MARIA ES VERDADERA MADRE
Decir que María es verdadera Madre, significa que
Ella contribuyó a la formación de la naturaleza humana de Cristo,
del mismo modo que todas las madres contribuyen a la formación del
fruto de sus entrañas. María es verdadera Madre porque Jesús es
verdadero Hombre. La Segunda Persona de la Santísima Trinidad, el
Verbo, se encarnó recibiendo de la purísimas entrañas de María, lo
mismo que reciben los hijos de sus madres: "Cuando llegó la plenitud
de los tiempos, Dios envió a su Hijo, formado de mujer y sometido a
la Ley" (Gál. 4,4).
MARIA ES VERDADERA MADRE DE DIOS
Decir que María es verdadera Madre de Dios
significa que Ella concibió y dio a luz a la Segunda Persona de la
Santísima Trinidad, el Verbo, aunque no en cuanto a la naturaleza
divina, sino en cuanto a la naturaleza humana que había asumido. "María
sabe que el que lleva por nombre Jesús ha sido llamado por el ángel
Hijo del Altísimo (cfr. Lc. 1,32). María sabe que lo ha concebido y
dado a luz sin conocer varón, por obra del Espíritu Santo, con el
poder del Altísimo, que ha extendido su sombra sobre Ella (cfr. Lc.
1,35). María sabe que el Hijo dado a luz virginalmente, es
precisamente aquel "Santo", el `Hijo de Dios", del que le ha hablado
al Angel" (Juan Pablo II, Enc. Redemptoris Mater n. 17).
INMACULADA CONCEPCIÓN
La Santísima Virgen María, en razón de su
dignidad de Madre de Dios, fue, desde el primer instante de su
concepción, preservada de toda mancha del pecado original. Esto
supone en María ausencia de pecado, presencia de la gracia
santificante, virtudes y dones y, ausencia de inclinación al mal.
Por eso también se le llama Inmaculada. Este dogma fue proclamado
por el Papa Pío IX, el 8 de diciembre de 1854.
SIEMPRE VIRGEN
Se refiere a que María fue Virgen antes, durante
y perpetuamente después del parto. "Ella es la Virgen que concebirá
y dará a luz un Hijo cuyo nombre será Enmanuel" (Cf. Is.,7,14; Miq.,5,2-3;
Mt., 1,22-23)(Const. Dogmática Lumen Gentium, 55 - Concilio Vaticano
II). La virginidad de Santa María puede entenderse en un triple
sentido: 1)Virginidad de mente, es decir, un constante propósito de
virginidad, evitando todo aquello que repugna a la perfecta castidad.
Este es el llamado aspecto espiritual o de entrega total a Dios.
2)Virginidad de los sentidos, o sea, la inmunidad de los impulsos
desordenados de la concupiscencia. Este es el llamado aspecto moral.
3)Virginidad del cuerpo, esto es, la integridad física jamás violada
por ningún contacto de varón.
ASUNCIÓN
La Madre de Dios, luego de su vida terrena fue
elevada en cuerpo y alma a la gloria celestial. Este Dogma fue
proclamado por el Papa Pío XII, el 1º de noviembre de 1950, "Después
de elevar a Dios muchas y reiteradas preces y de invocar la luz del
Espíritu de la Verdad, para gloria de Dios omnipotente, que otorgó a
la Virgen María su peculiar benevolencia; para honor de su Hijo, Rey
inmortal de los siglos y vencedor del pecado y de la muerte; para
aumentar la gloria de la misma augusta Madre y para gozo y alegría
de toda la Iglesia, con la autoridad de nuestro Señor Jesucristo, de
los bienaventurados apóstoles Pedro y Pablo y con la nuestra,
pronunciamos, declaramos y definimos ser dogma divinamente revelado
que La Inmaculada Madre de Dios y siempre Virgen María, terminado el
curso de su vida terrenal, fue asunta en cuerpo y alma a la gloria
del cielo.
CULTO A LA VIRGEN MARÍA
La Virgen no puede ser objeto de culto de
adoración o latría (la adoración sólo corresponde a Dios). Pero sí
se honra a la Virgen de una manera especial, a la que la Iglesia
llama "hiperdulía" que es una veneración mayor a la que se da a los
santos del cielo, ellos son objeto de culto de "dulía" o veneración.