Parróquia La Santa Cruz
Col. Tara, San Pedro Sula,  Honduras, Tel. (504) 551-3290

InicioQuienes SomosNoticiasLecturas del DíaBibliaLiturgia de las HorasSanto RosarioOracionesReflexionesPastoralesDocumentosNuestra FeTemas de ActualidadComunidadesLiturgiaContactosEnlaces
Pastoral de Comunicaciones, Todos los Derechos Reservados, © 2007

Resilencia y espiritualidad en la familia

 

Hans Christian Andersen, autor de El Patito feo, Sastrecillo valiente y otras grandes obras de la literatura infantil, tuvo una infancia marcada por el dolor. Abuela y madre prostitutas, alcoholismo, suicidio de su padre, trabajo y maltrato infantil, fue acogido por su abuela paterna, quien le prodigo amor y cuidado. Vínculo en el cual se apoyó para transformar sus traumas en experiencias enriquecedoras que lo llevaron a ser uno de los más grandes escritores de todos los tiempos.

Resiliency en física significa soltura de reacción, elasticidad, capacidad de un cuerpo para resistir un choque. En la actualidad las ciencias humanas aplican el concepto de resilencia a la capacidad de triunfar, vivir y desarrollarse positivamente en medios adversos., capacidad de resistencia al sufrimiento y de superación de los traumas síquicos. La resilencia abre la puerta a la esperanza realista. Esta capacidad tiene varias etapas: 1. resistir, protegerse y defenderse 2. Construir 3. Proyectarse en el Tiempo. La primera sicóloga en hablar de resilencia, luego de un estudio de 30 años en el cual observó que 30% de niños de una aldea en Hawai, cuyas condiciones eran de miseria, violencia y enfermedades, no recorrieron el mismo camino de los otros 70%. Los primeros aprendieron a leer y escribir, aprendieron un oficio y fundaron una familia con relativa estabilidad. Según su investigación estos niños habían adquirido una “Confianza primitiva”, en sus primeros años de vida, gracias al amor incondicional de algún miembro de su familia, esto les generó esperanza y seguridad.

La resilencia es construir con lo positivo que se tenga aun cuando esto no sea perfecto. De esta manera todos lo profesionales de las ciencias sociales, los padres, los educadores, deben observar en los niños y en los jóvenes un potencial de aspectos buenos con los cuales se puede trabajar y no un cúmulo de defectos y problemas. Siempre hay belleza para rescatar puesto que nadie es enteramente malo. Un padre puede ayudar a su hijo adolescente cuando observa en él cualidades o destrezas y lo incentiva a trabajarlas a favor de su colegio, equipo, familia o sociedad. Esto generará sentimientos de valía en el joven

Afecto y rescilencia

Boris Cyrulmik, Anna Freud, Spitz y Adler son algunos de los psicoanalistas quienes destacan la importancia del afecto y la importancia de este en el crecimiento del niño. Cyrulmik afirma que el trauma puede superarse cuando el individuo hace su propia historia con hechos traumáticos pero se apoya en determinada acción reparadora, afecto. Este vínculo afectivo debe unirse a la posibilidad de dar sentido a las heridas. El apego seguro generado por medio del amor al hijo en los primeros meses de vida genera confianza. Esta confianza lo acompañará a pesar de la agresión, problemas o traumatismos y en los momentos difíciles la persona tratará de agradar y amar a otro adulto, lo cual constituye una esperanza. El afecto brindado por los padres debe acompañar siempre a los hijos, niños, adolescentes, jóvenes y adultos, siempre requieren del amor y de sus manifestaciones externas.

Resilencia espiritual: La familia brinda un elemento generador de resilencia que es el afecto, pero la familia cristiana transmite a los hijos la fe, la cual cuando se vive plenamente se convierte en apoyo permanente en la vida. La presencia de Dios siempre está ahí con menor o mayor intensidad, pero en los momentos de dolor o desconcierto todos pueden acudir a El. Espiritualidad es la necesidad del hombre de trascender. De encontrar una razón para vivir, para el sufrimiento, para querer ser mejor cada día. Jesús trajo el mensaje del amor de Dios por todos los hombres, amor por la totalidad de cada hombre, con su parte vulnerable, con sus cargas, amor que libera, mensaje de esperanza, de misericordia, siempre centrado en la autenticidad y unicidad de cada ser humano. Jesús encuentra a cada persona . El perdón: Jesús perdona al hombre y con su palabra le enseña a perdonar. En muchas ocasiones para salir adelante en una situación difícil, lo primero que se requiere es perdonar, lo cual significa el reconocimiento de la acción o situación destructiva, no desconoce los sentimientos ni el dolor, pero abre en medio de estos una puerta a la vida. El sentido: El sentido es la vinculación con la vida. A pesar del dolor, la persona resilente se apoya en la razón que existe para que sucedan las cosas, puede o no entender esa razón, la acepta con sentido optimista y busca maneras de superarla. Religión es lo que liga, reúne, el mundo visible con una vida más allá, DIOS. Para los Cristianos Jesús es el vínculo entre el hombre y el Padre, es decir, es una prueba de su existencia, Dios Cristiano es Dios con nosotros, lo cual produce total confianza en la vida y en el futuro, base de toda resilencia. “Estaré con vosotros hasta el fin de los tiempos” Evangelio Según San Mateo. “Cuando todas las cosas anden mal, nos podemos lanzar incondicionalmente a los brazos de Dios” Dietrich Bonhoeffer. La Resurrección de Cristo es la máxima esperanza para la continuidad de la vida y sólido fundamento para la resilencia y la vida.

 


[INICIO]
   [QUIENES SOMOS]   [NOTICIAS]   [LECTURAS]   [ BIBLIA]   [LITURGIA DE LAS HORAS]
[SANTO ROSARIO]   [ORACIONES]   [REFLEXIONES]   [PASTORALES]    [DOCUMENTOS]
[NUESTRA FE]   [TEMAS DE ACTUALIDAD]   [COMUNIDADES]   [LITURGIA]   [CONTACTOS]   [ENLACES]