¿Es correcto hacer cantos de adoracion y alabanza
durante una exposicion del Santísimo Sacramento?
Alguien me comento que está prohibido. ¿Es cierto,
real o debido?
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Con respecto a la liturgia, hay cosas que están
prohibidas y cosas que no son recomendables. Eso por una parte. Por
otra parte, del lado positivo, hay cosas que son recomendables y hay
cosas que son obligatorias. Eso forma como una escala que va desde
lo prohibido hasta lo obligatorio. En el caso presente:
Está prohibido lo que muestre ofensa o irrespeto
hacia la presencia eucarística de Cristo. Por una razón dferente,
está también prohibiodo celebrar la Misa delante del Santísimo, pues
la presencia en acción, que es la Misa, tiene total precedencia
sobre la presencia estática que es la adoración eucarística; de
hecho, el mandato de Cristo implica una acción: "Haced esto..."
No es recomendable ante el Santísimo cualquier
cosa que distraiga la atención de la presencia eucarística, sea
desde un puto de vista académico, social, emocional o de cualquier
otro orden.
No es buena idea dar conferencias delante del
Santísimo, por ejemplo. Sí es recomendable todo aquello que
favorezca reconocer al Señor y adorarle.
También es altamente recomendable el silencio,
que es como le lenguaje natural frente a una presencia que afecta
fundamentalmente la vista pero no el oído.
Es finalmente obligatorio que haya actos expresos
de reconocimiento de la presencia real del Señor, y que en todo
momento haya la compostura y reverencia que tal presencia demanda
por sí misma.
Según esa escala, uno ve que el uso de algunos
cantos relacionados con la presencia de Cristo, su ser y su obra, lo
mismo que el escuchar algunos textos bíblicos puede ser recomendable,
siempre que no ocupe tanto espacio que la gente no pueda recogerse
en silenciosa adoración.
En cuanto a lo que suele llamarse hoy "alabanza"
en el contexto de los grupos de oración, o en la Renovación
Carismática, no es fácil que esos cantos, por lo demás muy hermosos,
se puedan usar en un contexto de parroquia, a menos que todas o la
inmensa mayoría de las personas estén muy familiarizadas con esa
clase de oración.
Si la gente no está muy cercana a ese tipo de
oración el efecto puede ser desastroso porque algunos en la asamblea
pueden sentir que los cantos están distrayendo de Cristo o incluso
irrespetándolo.
Hay discusión sobre el tema del Santo Rosario. De
nuevo, creo que es difícil dar una norma absoluta. Pienso que en la
medida en que el Rosario es finalmente contemplación del Evangelio,
no hay incompatibilidad de fondo, y en ese sentido cabe un lugar
para quienes desean rezar el Rosario delante del Santísimo.
Pero, de nuevo, esto puede implicar una "imposición"
sobre otros que quieren hacer lo que parece más propio y
característico de la Adoración Eucarística, que es el silencio y la
contemplación.
Pero también en el exceso de silencio puede haber
un error, porque el silencio finalmente deja a cada creyente ante
Cristo, pero la comunicación entre los creyentes ¿no tiene ningún
espacio ahí?
Si la presencia eucarística es presencia de
Cristo, y si el Cristo que adoramos en la exposición del Santísimo
es el único Cristo, no se ve por qué lo individual sí puede aparecer
y lo comunitario debe quedar totalmente relegado.
De todo esto se concluye que las expresiones de
fe y devoción ante el Santísimo pueden y deben seguir unas ciertas
guías pero que al descender a algunos detalles no hay otra
posibilidad sino mirar y reconocer la sensibilidad de los diversos
grupos, culturas y lugares.