Hace varios años que conocí, a una joven
bellísima, de la cual me enamoré profundamente. Es una mujer
espectacular en todo sentido.
Sin pensarlo, pasamos mucho tiempo como novios,
aunque nunca se me ocurrió preguntarle a qué religión partenecía.
El día que hablamos de ese tema, me dijo que
no era cristiana, como yo. Para mí fue una sorpresa muy grande, pero
ya era demasiado tarde para dejarla, la quería demasiado.
Siempre le decía que Dios iba a indicarnos el
mejor camino a seguir, que hallaríamos una solución, y cada día me
sentía más enamorado de ella.
Ella decidió terminar con nuestra relación,
pero ambos nos seguimos queriendo, aunque sabemos que no podemos
estar juntos por las diferencias religiosas que existen entre
nosotros.
Ella insiste mucho en que yo me cambie para su
religión, a mí me duele mucho esta separación, ya llevamos bastante
tiempo confrontando este dilema. Ella pertenece a uno de estos
grupos fanáticos y yo no me siente a gusto allí. No puedo ser
hipócrita.
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Uno de los fundamentos de cualquier relación
amorosa que tenga posibilidades de ser duradera y sólida es el
respeto mutuo.
Tú puedes casarte con una mujer de otra religión,
pero tiene que existir mucha apertura entre ustedes, y nunca una
imposición religiosa por cualquiera de las partes.
Se supone que la auténtica religión nos una a
todos y nos haga ser más como hermanos, pero existen tantas teorías
e ideas, que a muchos se les olvida que lo que nos une es siempre
más de lo que nos separa.
El noviazgo es un tiempo especial para conocerse
bien y compartir sus sueños y valores comunes.
Si en esta etapa no tienen compatibilidad y
compresión, lamento decírtelo, pero están gastando el tiempo.
Las dificultades y los problemas que pueden estar
teniendo ahora, por cualquier tema, sólo se agravarán en el futuro.
Lo que considero muy extraño es que lleven ''varios
años'' de noviazgo, sin hablar de religión ni una sola vez. Esto me
indica que ustedes no deben asistir a una iglesia o templo muy a
menudo.
Quien va todas las semanas, se tomaría seis o
siete días para entrar en ese tema; simplemente preguntando
``¿y a dónde vas hoy?''
Yo no te recomiendo que cambies de religión por
estar con ella.
Esa imposición por parte de ella sólo te
convertirá en una persona indefinida en el orden espiritual y,
además, deshonesta.
Las parejas de distintos credos y denominaciones
que se llevan bien, logran ese equilibrio, gracias al respeto tan
grande que se tienen.
Si eso no existe entre ustedes, olvida esa
relación.