La castidad es fácil de guardar...
Lo que es imposible es guardar la pureza de
cuerpo sin guardarla también de corazón y de pensamiento.
Si se busca el auxilio de la gracia de Dios, y se
fortifica el alma con los sacramentos de la confesión y la comunión.
El mejor consejo que se puede dar al que ha empezado a rodar por la
pendiente del vicio es comunión frecuente y confesión con un
Director Espiritual fijo.
Es un remedio seguro para corregirse y salir del
pecado. No hay pecador que resista. El sacramento de la confesión,
además de ser un remedio curativo, es un remedio preventivo. La
Comunión y la Dirección Espiritual dan fuerza y luz para obrar con
eficacia.
«Se puede, por tanto, hablar, y hay que hacerlo,
de un imperativo de la pureza que se impone a los novios, no como
una coacción penosa cuya única finalidad sería crearles molestias,
sino como una fuerza interior que vivifica el amor elevándolo y
manteniéndolo en un plano superior. »Esta pureza pretende estar
libre de todo desprecio hacia el cuerpo y se basa, al contrario,
sobre el respeto soberano a la carne, a la que restituye su
equilibrio, eliminando los elementos de defección que son un peligro
para ella. »En cuanto al amor mismo, lo consolida; y prepara así la
felicidad de que gozará la pareja cuando se halle ligada por la vida
común».
«El que la castidad prematrimonial sea
perjudicial a la salud es ya un mito descartado hace tiempo por la
ciencia médica y la psicología, y algo en que sólo tratan de creer
los que buscan una excusa para no ser castos. »Para Freud toda
neurosis era de origen sexual. Hoy sus mismos discípulos no
sostienen esta doctrina. »Adler afirma: “No siendo verdad que la
libido reprimida sea causa de la neurosis, el dar salida al instinto
sexual no cura por sí mismo esta neurosis”. »La castidad educa la
voluntad por el vencimiento que supone. Una educación que no exige
esfuerzos, conduce a la anarquía, no forma adultos sino
desequilibrados, sin aptitud para hacer frente a las dificultades de
la vida. »El vencimiento propio es indispensable para la formación
del ser humano. Decir que los impulsos sexuales son irresistibles no
es científico. »La biología moderna declara que los reflejos
genitales pueden dominarse con el ejercicio de la voluntad. »El
poder del espíritu sobre el cuerpo, de lo psíquico sobre lo físico
es muy grande. Esto lo confirma la psicología actual» . -
«La castidad protege vuestro futuro amor. Los
jóvenes que han sabido estar a la altura de su deber son los que
sabrán después estar a la altura de su amor. El amor conyugal, les
va a exigir entrega, generosidad y sacrificio, y ellos ya traen un
buen entrenamiento en todo esto. »Además, el mejor regalo que
podréis haceros unos esposos es el de un cuerpo y un alma íntegros.
»La castidad juvenil es un esfuerzo. Pero es un esfuerzo que lleva
consigo una recompensa inmensa. »Un esfuerzo que va reforzando y
madurando tu personalidad. Es un esfuerzo que lleva consigo una
profunda alegría. Un esfuerzo que comprenden y practican los que
saben qué es el amor».
Los jóvenes reciben de la oración «fuerza y
entusiasmo para vivir con pureza y realizar su vocación humana y
cristiana con un sereno dominio de sí y con una donación generosa a
los demás».
El mundo se ríe de la pureza y de la castidad,
como si se tratara de cosas trasnochadas y pasadas de moda. El mundo
dice: «Hay que darse el máximo de satisfacciones en la vida». Pero
Cristo dice: «Véncete a ti mismo, toma tu cruz, procura entrar por
la puerta estrecha». Mateo, 16:24.
El mundo dice: «¡Hay que liberarse de viejos
tabúes!». Pero Cristo dijo: «Bienaventurados los limpios de corazón».
Mateo, 5:8
El mundo dice: «El amor no es pecado. Lo que se
hace por amor es bueno». Pero la Biblia limita las relaciones
sexuales al matrimonio: «Absteneos de la fornicación» «Dios juzgará
a los fornicarios y a los adúlteros».1Tes, 4:3