P. Iván Rodrigo Cardona Ríos
Hoy
la palabra del Señor suscita una serie de actitudes generadoras de
vida, hoy más que nunca estamos llamados a escrutar esta palabra del
evangelio según san Lucas, que es bien reconocido con el relato de
Martha y María. Por ello, vamos a darle un enfoque de reorientación
personal hacia la vida… ¿cuál vida? La vida en Dios. Estar a sus
pies para vivir en él.
RECIBIRLO EN LA CASA… “Jesús se hospeda
en tu casa”, es el huésped esperado, cuando el huésped llega, uno
siempre espera recibirlo, para acogerlo, pero Jesús antes que
esperar recibir de quienes lo acogen da sin reserva. Así que la
preparación para hospedar tiene un antes… ¿cómo preparo yo mi casa
interior? ¿Qué gran necesidad hay en mí deseando el impacto del
encuentro con Jesucristo? ¿Ganancia o pérdida?
Hay
que tener en claro que Jesús al ir a este hogar enriquece sin medida
la vivencia familiar, y no solo eso, la alegría permanece en quienes
lo acogen para siempre… ¿qué bueno es desear ir a un lugar en dónde
se es bien acogido? No se muestra sino la humanidad de un Cristo
amigo, hermano, confidente. Ese es el gran problema de una falsa
concepción de ser cristianos que se piensa que hay que dejar a los
amigos, que hay que hablar de renuncias, de sacrificios, porque nos
sentimos más sanos que los otros o nos sentimos los convertidos y la
verdad el cristianismo es mucho más que eso…. Jesús vive entre los
hombres, porque sólo “caminando entre los hombres es como
llegarás a Dios”. Ser cristiano no es aislarse para inmutarse
contra el mal, debe haber una capacidad de asumir, enfrentar, optar
por los auténticos valores y principios éticos que perfeccionan el
ser.
SENTARSE A SUS PIES… Cuanto le cuesta al
ser humano, el abajamiento. No es otra cosa que lo que realiza
María, quiere contemplar la belleza infinita, la belleza que se
había profetizado desde siempre… “Eres la mas hermosa de las
personas, la gracia se derrama por tus labios” (Sal. 44,3)… es una
actitud propia de dar el primer lugar a quien se lo merece. En la
vida es necesario priorizar, y en especial cuando se trata de buscar
los espacios para estar a los pies del maestro… recuerdo un lema en
mi seminario que decía: “siervo es el que escucha los pies del
maestro”, es decir, estar de rodillas ante el misterio de Dios
acogiendo su amor.
No
es el ser humano el que pone las condiciones, es Jesús quien propone
el camino a recorrer, cuando ya se postra el ser… en otras palabras
como lo expresaba san Juan de la cruz: “la escuela de la
humillación” con estas palabras que hoy hacen eco en mi vida…
“bienvenido a la escuela de la humillación” esta es tu escuela, no
es la mejor pero es la nuestra. Que no es perdida de dignidad, sino
perfección del ser.
ESCUCHAR LA PALABRA… definitivamente es
la actitud de escucha, sentarse a sus pies en calidad de discípulo…
hoy el gran problema de la sociedad es que no sabemos escuchar, no
nos dedicamos a escuchar al esposo, a la esposa, a los hijos, a los
familiares, a los amigos, hemos perdido el tacto y más aún cuando
se trata de escuchar a Dios, le tememos, le huimos, en fin, hoy el
Señor nos invita a escucharle.
LA CALIDAD DEL SERVICIO… es importante
aplicar el rol de Martha en los quehaceres de la casa, en el
servicio, en la asiduidad para recibir pero también la capacidad
para servir… Puedes estar recibiendo un pagano, un pecador, un
indigente, u otra persona… ¿Qué calidad de amor le brindas? Es un
ser humano, hay que mirar la persona en su esencia, no su actitud,
mirando a la persona, amándola, acogiéndola, se va rectificando la
actitud, el tiempo se encargará de demostrarlo. No necesitamos
estigmatizar, señalar, juzgar, necesitamos crear las condiciones
satisfactorias de perfeccionar ese ser.
ESCOGER LA MEJOR PARTE… es la opción
personal y libre por el bien supremo. La realización del ser humano
está en elegir a Dios como la mayor posesión de nuestra vida.
Por ello es valioso afirmar que “la única
criatura que Dios ha amado por sí misma es el hombre” (G S 22) y
Dios parte de su realidad, de su poquedad para darle sentido a su
vida, por tanto, “la alegría del hombre de hoy está en ser
exclusivamente de Dios” (Juan Pablo II. Redemptoris hominis). María
ha escogido la mejor parte… ¿cuál has escogido tú?
ORACIÓN Y ACCIÓN…“Ora et labora” es
una expresión que invita a consolidar estructuras humanizantes de
compromiso con el prójimo, puesto que lo que se ha orado, se ha
expresado a Dios debe hacerse eficaz y vital en cada una de las
relaciones humanas y en la labor de cada hombre. Por tal motivo,
“Ora continuamente el que une la oración a las obras y las obras a
la oración, sólo así podemos encontrar realizable el principio de la
oración continua” (Orígenes, or.12) porque ella es la promotora de
santificar cada una de las acciones que se realizan y por lo mismo
todo lo que se ejecuta debe realizarse con una vivencia profunda de
amor tanto por lo que se hace, como a quien se le hace.
Se ve la necesidad de buscar un compromiso desde los siguientes
parámetros
1. La Adhesión a Cristo que implica su
irradiación al compromiso con los demás.
2. La fidelidad a Dios y al prójimo
3. Orar constantemente en el poder del
Espíritu.
4. La formación integral, en pro de asumir el
compromiso con la Iglesia.
5. La vivencia cotidiana en el amor sincero y
la fe viva
Finalmente, es prioritario formar para aprender a vivir. En este
contexto es necesario dignificar cada una de las personas, acciones
y los lugares propicios en los que se desenvuelve el ser humano,
dando pinceladas espirituales y encarnando así la misma vivencia.
Ser promotor de la vida es servir al evangelio del Señor al
evangelio que se asume desde la escucha permanente, desde la
vivencia espiritual y proyectándolo a la humanidad.