El Magisterio en todas sus pronunciaciones,
siempre ha defendido el valor de la vida humana; la vida es un don
gratuito de Dios.
El hombre no puede disponer de su vida. Dios es
el único dueño y sólo él puede disponer de ella.
La supremacía de la persona: Ella está por encima
de la sociedad.
Es deber de respetar la vida, incluso la vida
inocente. Esto, para defender la vida de los neonatos deformados.
Pío XII cuando se dirigió a la Asociación
“médicos de San Lucas” el 12 de Noviembre de 1.944, se declaró en
contra de la eutanasia.
A los participantes del I Congreso Internacional
de Histopatologia, del sistema nervioso, como en el VII Congreso de
los médicos católicos, que se efectuó en 1.956, el Magisterio
declaró su rechazo a la eutanasia.
Pablo VI también condenó la eutanasia directa en
su discurso a la ONU.
También se pronunció la Congregación para la
doctrina de la fe, quien en 1.974 hizo alusión al aborto provocado,
haciendo mención de la ilicitud de la eutanasia directa. Derecho a
la vida.
El Concilio Vaticano II también se pronunció en
la Gaudium et Spes, No. 27.
Valoración moral de la
Eutanasia:
Al ser humano se le debe respetar su vida, desde
el comienzo de su vida como hasta el final de su existencia.
Todo ser humano debe morir en dignidad, pero no
de esta manera.
Es lícito, se acepta moralmente, la utilización
de medios ordinarios como anagésicos, que, aunque disminuyen la vida,
trata de aliviar el dolor, pero no se busca la eutanasia como fin (eutanasia
indirecta o involuntaria).
Es ilícito, no se acepta moralmente, el utilizar
medios extraordinarios, como la distanasia, que busca prolongar una
vida aparente en la persona cuando clínicamente se ha confirmado su
muerte, como aparatos que ayudan a respirar, a palpitar su corazón,
etc.
La doctora Elizabeth Kubbler Ross ha hecho un
análisis sobre las etapas del moribundo:
1. Etapa del rechazo explícito, no acepta su
enfermedad.
2. La fase de la ira, se expresa en las
reacciones con las demás personas, especialmente con sus seres
queridos y cercanos, se torna insoportable...
3. La fase de la negociación, llega incluso a
“negociar” con Dios... Comienza a aceptar su realidad, condición de
enfermo.
4. La etapa de la Depresión: la persona se siente
incapacitada, inútil familiar y laboralmente; esto lo pone triste,
deja de comer, no quiere visitas.
5. La fase de la aceptación: el paciente acepta
su futuro, su realidad... resignación.
Finalmente, la muerte clínica se determina por la
muerte total del cerebro y la corteza (tronco encefálico).