Imagina una caja mediana. Y en ella comienzas a
depositar piedras pequeñas. Cuando casi está llena, decides poner la
piedra más grande. Ya no hay lugar para ella. Si quieres que la
piedra más grande entre, es la que tienes que poner primero. Después,
las piedras pequeñas. Hasta que se llene la caja.
En nuestra vida es igual.
En tu caja llamada vida, haces tareas rutinarias
que no te gustan o no son tan importantes. Pero ocupan casi todo tu
tiempo. Cuando quieres hacer lo que más te gusta, lo que realmente
te entusiasma… ya no hay espacio.
Y eso se comienza a manifestar en tu inquietud
interior… la vocecita de tu alma te grita “escúchame, escúchame, no
estoy haciendo lo que más me gusta”.
Hay que hablar del mundo real. Quizás tengas que
cuidar a tus nietos porque tu hija sale a trabajar todo el día y no
te gusta. O, tengas que trabajar tu jornada de 10 horas diarias para
llevar el sustento a tu casa y no disfrutes de tu trabajo.
En el fondo, tu puedes elegir hacer cosas
diferentes, si las que haces actualmente no te gustan. Pero por
alguna razón, eliges hacerlas porque te reportan algún beneficio ¿verdad?
Ya sea dinero u otras cosas. Si ya elegiste hacer
estas actividades… ¡hazlas con entusiasmo! Si las vas a hacer de
todas maneras, hazlas con gusto. Y te vas a sentir mejor.
Y ahora hablemos de lo que realmente te importa
en tu vida… ¿Te gustaría dedicarle más tiempo a tus hijos? ¿Viajar
por el mundo? ¿Tener tu propio negocio?
Hay una forma fácil de saber cual es la piedra
más grande en tu vida. Si tienes 25 años, imagínate como serías
dentro de 15 años más…
Tendrías 35 ¿verdad?
Y ahora, imagínate de 35 años, que te hubiera
gustado hacer si pudieras volver a tener 25…
Esa es tu piedra más grande. La buena noticia, es
que no tienes 35… ¡todavía tienes 25! Y puedes vivir lo que quieras.
Una vez que tengas claro cual es la piedra más
grande en tu vida, que esa sea la actividad a la que le dediques más
tiempo y esfuerzo PRIMERO. Después, a las otras.
Tu vida es una caja con un espacio limitado, en
la que no cabe todo lo que quieras…
Pero si pones primero la piedra más grande… tu
vida adquirirá sentido y entusiasmo.
Y recuerda… ¡Pon la piedra más grande en tu vida
primero!