Entonces vi el cielo abierto; y he aquí un
caballo blanco, y el que lo montaba se llamaba Fiel y Verdadero y
con justicia juzga y pelea […] y en su vestidura y en su muslo tiene
escrito este nombre REY DE REYES Y SENOR DE SENORES. Apocalipsis
19:11,16.
En tiempos pasados, a menudo los reyes y jefes militares
acostumbraban montar en caballos blancos para participar en los
desfiles de victoria.
Ahora Jesús es proclamado “Rey de reyes y Señor de señores” y Juan
lo presenta montando un hermoso caballo blanco. El color blanco
representa un carácter santo, y el jinete que va sobre el caballo es
llamado “Fiel y Verdadero”.
Los ángeles que acompañan a Jesús al venir a esta tierra están
vestidos de puro lino blanco y lo siguen también en caballos blancos,
imagínense el hermoso cuadro de decenas de millares de santos
ángeles viniendo con Jesús, trayendo en sus cabezas relucientes
coronas reales.
Esta es una de las más impresionantes descripciones de la segunda
venida de Jesús, que aparece en la Biblia.
De nuevo Juan “vio los cielos abiertos” y trató de describir la
escena. La segunda venida de Jesús es la enseñanzaprincipal del
libro de Apocalipsis.
Todas las profecías de Daniel y Apocalipsis
culminanen esto, que es el acontecimiento más grande de todos los
tiempos.
En nuestros días, los ojos de todos están fijos en los cielos, y la
gente se pregunta cual será el próximo gran acontecimiento que ha de
ocurrir. Ya el hombre ha llegado a la luna y ha enviado robots para
recorrer la superficiede Marte.
Yo no sé cual será el próximo gran evento
espacial, pero si sé muy bien cual será el mas grande acontecimiento
que habrá de ocurrir.
Pronto miraremos a lo alto, veremos los cielos
abiertos y a Jesús descendiendo con todos los ejércitos celestiales,
vestidos de blanco, vendrán a la tierra para llevar al cielo a todos
los que han coronado a Jesús como “Rey de reyes y Señor de señores”
en sus vidas.
Entonces serán arrebatados en las nubes para recibir a Jesús en el
aire. Aunque Jesús ama a todas las personas, no podrá llevar al
cielo a los que viven en pecado.
Si queremos marchar en el futuro desfile triunfal en el cielo,
necesitamos coronar hoy a Jesús como Rey de nuestras vidas.