Parróquia La Santa Cruz
Col. Tara, San Pedro Sula,  Honduras, Tel. (504) 551-3290

InicioQuienes SomosNoticiasLecturas del DíaBibliaLiturgia de las HorasSanto RosarioOracionesReflexionesPastoralesDocumentosNuestra FeTemas de ActualidadComunidadesLiturgiaContactosEnlaces
Pastoral de Comunicaciones, Todos los Derechos Reservados, © 2007

Santidad hecha Practica

 

Santidad. Esta palabra pone en temor a muchas personas. Aun los Cristianos le temen a esta palabra. Además esto es porque el pueblo religioso ha abusado de esta palabra.

Santidad esta puesta en la vida de un Cristiano verdadero. Yo no digo pretendo de que podemos ser perfectos en esta vida o que vamos a llegar a puntos en nuestras vidas en donde ya no mas pecaremos (Filipenses 3:12-14).  La Biblia no nos enseña perfección libre de pecado en estos tiempos (1 Juan 1:8-10; 2:1-2). Mas allá, la Biblia claramente enseña de que nosotros debemos de andar en el Espíritu Santo (Gálatas 4:6-7; 5:16-26). Este es el trabajo del Espíritu para conformarnos a la imagen y semejanza de Jesucristo. La tercera persona del gran nombre de la cabeza de Dios es “Santa.”

La meta de Dios en salvarnos a nosotros es hacernos santo en el Señor. Dios nos salva para que nosotros los que estábamos muertos en nuestras culpabilidades y pecados pudiéramos vivir una vida santa. W. E. Vine dice hagios, “santo” significa (a) separación de Dios, 1 Corintios 1:30; 2 Tesalonicenses 2;13; 1 Pedro 1:2; (b) el estado resultante, la conducta aplicable a aquellos tan separados, 1Tesalonisenses 4:3, 4, 7…Santificación es el estado predeterminado por Dios para los creyentes, en el cual en gracia el les llama, y en cual ellos empiezan su curso Cristiano y así practicarlo….El carácter está en la Mirada, perfecto en el proceso del Señor Jesús, creciendo hacia la perfección en el proceso del Cristiano. Aquí el ejercicio de amor es declarado como medios que Dios usa para desarrollar imagen para Cristo en sus Hijos.”

Kenneth Wuest escribe, “El creyente en el Señor Jesucristo esta separado para Dios por el Espíritu Santo, afuera del primer Adán con el pecado final y condenación, hacia él ultimo Adán con la justicia final y vida. Porque, el adorador del Dios de la Biblia contribuye del carácter del Dios del cual el esta separado. Esta es una santificación de posición, un hecho de Dios ejecutado en el momento que un pecador pone su fe en el Señor Jesús (1 Corintios 1:2). La obra del Espíritu Santo en el santo que se rindió, en la cual él pone al creyente separado de Dios en su experiencia, eliminando el pecado de su vida y produciendo su fruto, un proceso en el cual va constantemente a través de la vida del creyente, se le llama santificación progresiva (1 Tesalonicenses 5:23). Cuando nuestro Señor se santifica, el se sitúa separado para Dios como el sacrificio de pecado (Juan 17:19; Hebreos 10:7). Cuando el hombre santifica a Dios, la palabra significa La manera de tratar en la parte del hombre para responder a todo el que os pida razón de la esperanza que hay en vosotros, pero hacedlo con mansedumbre y reverencia” (1 Pedro 3:15).

¿Cómo lo hace Dios? La clave para una vida santa es establecer todo lo que nosotros hacemos en lo que Dios ya ha hecho por nosotros en Cristo Jesús. Nosotros debemos de ejecutar nuestra conducta a lo que sabemos que es correcto de hacer. Jesús murió por nosotros en la cruz “para que la justa exigencia de la ley fuese cumplida en nosotros” (Romanos 8:4).

De tal manera, la santidad no mantiene una lista de cotejo de las cosas que el hombre hace y no hace. Esto no es una lista de cotejo que una persona crea. El apóstol Pablo dijo, “Porque Dios hizo lo que era imposible para la ley, por cuanto ella era débil por la carne: Habiendo enviado a su propio Hijo en semejanza de carne de pecado y a causa del pecado, condenó al pecado en la carne” (v. 3).

¿Qué quiere decir Pablo cuando se refiere al cumplimiento de estas exigencias de la Ley? Es perseguir al Señor Jesucristo quien es perfecto en justicia. El carácter de Dios es completamente visto en la persona de Jesucristo. Las limitaciones de la vida de Cristo son las exigencias de la palabra de Dios. Es nuestra responsabilidad como Cristianos estar dentro de las limitaciones del campo de juego de Dios. Para hacer esto debemos de mantener nuestra Mirada centrada en el Señor Jesucristo.

Jesucristo quebrantó el poder de pecado cuando él fue a la cruz a morir en nuestro lugar. Cristo nos libero de la culpabilidad de pecado. Cuando nosotros creímos en Cristo nosotros fuimos justificados y libres por Dios. La justificación por gracia por medio de la fe siempre guía a las vidas santas. John R. W. Stott dijo, “Dios predestino pecado en Cristo, para que la santidad apareciera en nosotros.” La salvación es el resultado de las opciones y las acciones de Dios, y no-resultado nuestro. Porque por gracia sois salvos por medio de Jesucristo y no por vosotros mismos pues es obra de Dios (Efesios 2:8-9). Dios nos hizo vivos en Cristo para que nosotros produjéramos buenas obras para él. Él nos salvó para que nosotros pudiéramos ser precio de su gracia y una demostración ante un mundo de inspección a lo que él pueda hacer con los pecadores muertos en transgresiones que creyeron en él para la salvación. “Porque somos hechura de Dios, creados en Cristo Jesús para hacer las buenas obras que Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas” (Efesios 2:10).

La santidad es obra del Espíritu Santo mientras el toma el trabajo perfeccionado de Jesucristo y lo aplica a nuestras vidas (2 Corintios 5:17).

Los medios para la santidad son actuar en lo que Dios ya ha hecho por nosotros en Cristo. “Así también vosotros, considerad que estáis muertos para el pecado, pero que estáis vivos para Dios en Cristo Jesús. No reine, pues, el pecado en vuestro cuerpo mortal, de modo que obedezcáis a sus malos deseos. Ni tampoco presentéis vuestros miembros al pecado, como instrumentos de injusticia; Si no mas bien presentaos a Dios como vivos de entre los muertos, y vuestros miembros a Dios como instrumentos de justicia. Porque el pecado no se enseñoreara de vosotros ya que no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia” (Romanos 6:11-14).

D. M Lloyd-Jones correctamente dijo, “Tu has recibido todas las cosas que son validas hacia una vida de justicia. “Tu no necesitas otra experiencia ni tampoco un regalo Nuevo. A ti se te ha dado todo en Cristo; tú estas en él desde el principio de tu vida Cristiana. Tú eres solamente un aprovechado y un haragán e inactivo, un mentiroso definitivamente, si no estas viviendo esta vida” (Romanos: una Exposición del Capitulo 6, p. 269.

No existe ninguna formula mágica acerca de santidad. Nuestra responsabilidad es reconocer lo que Dios ya ha hecho en Cristo y solamente hazlo. Cristo produce santidad con el hecho de traernos hacia una índole grande de amor maduro con él (Efesios 5:22-27).

De Nuevo, Lloyd-Jones escribe, “Si tu llegas a conocer el amor de Jesús, de lo que es, dale a él oportunidades de que te diga. El te localizara en las escrituras, y te dirá. Dale tiempo, lugar, y oportunidad. Coloca otras cosas a un lado, y dile a otras personas que no puedes hacer lo que ellos te piden que hagas; y que tienes otra cita. Yo sé que él viene y yo le estoy esperando. ¿Le estas buscando, le estas esperando, le das oportunidades para que él hable contigo, y para que él muestre su amor por ti? (Romanos: exposición del Capitulo 7:1-8:4, p.62).

Si, es posible para el Cristiano vivir una vida de santidad por medio del poder de Dios. Todo lo que Dios pide es de que seamos accesibles para Cristo, y permitirle a él que viva su vida dentro, afuera, y a través de nosotros momento a momento.

Selah!

 


[INICIO]
   [QUIENES SOMOS]   [NOTICIAS]   [LECTURAS]   [ BIBLIA]   [LITURGIA DE LAS HORAS]
[SANTO ROSARIO]   [ORACIONES]   [REFLEXIONES]   [PASTORALES]    [DOCUMENTOS]
[NUESTRA FE]   [TEMAS DE ACTUALIDAD]   [COMUNIDADES]   [LITURGIA]   [CONTACTOS]   [ENLACES]