Quisiera me ayudara en el conocimiento que voy
adquiriendo de la Palabra de Dios en cuanto a la existencia de los
Angeles y la Presencia del Espiritu Santo como nuestro guia,
consolador . Como el mismo Jesús nos dijo a traves de sus apostoles:
No los dejare solos les enviare el Espiritu Santo para que sea El,
el paraclito que los guia, oriente, y ayuda a alcanzar la Salvacion.
Al repecto pienso que la existencica de los
Angeles siendo los mensajeros de Dios, espiritus puros que estan
cerca de Dios para adorarlo y cumplir sus ordenes, quienes estan
tambien cerca del hombre para acompañarlo y custodiarlo en la
travesía por esta tierra, no pueden ser visto sino con la ayuda del
Espíritu Santo que abriendo la mente y el corazón nos permite ver
con los ojos del espíritu estas criaturas puras que manifiestan la
gloria de Dios y quienes merecen nuestra veneración como signo de la
inmensidad de Dios para con las criaturas.
Cuando desde pequeña me enseñan a decir: Ángel de
la guarda dulce compañía no me desampares ni de noche ni de día
hasta que me ponga en la Presencia de Jesús y de Maria… estoy
entendiendo que solo es el Espíritu Santo que me permite acariciar
esta verdad que manifiesta la gloria de Dios. Me gustaría si puede
conversarnos sobre este tema mucho se lo agradecería........
...... Hay muchos elementos correctos y ciertos
en lo que dices y básicamente estoy de acuerdo contigo. Permíteme
sin embargo hacer algunas anotaciones.
1. El ideal de nuestra fe no es aspirar a ver a
los ángeles, por lo menos: definitivamente no es lo ordinario en el
camino del crecimiento espiritual. La carta a los Hebreos, por
ejemplo, habla de algunos que "sin saberlo, hospedaron ángeles" (Hebreos
13,2). Lo esencial no es verlos, ni saber cuándo están, sino saber
que, como tú bien dices, ellos, los Santos Angeles, están a la vez
cerca de Dios y cerca de nosotros, y pueden hacernos mucho bien con
su intercesión.
2. El otro punto es que sepamos que estas
creaturas espirituales no son todas buenas. Hubo rebelión entre
aquellos que fueron creados todos buenos por Dios, y de esa
lamentable rebelión viene el hecho de que algunos de los ángeles
cayeron, y ya no merecen tal nombre sino el que usa la Iglesia, al
llamarlos demonios. Es bueno saber que estos también existen porque
la búsqueda de excesivo deleite intelectual o de otro género en el
mundo de los ángeles puede llevar a la curiosidad o la imprudencia,
y de ahí es fácil resbalar. Es lo que de hecho sucede en
prácticamente TODA la literatura de corte New Age. El mejor antídoto
es, de nuevo, recordar que, al invocar a los Santos Angeles de Dios,
llamándolos precisamente así, estamos ante todo buscando toda y sola
la gloria de Dios, y que ante todo nos sometemos gustosos, en
obediencia, a su Divina Voluntad.
3. Por último, déjame destacar, Haydée, algo muy
cierto que dices: "sólo el Espíritu Santo nos permite acariciar esta
verdad." Eso es cierto no sólo en cuanto a llegar a afirmar que
existen los Santos Angeles, y que obran entre nosotros, sino también:
de qué modo hemos de relacionarnos con ellos buscando siempre, junto
con ellos, la gloria del único Dios, que nos envió a su Hijo
Jesucristo.