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MARÍA EN EL MISTERIO DE LA BODA DE CANÁ

 

P. Iván Rodrigo Cardona Ríos

1.      HAY UNA BODA…….  Muchas veces empleamos  la expresión “las bodas de caná”, el texto nos hace  referencia solamente de una boda. La Madre de Jesús estaba allí, y Jesús y sus discípulos estaban también invitados. Recreemos el hecho, las fiestas judías tenían gran durabilidad, era un día normal  en que Jesús llega, su Madre ya está allí. Jesús con su presencia está sellando el gran misterio sacramental, se puede percibir cómo Jesús está viendo la boda antes de darle sentido a las bodas del cordero y el después que es conferir la institución de la boda como sacramento. Pero este no es el fin del relato ni mucho menos se pretende en esta boda darle un sentido sacramental aunque guarde una gran afinidad al relato. Y pueda ser abordado desde este dato teológico. 

NO LES QUEDA VINO…   la fiesta sin vino, se ha perdido la alegría, porque el vino alegra el corazón, cuál es el vino que falta en nuestros hogares, en los matrimonios, el vino que tienen en esta boda puede ser tomado desde:

·         Unos invitados para celebrar una boda

·         Los preparativos para esta boda, las tinajas llenas, los sirvientes…

En el contexto “no tienen vino” es  más bien una súplica delicada que, sin forzar la voluntad de su Hijo, esperan una intervención milagrosa.  En el lenguaje bíblico el vino es un signo de la benevolencia divina.  Efectivamente, cuando los profetas anuncian castigos divinos, predicen la carencia de vino y de pan  (Is 24, 8-11; Mq 2, 11). 

Por tanto esta frase en boca de María tiene, al menos dos significados: * la sintética afirmación de la constatación de un hecho: la falta de vino.  * Si el vino era el anuncio profético de la Nueva Alianza (Is 25, 6-9; Pr 9, 5), la falta de vino supone que la Ley Antigua es impotente para salvar al Pueblo elegido.  María que representa al antiguo Israel, manifiesta a su Hijo la privación de vino, signo de la salvación mesiánica.  En este sentido Ella materializa al "resto de Israel" que muestra su indigencia y pobreza y acude a la misericordia divina. 

“NOS FALTA EL VINO” ¿cual vino? Lo tenemos todo, nos falta Cristo, nos falta la alegría, nos falta el perdón, nos falta el amor, la tolerancia, la unidad, nos faltan las virtudes, nos falta la santidad.  

María está atenta  a los acontecimientos de la boda,  la Madre de Jesús dice no tienen vino. Claro cómo van a tener  vino si durante una semana se lo han bebido, era propio de la cultura. María siempre está atenta  de cada uno de nosotros para decirnos se te ha acabado el vino, debes llenar las tinajas, “debes llenar tu tinaja”

 

2.        MUJER DÉJAME, NO HA LLEGADO MI HORA…   

Mujer Déjame… Llamando a su Madre, "mujer" (Jn 2, 4), Jesús muestra claramente el propósito de considerarla en un plano superior a aquel de las relaciones familiares.  Y es en cuanto mujer como El aprecia la colaboración de María en su obra; cuando realiza el milagro, reconoce el valor de esta iniciativa femenina que ha determinado el lugar y las circunstancias del primer milagro. 

En la denominación "Mujer" se manifiesta la intención de Jesús de atribuir a María toda la grandeza que le pertenece en su condición femenina.  Ella es la mujer que colabora con el Hijo del hombre en la edificación de una nueva humanidad.  Cristo se coloca bajo los ojos del hombre ideal, por el hecho que en la Encarnación el revela el hombre al hombre. (GS No. 22; Enc. Redemptor hominis No. 8) 

La misma definición de "Mujer", pronunciada en el Calvario (Jn 19, 26), asume mayor relieve porque, en este momento, Jesús quiere prolongar en la Iglesia la maternidad de María.  Le confiere esta nueva misión materna no simplemente en recuerdo de los lazos afectivos que le unían a ella, sino en cuento mujer.  Es importante subrayar que su maternidad debe ser comprendida y recibida en función de la obra salvadora. Al decirle Jesús a su Madre "mujer", desea ante todo insinuar que, en virtud del designio divino, María es la mujer por excelencia, aquella que contiene en plenitud los valores femeninos y cumple integralmente su rol de mujer.   Ella contribuye a revelar la mujer a sí misma. 

“Ya es hora”… la hora adquiere varias significaciones, es entendida al menos de cinco maneras:

·         La hora de la crucifixión

·          La hora de la crucifixión y resurrección como único suceso

·         La hora de su manifestación por signos y prodigios, o sea, la hora de sus milagros

·          La hora de su manifestación como Mesías, sin referencia a signos o prodigios

·         El momento en que Jesús toma una decisión nueva por decreto de su Padre 

 

3.      "DICE SU MADRE A LOS SIRVIENTES: HACED LO QUE ÉL OS DIGA"

 

HACED LO QUE EL OS DIGA…  el papel de María es llevarnos  a Cristo, a Cristo por María, María es la gran intercesora que nos lleva a acoger la palabra del Señor. Esta indicación de María a los servidores, como conclusión al diálogo con Jesús, muestra que no ha habido un rechazo, o un desacuerdo absoluto entre la Madre y el Hijo.  Estas palabras de María tienen también un claro sabor veterotestamentario.   

Cuando el pueblo, hambriento clamaba al Faraón este les remite a José: "haced lo que El os diga" (Gn 41, 55), sin embargo es muy escasa la semejanza; actualmente más bien se interpreta esta frase como un recuerdo a las palabras con que el pueblo acataba la renovación de la alianza y prometía obediencia a Dios: "Haremos todo cuanto ha dicho Yavhé" (Ex 19, 8; 24, 3).  La palabra de María no es otra cosa, sino la invitación de la Madre de Jesús a tomar posición en Israel para hacer posible nuestra alianza.  María retoma aquí aquellos compromisos que en el Sinaí fueron aceptados por el Pueblo elegido, es decir, asume un papel de mediadora de la Nueva Ley, como lo hizo Moisés con la Ley Antigua. 

JESÚS ES LA SEPTIMA TINAJA….. Hay imperfección con las seis tinajas, sólo la séptima tinaja es la tinaja de la plenitud, es como si Jesús estuviese expresando, yo soy la séptima tinaja que llena, que sacia… ese es el vino mejor, el que nunca debe faltar en cada casa, en cada hogar, en la actitud del ser humano. 

LA COMUNICACIÓN DE JESÚS Y MARÍA… Es bien importante en este texto dar el valor  a la comunicación…María veía las necesidades humanas, Jesús veía las necesidades Divinas, María se percataba por las cosas para la fiesta, Jesús del auténtico vino. En ellos hay un acto de comunicación,  por ello, es necesario modificar las secuencias defectuosas en la comunicación dentro del sistema familiar.  Saben respetar sus diferencias. Lo importante es ver las necesidades de la humanidad, hay una necesidad y suplirla. Todo está en nuestras manos, por ello, Dios necesita tus manos, mis manos para suplir la necesidad de la humanidad entera. 

“Con los ojos puestos en sus hijos y en sus necesidades, como en Caná de Galilea, María ayuda a mantener vivas las actitudes de atención, de servicio, de entrega, y de gratuidad que deben distinguir a los discípulos de su Hijo. Indica, además,  cuál es la pedagogía para que los pobres, en cada comunidad cristiana, “se sientan como en su casa”. Crea comunión y educa a un estilo de vida compartida y solidaria, en fraternidad, en atención y acogida del otro, especialmente si es pobre o necesitado. En nuestras comunidades su fuerte presencia ha enriquecido y seguirá enriqueciendo la dimensión materna de la Iglesia y su actitud acogedora, que la convierte en “casa y escuela de la comunión” y en espacio espiritual que prepara para la misión.” (Doc. Aparecida  # 272)

 


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