Hace dos días participe de una reunión para
conocer acerca del santuario Mariano que hay en Cleveland Ohio,
donde la Virgen se está apareciendo desde 1985. La pareja que estaba
dando la charla, respondiendo una pregunta de uno de los invitados
acerca de la virginidad de María dijo que el parto había sido como
el de una mujer cualquiera, porque sino Jesús no hubiera podido ser
un Hombre perfecto, y que la Virginidad no consistía en eso sino en
la puerza de María al no tener relaciones con ningun varón. Mi
pregunta es: si Jesus fue engendrado en el vientre de María de forma
sobrenatural, ¿no podría ser su nacimiento de la misma forma? Ya que
siempre he aprendido que Jesus pasó através de María como la luz
pasa através del cristal sin romperlo. Te agradecería que me
respondieras esto ya que ellos dicen que eso es lo que enseña la
Patrística, pero que en los últimos siglos la Iglesia ha querido
adornar tanto a la Virgen que la ha opacado haciendo la ver
inalcanzable y no una mujer normal, pero que ahora los teólogos
están volviendo a la patrística que nos enseña esto que ellos dicen.
Lo que han dicho esos predicadores contradice
claramente el Catecismo de la Iglesia Católica, en el número 499,
que dice: "La profundización de la fe en la maternidad virginal ha
llevado a la Iglesia a confesar la virginidad real y perpetua de
María (cf. DS 427) incluso en el parto del Hijo de Dios hecho hombre
(cf. DS 291; 294; 442; 503; 571; 1880). En efecto, el nacimiento de
Cristo "lejos de disminuir consagró la integridad virginal" de su
madre (Lumen Gentium 57)." La breviatura DS se refiere al compendio
Deniznger-Shonmetzer, un libro que recoge las declaraciones
oficiales de los Papas y Concilios de la Iglesia a lo largo de los
siglos. De manera que, respondiendo brevemente, lo que han enseñado
esos predicadores está equivocado y no debe propagarse más.
Es interesante el análisis que tú haces: si de lo
que se trata es de quitarle lo "sobrenatural" a Cristo, habría que
quitar a Cristo mismo, porque basados en la Escritura no hay otra
posibilidad sino afirmar que su concepción fue milagrosa. Admitir
esa concepción, admitir la unión de las naturalezas divina y humana
en Cristo, y luego considerar imposible un parto que preserve la
virginidad corporal de María es una gran inconsecuencia.
El Papa Juan Pablo II, que precisamente puso su
propia persona y ministerio bajo la protección de María con el lema
"Totus Tuus" (Todo Tuyo), escribió expresamente sobre esto que ha
sido la fe de la Iglesia: la virginidad corporal perpetua de la
Madre de Cristo. Dice, por ejemplo, en su Catequesis del 10 de Julio
de 1996: "Las fórmulas de fe de los primeros autores cristianos
postulan la afirmación del nacimiento virginal: Arístides, Justino,
Ireneo y Tertuliano están de acuerdo con san Ignacio de Antioquía,
que proclama a Jesús «nacido verdaderamente de una virgen» (Smirn.
1,2). Estos autores hablan explícitamente de una generación virginal
de Jesús real e histórica, y de ningún modo afirman una virginidad
solamente moral o un vago don de gracia, que se manifestó en el
nacimiento del niño. Las definiciones solemnes de fe por parte de
los concilios ecuménicos y del Magisterio pontificio, que siguen a
las primeras fórmulas breves de fe, están en perfecta sintonía con
esta v erdad. El concilio de Calcedonia (451), en su profesión de fe,
redactada esmeradamente y con contenido definido de modo infalible,
afirma que Cristo «en los últimos días, por nosotros y por nuestra
salvación, (fue) engendrado de María Virgen, Madre de Dios, en
cuanto a la humanidad» (DS 301). Del mismo modo, el tercer concilio
de Constantinopla (681) proclama que Jesucristo «nació del Espíritu
Santo y de María Virgen, que es propiamente y según verdad madre de
Dios, según la humanidad» (DS 555). Otros concilios ecuménicos (Constantinopolitano
II, Lateranense IV y Lugdunense II) declaran a María «siempre virgen»,
subrayando su virginidad perpetua (cf. DS 423, 801 y 852)."
Observemos que el autor más antiguo citado aquí
es san Ignacio de Antioquía, en su Carta a los Esmirniotas, un
documento que es anterior al año 107. Otros autores son igualmente
antiguos, como Justino e Ireneo, del siglo II. De modo que decir que
la "patrística" negaba la virginidad corporal perpetua de María es
sencillamente falso. La expresión "siempre virgen" no es compatible
ni siquiera con una virginidad reconstruida milagrosamente, y es una
expresión que ya usan san Atanasio y San Hilario. Pero quizás el más
encendido defensor de la perpetua y corporal virginidad de Nuestra
Señora en la Antigüedad fue san Jerónimo que escribió en lenguaje
fuerte un opúsculo sobre el tema, "Contra Helvidio." De la lectura
de esta obra resulta evidente que Jerónimo, lo mismo que tantos
otros autores y Padres de la Iglesia, no se estaba refiriendo a la
condición de María sólo antes del parto, porque hablan de virginidad
perpetua, y es evidente también que no se refería solamente a la pu
reza de su corazón. En realidad todos ellos son bastante explícitos
en presentar a María como modelo para las mujeres que se consagran
solo a Dios.
En resumen, creo que este es un episodio más de
predicadores o teólogos que consideran que quitando lo maravilloso
acercan el Evangelio al corazón de la gente. Pero no es lo
maravilloso, sino lo pecaminoso, lo que nos aparta de Dios.