Se le conoce también con el nombre de muerte
“feliz o dulce”, muerte con piedad, dignidad y humanización de la
muerte, derecho a morir dignamente.
Este concepto de eutanasia se apoya en una moral
autónoma. El hombre crea, a través de su conciencia, los principios
y normas de comportamiento.
Breve historia de la
eutanasia:
Se encuentra el caso de los Battaki de Sumatra:
cuando el padre estaba ya anciano, se subía a un árbol, simbolizando
que era un fruto maduro, y luego se lanzaba al piso. Si quedada
vivo, sus familiares lo sacrificaban y lo consumían...
En el Brasil, Cachibas y Tupí, al igual que en
Europa antigua, tenían la costumbre de sacrificar a las personas
ancianas.
Hasta el mismo Aristóteles justificaba la
eutanasia con aquellos recién nacidos deformes (libro de la política,
Capítulo VII No. 1335b); Su maestro Platón también la justificaba (Libro
de la República, No. 460), ampliándola no solo a los niños sino a
las personas adultas, enfermos incurables, quien debían morir
dignamente para evitar tanto sufrimiento, con la ayuda del médico.
En Roma, emperadores hacía arrojar a los niños al
vacío... esto sucedió hasta tiempos del emperador Valente. Silio
Itálico se aplicó él mismo la Eutanasia y elogiaba que entre los
celtas tenían la costumbre de acelerar la muerte de los ancianos, de
las personas enfermas y de aquellas personas que quedaban graves y
heridas en guerra o en batallas.
Sin embargo, otros personajes ilustres y
filósofos se oponían férreamente como es el caso de Pitágoras,
Hipócrates, Galeno. De aquí se deriva el famoso juramento
hipocrático de los médicos: “No me dejaré llevar por la súplica de
nadie, cualquiera que fuere, para propiciar una contingencia
semejante”.
Algunas definiciones de
Eutanasia:
Marcozzi: “Supresión indolora o por piedad de
quien sufre o que se considera sufrir en un futuro con un dolor
insoportable”.
Iura et bonna, de la Congregación de la doctrina
de la fe, del 5 de Mayo de 1.980 expresó: “Es una acción u omisión
que por su naturaleza o en su intención, procura la muerte a fin de
eliminar todo dolor”.
En los Neonatos, consiste que cuando un niño nace
con deformaciones se le debe dejar de alimentar hasta que muera para
que no sea una carga para la sociedad, y para que ese niño, por su
deformación, no sufra en el futuro.
Eutanasia social: Este concepto se aplica a las
personas enfermas y que no presentan una luz de esperanza en la
recuperación de su enfermedad. La principal razón está en relación
con los costos de su tratamiento y los beneficios de ahorro con su
muerte.
Eutanasia nazi: Busca una “calidad de vida”.
Según datos históricos, más de 70.000 vida humanas, porque no
presentaban calidad de vida (razón eugenésica) y porque tenía la
intención de reducir los gatos médicos e invertirlos en la guerra,
fueron eliminadas.
Influencia en el hombre para
aplicar la eutanasia:
1. El secularismo:
Visión secularista de la vida. El secularismo
niega toda trascendentalidad en la vida del hombre: la realización,
la felicidad, los éxitos, deben estar todos proyectados en esta vida
terrenal. El dolor no tiene valor, es un mal. Se vive al margen de
Dios. Aún más, existen organizaciones en Estados Unidos y en todo el
mundo que promueven la eutanasia como un “derecho” de morir
dignamente, como la Euthasian society of America.
2. Visión cientificista del hombre:
El hombre surgió por casualidad, por azar, no de
un creador. El hombre es dueño de sus actos y comportamientos. La
razón científica es la única que puede contribuir para que el hombre
guíe y oriente su vida. Esta posición ha sido defendida por varios
Nobel como lo manifiesta el documento “40 personalidades” Monod,
Pauling, Thompson, entre otros. El principal argumento es que es
inmoral aceptar e imponer contra la dignidad humana, el sufrimiento,
porque el individuo es autónomo de elegir racional su suerte propia.
También en esta visión hay una falta de Dios.
3. Influjo de la técnica:
La técnica no se coloca al servicio del hombre,
sino el hombre al servicio de la técnica. Ésta debería estar al
servicio o atención del enfermo.