Porque cuando se ora por enfermos, (me ha
pasado y a otros hermanos cristianos mios) que la gente que hace la
oracion por el enfermo (sin estar predispuesta a que Dios este
obligado a sanar) siente al momento de la oracion que Dios quiiere
sanar o que de hecho esta sanando al enfermo y que por otro lado el
enfermo siente mejoria (incluso cree estar sanado) pero luego de
algunas semanas, dias o meses resulta que siguen igual o peor de su
misma enfermedad, y en algunos casos incluso mueren de la enfermedad
por la que se oro fuera sanada la persona, digo, ya se que Lazaro
despues del milagro murio, pero no se sabe si murio de lo mismo que
la primera vez, mi pregunta es, por qué Dios permite esta clase de
cosas, creo que en la experiencia de mucha gente esto a ocurrido...,
y en el fondo pienso: El Señor sano o no sano, porque es muy
doloroso ver que alguien da testimojnio de una sanacion y que luego
resulte que seguia enferma o que la enfermedad regreso..., o es que
acaso la mejoría que sintieron no era mas que solo endorfinas,
entusiasmo o en verdad fue la gracia de Dios...
Los Milagros son "Signos"
1. [...] El texto de Las Bodas de Caná... abre el
sentido del ministerio público de Cristo, y en concreto, de sus
milagros, a los que san Juan llama apropiadamente "señales."
2. Recordemos que una epifanía es una "manifestación"
de la divinidad, y en ese sentido es una realidad muy próxima a lo
que san Juan llama "semeion," o sea, un "signo" o "señal reveladora."
Lo importante de los milagros no es el hecho extraño en sí mismo,
porque también los científicos y los ingenieros logran cosas
asombrosas; lo importa de los milagros y señales que Jesús hará en
su ministerio es que en ellos hay un lenguaje que nos habla de Dios,
de su Reino, de su Voluntad y de su Gloria.
3. Cada milagro de Dios es una señal de su
presencia cercana y amorosa; cada milagro es genuino es una
expresión de su voluntad que nos rehace y nos llama a amarle y
servirle con alegría, como pueblo de redimidos que somos.
[...]
Según eso, las curaciones son expresiones de un
amor que va más allá de lo físico. Así como una persona que estaba
en una deuda terrible y recibe un préstamos sin intereses en el
momento justo, así también el valor permanente de las curaciones no
es que la persona ya no se va a enfermar, o no se va a morir, sino
que deben entenderse dentro del contexto más amplio del anuncio del
Evangelio. Terminemos leyendo un fragmento de un importante
documento de la Congregación para la Doctrina de la Fe:
No solamente las curaciones prodigiosas
confirmaban la potencia del anuncio evangélico en los tiempos
apostólicos, sino que el mismo Nuevo Testamento hace referencia a
una verdadera y propia concesión hecha por Jesús a los Apóstoles y a
otros primeros evangelizadores de un poder para curar las
enfermedades. Así, en el envío de los Doce a su primera misión,
según las narraciones de Mateo y Lucas, el Señor les concede "poder
sobre los espíritus inmundos para expulsarlos, y para curar toda
enfermedad y toda dolencia" (Mt 10, 1; cf. Lc 9, 1), y les da la
orden: "curad enfermos, resucitad muertos, purificad leprosos,
expulsad demonios" (Mt 10, 8). También en la misión de los Setenta y
dos discípulos, la orden del Señor es: "curad a los enfermos que
encontréis" (Lc 10, 9). El poder, por lo tanto, viene conferido
dentro de un contexto misionero, no para exaltar sus personas, sino
para confirmar la misión.