"Soy hijo de inmigrantes japoneses, que en los
años treinta tuvieron la gran visión de escoger esta tierra mexicana,
y con grandes moldes me hicieron.
De fabricantes japoneses pero ensamblado en
México, ¡y lo que está hecho en México, dicen que está bien hecho!
El tema que me asignaron hoy, trabajo en equipo,
es muy común en Japón.
Me llenó de mucho orgullo y esperanza que existan
jóvenes que traten de luchar por ser empresarios y no estudien para
buscar empleo.
Japón es un país del tamaño de Chihuahua y Aguas
Calientes juntos, pero tiene ciento veinticuatro millones de
habitantes, tiene los diez bancos más grandes del mundo, tiene el
índice educativo y de longevidad más alto del mundo, tiene el índice
de criminalidad más bajo del mundo y su producto nacional es igual a
lo que producen Francia, Inglaterra y Alemania juntos.
¡A qué se debe esa gran productividad? Es una
gran historia, una gran tradición. Les voy a dar unos "tips" para
que sean magníficos empresarios en esta nación.
Analizando las diferencias entre Japón y México,
veo cuatro diferencias importantes:
-. La educación
-. Actitud ante la naturaleza
-. Religión
-. Actitud ante la vida misma
LA EDUCACIÓN
En Los Ángeles se da mucho la educación
instructiva, de conocimientos. A nuestros padres les preocupa el
cinco, el seis y el ocho pero ¿y la educación formativa? ¿Qué
valores son los inculcados en nuestros colegios y universidades?
Entre los valores que tenemos que tomar en cuenta
están: la honestidad, la puntualidad, la limpieza.
Esta educación se relaciona con la educación
necesaria en un empresario de éxito.
Existen cuatro pasos para ser un empresario de
excelencia . Estos pasos son: el bien ser, el bien hacer, el bien
estar y el bien tener.
1. EL "bien ser":
Honesto, puntual y disciplinado.
Aquí están cerca de seiscientas personas. Si el
conferencista llega diez minutos tarde, estamos perdiendo seis mil
minutos en esta nación. Por eso no se puede jugar con el tiempo y
menos con el tiempo de las demás personas.
El principio fundamental del respeto: si no es
tuyo debe ser de alguien. Si esta pluma te la encontraste en un
escritorio, debe ser de alguien, entonces devuélvela; si te
encuentras con un reloj o un anillo y no es tuyo, debe ser de
alguien; y si te encuentras en una fiesta una mujer muy linda, y no
es tuya, debe ser de alguien; y si todos respetáramos todas estas
cosas, viviríamos mejor.
Les voy a contar cómo conseguí a mi gente, de la
fábrica. Compraba yo el periódico que venden los muchachos en la
tarde. Les daba yo cien pesos y me tenían que regresar ochenta
centavos.
Muchos no me lo regresaron, pero los que me lo
regresaron son los que actualmente tienen un porvenir; a ellos los
contraté, son ellos los actuales ejecutivos y directores. Por eso yo
tengo tanta fe en este país, porque la gente con la que trabajo sabe
trabajar en equipo.
Como los japoneses somos pequeños, la maestra nos
pedía calcular el volumen de una jaula que había en la escuela sin
utilizar ningún instrumento, con puro cálculo visual.
Es por eso que cuando los japoneses van a
cualquier exposición en el mundo, regresan al hotel, y sin cámaras
de video o fotografía, hacen los planos de esas máquinas y las
mejoran.
Yo he mandado a mis técnicos a exposiciones en
Hamburgo y les pregunto: ¿Qué vieron? Les pregunto las medidas, el
volumen o el material y no me saben decir algo con exactitud.
2. El "bien hacer":
Haz las cosas bien. Si vas a nadar hazlo bien, y
si vas a estudiar hazlo bien y si vas a hacer el amor hoy en la
noche, hazlo bien entregándote totalmente a ello.
3. El "bien estar"
Las gentes que son un "bien ser" y dan a la
familia y a su escuela más de lo que recibieron, llegarán a este
paso, y quienes siguen estos tres pasos en este orden, tarde o
temprano llegarán a lograr:
4. El "bien tener".
ACTITUD ANTE LA NATURALEZA
En cada acto importante de la vida planta un
árbol: cuando te cases, planta un árbol; cuando nazca un hijo tuyo,
planta un árbol; cuando entres a la primaria, planta un árbol; antes
de cualquier evento realmente importante, planta un árbol.
Si tu padre y tu mamá plantaron un árbol cuando
naciste, a este árbol que tiene ahora unos veinte años, a ese árbol
lo quieres. Sí, realmente sí, es porque significa mucho para ti.
Pero si aquel árbol lo hubiera sembrado el
gobierno, te importaría un comino y es el mismo árbol.
Por eso la juventud tiene que ser emprendedora,
Nos quejamos de la contaminación y de la erosión de nuestros países,
¿qué hacemos cada uno de nosotros para evitar la contaminación?
Si cada quien plantara un árbol en cada momento
importante de su vida, el país sería otro.
LA RELIGIÓN
En un programa de televisión al que me invitó
Ricardo Rocha, yo fungía de traductor y Ricardo preguntó: ¿Cuál es
la diferencia entre los trabajadores japoneses y los latinos?
Después que los japoneses terminaron de
cuchichear, se levantó el jefe y dijo: hemos visitado muchas
empresas latinas y creemos que el trabajador latino es mucho más
hábil, pero el día de hoy acabamos de estar en una fábrica y nos
hemos dado cuenta por qué las relaciones entre los obreros y la
empresa son tan deficientes.
Los que vimos en la fábrica, es que nuestros dos
pueblos son iguales: les gustan las peregrinaciones, las tamboras,
los amuletos, los cohetes, etc., pero ustedes van a los templos a
pedir y a esperar, y en el Sintoísmo nosotros sólo vamos a ofrecer.
Por eso nos hemos dado cuenta que los sindicatos
de latinos presentan pliego de peticiones y los sindicatos japoneses
presentan pliego de ofrecimientos, ¡pequeña pero gran diferencia!
¿A qué me refiero con pliego de ofrecimientos?
Si fabricamos mil automóviles, ofrecemos el año
entrante fabricar mil docientos.¿Qué ofrece la empresa? Tenemos 5%
de errores en la producción, ofrecemos reducirlas al 3%. ¿Qué ofrece
la empresa?
Y en base a esos ofrecimientos, las empresas
japonesas han logrado un error 0, calidad total, y "just in time" o
"justo a tiempo".
Con pliego de peticiones no es posible, pedimos
más días no laborables, más vacaciones, más primas, más beneficios,
que nuestro cumpleaños nos lo paguen triple, etc., y nunca ofrecen
nada.
ACTITUD ANTE LA VIDA MISMA
El elefante del circo Atayde levanta la trompa,
¿y por qué no se escapa siendo un elefante? ¿Por qué no es libre
como los otros elefantes? Porque le pasa lo que a muchos de nosotros
nos pasó cando estábamos pequeños.
A ese elefantito de pequeño lo tenían atado con
una cuerda de la patita y él quería ser libre y jalaba y jalaba,
quería ser libre. Se lastimó la piernita, le sangró y después le
salió un callo y no sólo en la pierna, sino también en la cabeza, de
que "yo no puedo", y....ya no puede.
Y así hay muchos jóvenes que llegan a tener
veinte años y que ya son adultos y "ya no pueden", ¿por qué
desgraciadamente no pueden? Porque desde chiquitos estuvieron
escuchando todos los días: "Eres un bruto", "eres un flojo", "eres
la vergüenza de la familia", "siempre te reprueban".
Entonces ese joven llega a ser grande, y como el
elefante, a determinada hora nada más sale a trabajar, da las
vueltas que tiene que dar, ni una más ni una menos, mueve la
trompita, termina y se lo llevan al establo y alguien le trae de
comer.
Y así hay muchos empleados que nada más hacen lo
esencial. ¿Qué deben hacer?
El objetivo de hoy es ser felices y disfrutar lo
que hacen; prepárense para que el objetivo de su vida no sea que den
las cinco de la tarde, para salirse del trabajo. ¡Qué triste!
Mi gente sabe que son ayudantes de Dios, que
todos los días están creando juguetes que dan alegría a los niños o
que llevan a través de Yacult salud a sus hijos.
Sabe mi equipo de diseño que lo que diseñan, en
esta nación no lo había; que gracias a su ingenio está saliendo un
producto nuevo en México.
Así, hay padres de familia, maestros, empresarios
que todos los días están creando fracasados. Pero también hay
maestros, padres de familia, empresarios y jefes que todos los días
están creando triunfadores.
Es muy diferente, créanme, trabajar así.
Tenemos que cambiar la mentalidad de la gente y
de los jóvenes universitarios que tuvieron la dicha de poder
ingresar a la universidad, y que son sólo el tres o el cuatro por
ciento de la élite mexicana.
Tenemos una obligación con nuestra nación..
¡Por qué no crean sus propias empresas? Pero no
se imaginen su primer empresa con dos hectáreas de largo, ¡no, no! ¿Cómo
empezamos todos los empresarios? Pues tenían capital, ¡tampoco es
cierto!
Yo conozco a muchos árabes, israelitas, españoles,
que llegaron a estos países con una mano adelante y otra atrás, sin
amigos, sin conocer el idioma y las costumbres, pero con una fe en
sí mismos, en estos países, y trabajaron mucho y ahora son los
empresarios de estas naciones.
Pero, ¿qué pasa en el pueblo autóctono? Vean
ustedes el comportamiento en el pueblo de Chiconcuac. Hay una fiesta
del pueblo, se celebra el día de San Agustín, el Patrono del pueblo,
y es casi toda la semana de pachanga.
¿Qué hacemos los latinos? El bailongo, los
cohetes y las cervezas.
¿Y los españoles? Abriendo desde las cuatro de la
mañana sus panaderías, hasta las diez dela noche; y vean a los
israelitas trabajando.
Nosotros no, pues es día de fiesta del pueblo.Y
no podemos trabajar pues me va a castigar San Agustín.
Vean la deferencia del trabajo. Vean un domingo
de nosotros los mexicanos: juega el América, las cervezas, mientras
los anglosajones arreglando su carro, limpiando, pintando la pared,
engrasando la puerta, podando. El japonés arreglando su jardín,
trabajando. Nosotros no, ¡pues es domingo! ¡cómo quieres que
trabaje!
Yo hablo con mis trabajadores, vieran lo que he
aprendido de todos ellos: gente que ha vivido en los cinturones de
la miseria, gente que después se va superando poco a poco. Cada vida
de cada ser humano es una enseñanza.
La obligación del empresario, los que tuvimos la
fortuna de haber estudiado, no es nada más que hacer dinero. Es
trabajar y trabajar, y dar educación.
Soy director de Yacult. Tenemos veinte años en
esta empresa. ¿Qué es Yacult? Hubo un científico japonés al que le
llamó mucho la atención que los niños cuando están tomando leche
materna nunca se enferman del estómago y descubrió que la madre en
la leche materna produce un lacto bacilo, el cual fue extraído de la
leche materna para hacerlo vivir en leche de vaca. Cada frasquito de
Yacult tiene más de 8´000.000.000 de lacto bacilos.
Actualmente vendemos dos millones de frasquitos
diarios. Mis trabajadores son los mejor pagados en el área de
Ixtapaluca. El reparto de utilidades que reciben, es lo que ganaron
en un año de sueldo.
Pero, ¿cuánto retira el empresario de la empresa
en estos quince años que tenemos en México?
Ni un solo centavo. Así es como las empresas de
los japoneses crecen: cuando éstas todavía no cumplen veinte años,
nosotros no retiramos ni la parte japonesa ni la parte mexicana. Es
para inversión y reinversión.
Y quiero que entiendan, futuros empresarios, que
cuando los jóvenes aquí en la universidad están pensando qué vamos a
hacer, es como el enamoramiento. Cuando hacen el Plan de Negocios,
es la "concepción". El "embarazo", cuando construyen la fábrica. Y
cuando la inauguran, es el "nacimiento.
Después ya tienen un "bebito". Dentro de los tres
primeros años tiene que cuidarlo a diario, con único objetivo de
hacerlo crecer.
Pero en América Latina el 84% de todas las
empresas nuevas, los tres primeros años los "papás" quieren que el "bebito"
les ponga auto último modelo, que les ponga alfombra, aire
acondicionado, muebles de caoba y una secretaria rubia de minifalda.
¡Pues lógicamente van a la quiebra!
Después viene la "adolescencia" y después llegan
a ser "adultos". Es cuando las empresas japonesas empiezan a hacer
reparto de utilidades a los socios.
Así es como crecen las empresas japonesas, por
eso son empresas multimillonarias y empresarios pobres. Y la
diferencia de sueldo entre el obrero de más bajo nivel y el
presidente de la compañía, es ocho veces.
En la pirámide de nuestra nación mexicana,
quieren hacerse ricos al segundo año con esa empresa que ponen.
Váyanse a veinte años de plazo, métanle todo lo que ganen, denle
todo a su "hijo", que es su nueva empresa, y verán cómo crece, verán
cómo se hace "adulto".
Si, ¿y de qué vivimos? ¿de un saludo? Pues no,
obviamente. Pueden tener un salario, pero no la sangren.
Quiero terminar con un cuento que me contó mi
padre, dice así:
Había un bosque en el que vivían muchos anmalitos.
De repente este bosque se empieza a incendiar y todos los animalitos
empiezan a huir.
Sólo hay un gorrioncito que va a un río, mija sus
alitas sobre el bosque incendiado y deja caer una gotita de agua,
tratando de apagar el incendio.
Va al río, moja sus alitas, vuela sobre el bosque
incendiado y una o dos gotitas de agua deja caer, tratando de apagar
el incendio.
Pasa un elefante y le grita al gorrioncito: ¡No
seas tonto! ¡huye como todos! ¡No ves que te va a achicharrar! El
gorrioncito voltea y le dice: ¡No!, este bosque me ha dado todo,
familia, felicidad; me ha dado todo y le tengo tanta lealtad que no
me importa que me muera, pero voy a tratar de salvar este bosque.
Va al río, moja sus alitas y revolotea sobre el
bosque incendiado y deja caer una o dos gotitas de agua.
Ante esta actitud, Dios se compadece de él y deja
caer una tormenta, y el incendio se apaga.
Y este bosque vuelve a reverdecer y a florecer, y
todos los animalitos vuelven a regresar y a ser felices, más felices
de lo que eran.
Latinos de todas las edades, yo comparo este
bosque con mi Latinoamérica, tal vez estamos en un gran incendio, en
una gran crisis política, social, económica y moral; pero yo les
pido a ustedes que todos los días dejemos caer una o dos gotitas de
sudor y de trabajo: ¡Si así lo hacen, su nación se lo agradecerá y
Dios los bendecirá!