cuáles son los hechos que están atentando con esta
institución, en esta nueva era social, postmoderna y de nuevos
patrones culturales y que la dejan en crisis, son las siguientes
ocho realidades:
1.
"la familia golpeada por el exceso de ocupaciones… los
afanes de la vida, el activismo, y la búsqueda de nuevas situaciones,
“hay que hacer algo”, generan la perdida de encuentro, de
relacionarse, y de entrar en si mismo.
2.
la familia atacada por el individualismo... Nunca se
piensa en nosotros, siempre pienso en mi yo y no en el tú o el
nosotros. Queremos que prime el criterio del más fuerte, nuestro
criterio, nos imponemos ante el otro. Cada quien hace lo que quiere,
y por ello, encontramos expresiones como “no te metas en mi vida”,
es mi vida, soy libre para hacerlo. Nos convertimos en seres
aislados que perdemos el trabajo en equipo. Una familia que trabaja
en equipo triunfa.
3.
la familia desconcierta en la escala de valores… la
familia no vive los valores humanos y mucho menos los cristianos. Se
ha desvalorizado el valor. El valor es subjetivo y objetivo a la vez…
subjetivo porque cada uno le da valor a algo…. “el respeto” es un
valor personal y a nivel objetivo el respeto es un valor universal.
En la familia de nazareth encontramos el valor de la vida, la
entrega mutua, la fidelidad, ellos consolidan la vivencia familiar.
4.
la familia agotada por la cotidianidad, la rutina y el
cansancio… las familias pierden resistencia y fuerza cuando
entra el desaliento, la falta de motivación y la innovación, por
ello, se cae en estas situaciones. La incapacidad de recrear nuevas
situaciones nos llevan a perder sentido, nos llevan a un callejón
sin salida, a no encontrar soluciones.
5.
la familia golpeada por la violencia… la actitud que
destruye el entorno familiar. Es la incapacidad que se presenta en
la persona y que manifiesta la falta de comunicación, dialogo, amor.
La violencia es una presión fuerte que intimida el ser, que limita,
encasilla y que atenta contra la dignidad humana. Queremos ejercer
violencia para hacer lo que queremos. La violencia intrafamiliar
entra a estrofiar las relaciones de pareja y de familia.
6.
la familia despadrada y desmadrada…este punto álgido
nos introduce al papel propia de la maternidad y de la paternidad,
el Padre aporta al hijo la identidad, la seguridad y lo introduce a
la realidad, la madre que lo ha llevado en su seno, el afecto, los
valores, la dulzura. Cuantas familias desintegradas, hijos sin
conocer a sus padres. Padres que no han asumido su papel, o que han
invertido su papel. Hoy el reclamo de la paternidad y maternidad es
un hecho. No solamente es concebir un hijo, es ante, todo prolongar
su existencia como un ser en proyección humana.
7.
la familia que ha desplazado las relaciones por el
complot… relaciones humanas, de afecto, de cariño, de paz, de
respeto de solidaridad por el odio, el rechazo, la guerra, el
conflicto… nos encanta estar en conflicto y se nos hace raro cuando
hay una tensa calma. Hoy hay que rescatar los espacios de
relacionarse, respetarse los espacios y poder allí, en este núcleo
familiar cada uno buscar su espacio para compartir el ser.
8.
la valoración de las personas por la uní
dimensionalidad.”.. solamente valoramos a la persona por su
papel y no miramos el ser integral, las competencias, las actitudes,
los carismas, sino que marcamos y determinamos a cada persona por su
grado de responsabilidad y no abrimos el entendimiento a nuevas
construcciones del ser.
Estas ocho
realidades las ha enumerado el padre Juan Jaime
Escobar. Director provincial de los escolapios. Conferencia sobre la
familia. Pero esto nos debe llevar a nosotros a valorar el don de
ser familia cristiana para que el mundo crea que el don sublime de
la familia debe ser hoy recuperado y restaurado.
La gracia familiar dimana del mismo hecho de la
familia de Nazareth, Dios ha bendecido la unión familiar y es por
ello, que los seres humanos somos la familia de Dios.