A continuación la información sobre un proyecto
de ley contra la clonación humana pendiente en el Congreso de
Estados Unidos:
Algunas personas quieren utilizar la clonación
para lograr que nazcan niños que sean "copias" de personas vivas o
difuntas. Otras personas quieren usarla para producir embriones
humanos en grandes cantidades para que luego sean destruidos en la
investigación médica. El Acta para Prohibir la Clonación Humana del
Congreso de Estados Unidos (Human Cloning Prohibition Act, S. 790,
H.R. 2505), de ser aprobado, prohibiría la clonación humana por
ambos motivos. La Cámara de Representates del congreso
estadounidense ya aprobó el Acta. El proyecto se encuentra ahora en
el Senado pendiente de la votación. El Presidente Bush ha declarado
que, de ser aprobado también por el Senado, firmará el Acta para que
se convierta en ley.
La clonación humana es un procedimiento por medio
del cual se producen seres humanos que son "copias" de otros seres
humanos. El procedimiento consiste en la obtención de material
genético de la célula somática (del cuerpo) de una persona que luego
se inyecta en un óvulo. A continuación se estimula el óvulo para que
comience el desarrollo embrionario. El embrión clonado es casi
genéticamente idéntico a la persona de quien se obtuvo la célula
somática.
La clonación humana está mal, porque deshumaniza
la reproducción humana. Todo tipo de clonación trata a los seres
humanos como productos, como meros portadores de características que
otros consideran útiles. La clonación de embriones humanos para la
investigación (mal llamada "clonación terapéutica") es una afrenta
al valor de la vida humana, por cuanto produce nuevos seres humanos
con el único propósito de destruirlos. La clonación de embriones
humanos con el objeto de que nazcan niños (mal llamada "clonación
reproductiva") también es una violación de la dignidad humana, ya
que le roba al niño de una madre y de un padre reales y de su
destino personal. Más aún, los intentos de obtener un nacimiento
vivo implican la muerte por "error" de incontables embriones humanos.
Dolly, la oveja clonada, nació después de que 276 embriones de
ovejas murieron al fallar los intentos. Los pocos seres humanos
clonados que sobrevivan también pueden llegar a sufrir de
devastadores problemas de salud. (Dolly está sufriendo de artritis
prematura.)
La sola prohibición de la mal llamada clonación "reproductiva"
está mal, porque autoriza la clonación para producir embriones
humanos para que luego puedan ser destruidos en la experimentación.
En realidad, esta mal llamada "prohibición" no prohibe nada. Permite
la clonación y luego exige que todos los seres humanos clonados sean
destruidos durante cierta etapa del proceso. Esta manera de abordar
el asunto ni siquiera es eficaz en cuanto a impedir el nacimiento de
clones, pues una vez que los embriones clonados estén disponibles en
los laboratorios, simplemente los implantarán en los úteros. En esa
situación, la única manera de hacer vigente la "prohibición" de la
clonación será el obligar a las mujeres a abortar, lo cual también
está mal porque destruye a un ser humano no nacido. De manera que lo
que se necesita es un prohibición total de la clonación humana.
La prohibición total de la clonación humana no
interferirá con la investigación médica, porque cada vez se reconoce
más que la clonación de embriones para la investigación con células
madre es un desperdicio, no es confiable y no es necesaria. Hoy en
día, la investigación con células madre más beneficiosa obtiene este
tipo de células del tejido de adultos, del cordón umbilical y de
otras fuentes que no implican la destrucción de vidas humanas. Se
pueden buscar nuevas curas para las enfermedades sin producir seres
humanos en el laboratorio con el único objeto de luego destruirlos.
La manera eficaz y moralmente aceptable de
impedir la clonación humana es prohibir totalmente su uso para
producir nuevos seres humanos. El Acta para la Prohibición de la
Clonación Humana del 2001 (S. 790, H.R. 2505) logrará esta meta tan
importante.