Todo el mundo opina sobre la virginidad. Desde
los más viejos hasta los más chicos, todos tienen su concepto y su
idea sobre la virginidad. Fíjate en las telenovelas: el rápido
intercambio de galanes y galanas y la facilidad con que unos van a
la cama de otros, nos dejan ciertos modelos de vida que vale la pena
analizar. Porque luego salen algunos medio imbéciles, diciéndote que
eso de la virginidad es de la época de los dinosaurios tipo
"Jurassic Park" y otros, no menos imbéciles, te dicen que la
virginidad es únicamente importante para que no contraigas ninguna
enfermedad sidosa.
¿Qué tan importante es la virginidad? Todo
depende de la idea que tengas de la sexualidad. Por aquí deberíamos
haber empezado. Porque si eres de los que piensas que la virginidad
no es más que no tener relaciones sexuales antes del matrimonio...
pues entonces si que te me has quedado con las ideas de la Edad de
Piedra. ¿Sabes por qué? Porque la virginidad está muy relacionada
con la sexualidad y la sexualidad no es una cuestión de piel, de
sentir, de “feeling”. La sexualidad es una cuestión que envuelve
todo tu cuerpo: tu mente, tu manera de pensar, tus energías, el
espacio que te rodea, tu tiempo. Sexualidad es... la manera en que
eres hombre o la manera en que eres mujer. Porque tu no actúas
únicamente con tu cuerpo. Actúas con todo tu ser. Somos hombres y
mujeres con todas las facultades de nuestro ser y no únicamente con
nuestro cuerpo, con nuestros órganos sexuales.
Muchos piensan que la sexualidad se reduce nada
más al uso de los órganos sexuales. Para estas personas la
sexualidad se reduce a fenómenos físicos: lo que ves con tu cuerpo,
lo que sientes con tu cuerpo, las reacciones que experimentas con tu
cuerpo. Pero, ¿de verdad no te das cuenta que la sexualidad no se
reduce únicamente al cuerpo? Te pongo un ejemplo: qué distinto
piensan las chicas de los chicos después de ver una película... por
ejemplo “El Señor de los Anillos”. Los chicos se fijan más en la
aventura, las chicas en el cariño, en el sentimiento, hasta en la
ropa que llevaban los personajes. ¿Quién hace las diferencias? Es la
sexualidad que invade todas las esferas de la persona.
Si reduces la virginidad a no tener únicamente
relaciones sexuales antes del matrimonio, entonces debes de
preguntarte mejor qué piensas de la sexualidad. ¿Qué sentido tiene
llegar al matrimonio con un cuerpo digamos límpio cuando por tu
mente, por tus ojos y por todos tus sentidos has fomentado emociones,
pensamientos y deseos que van más allá de las relaciones sexuales.
Me entiendes lo que quiero decir, ¿nooo?
La pura realidad: la virginidad no es únicamente
no tener relaciones sexuales antes del matrimonio. LA VIRGINIDAD
ES... un estilo de vida, un modo de vida que se vive con todo lo que
somos, con el cuerpo, por supuesto, pero también con las ideas, con
la mente, con los pensamientos, con los recuerdos y con las energías
puestas en el futuro. Un estilo de vivir tu sexualidad.
Ahora te toca a ti responder, ¿qué importancia le
das a tu sexualidad? Toda, ¿no es verdad? ¿Cómo quieres vivir esa
sexualidad? ¿Reduciéndola simplemente al nivel de los impulsos, de
los sentimientos, de las pasiones? ¿O elevándote un poco más del
nivel de los animales?
UNA VERDADERA SEXUALIDAD, requiere muchos kilos
de fuerza de voluntad para no dejarse llevar simplemente de lo que
sentimos. Eso se lo puedes dejar a los animales, a las bestias (aunque
hay cada cuate que bien podría caer en la categoría de “bestia
humana”) que no tienen la capacidad de superar sus instintos, sus
pasiones.
Tu puedes encauzar tu sexualidad para algo más
que unos sentimientos. La debes encauzar para ser más hombre y más
mujer en una forma completa, integral, esto es con todo tu cuerpo,
con toda tu mente y con todo tu ser de persona. Entonces la
virginidad se convertirá en algo importante, porque será la
manifestación externa de algo que vives en tu interior: usar las
facultades sexuales de acuerdo a tu razón, no de acuerdo a la moda,
a tus sentimientos o a los que otros piensan o viven.