¿Sabían que Jesús murió de tristeza? Pero fue una
tristeza tan intensa que causo que se le separara el agua de la
sangre desde un día anterior que estaba orando en el huerto de
Getzemani, porque la Biblia dice que su sudor era como gotas de
sangre.
Y finalmente esa separación de agua y sangre le
causo un paro al corazón. Jesús murió de tristeza porque en esos
momentos estaba cargando con todos los pecados del mundo los cuales
dejo clavados en la cruz al momento de morir.
Ya depende de nosotros si lo creemos o no, pero
el precio ya fue pagado.
"Porque de tal manera amó Dios al mundo, que
ha dado á su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no
se pierda, mas tenga vida eterna."
Juan: 3: 16
A los 33 años Jesús fue condenado a muerte. La "peor"
muerte de la época.
Sólo los peores criminales murieron como Jesús.
Y con Jesús todavía fue peor, porque no todos los
criminales condenados a aquel castigo recibieron clavos en sus
miembros.
Sí, fueron clavos... ¡y de los grandes! Cada uno
tenía de 15 a 20 cm.., con una punta de 6 cm.
Estos eran clavados en las muñecas y no en las
manos como dicen. En la muñeca, hay un tendón que llega a nuestro
hombro, y cuando los clavos fueron martillados, ese tendón se rompió
obligando a Jesús a forzar todos los músculos de su espalda, por
tener sus muñecas clavadas, para poder respirar porque perdía todo
el aire de sus pulmones. De esta forma era obligado a apoyarse en el
clavo metido en sus pies que todavía era más grande que el de sus
manos, porque clavaba los dos pies juntos.
Y como sus pies no aguantarían por mucho tiempo
sin rasgarse también, Jesús era obligado a alternar ese ciclo"
simplemente para lograr respirar.
Jesús aguantó esa situación por poco más de 3
horas. Sí, ¡más de 3 horas! Mucho tiempo, ¿verdad? Algunos minutos
antes de morir, Jesús ya no sangraba mas. Sencillamente le salía
agua de sus cortes y heridas.
Cuando lo imaginamos herido, imaginamos meras
heridas, ¡pero no! Las de Él eran verdaderos agujeros, agujeros
hechos en su cuerpo... Él no tenía más sangre para sangrar, por lo
tanto, le salía agua.
El cuerpo humano está compuesto de
aproximadamente 3,5 litros de sangre (en un adulto). Jesús derramó
3,5 litros de sangre; tuvo tres clavos enormes metidos en sus
miembros; una corona de espinas en su cabeza y además un soldado
romano le clavó una lanza en su tórax.
Todo esto sin mencionar la humillación que pasó
después de haber cargado su propia cruz por casi dos kilómetros,
mientras la multitud le escupía el rostro y le tiraba piedras (la
cruz pesaba cerca de 30 kilos, tan solo en la parte superior, en la
que le clavaron sus manos).
Todo eso pasó Jesús, sólo para que tú tengas un
libre acceso a Dios. Para que tengas todos tus pecados lavados". ¡Todos
ellos sin excepción! No ignores esta situación. ¡ÉL MURIÓ POR TI!
Por ti que estás ahora leyendo este tema..