1. El Aborto espontáneo, natural:
Es aquel que ocurre por naturalidad, en donde no
hay intervención humana que busque intencionalmente el aborto. Las
principales causas son problemas biológicos, factores cromo
somáticos, endocrinos, enfermedades infectivas, psicológicas,
accidentes.
2. El Aborto provocado, intencionado:
Es aquel que ocurre con intervención humana,
libre, intencionada. Dicho aborto merece un juicio moral puesto que
la finalidad es la expulsión del feto. Se clasifican en:
2.1. El Terapéutico:
Irónicamente se le llama así, pero no se le puede
llamar terapéutico, pues no busca propiamente la salud de la madre,
ni prevenir, sino evitar que se produzca el embarazo, aduciendo este
argumento. Algunas causas, son embarazo ectópico, cáncer,
tuberculosis pulmonar, entre otras. Hoy están revaluada estas
excusas para la practica de este tipo de aborto. La gravedad está
cuando se busca el aborto.
2.2. El Eugenésico:
Cuando no se presenta una calidad de vida en el
nuevo ser, pues viene con deformaciones, taras genéticas. Esto no es
aceptable porque el niño no es responsable de esto; esto se presenta
por otras causas como el alcoholismo de uno de los padres, la droga,
el maltrato, etc., y así venga como venga, es un ser humano,
ontológicamente hablando. La Iglesia llama a tener cuidado con estas
personas, es una obligación de la Sociedad, incluso de los gobiernos,
porque la sociedad está al servicio del individuo y no lo contrario.
2.3. La Humanitaria:
Algunos justifican para practicar este aborto
cuando se presenta una violación o incesto (Padre-Hija, Hijo-Madre,
hermanos). La Iglesia plantea como solución la Adopción; hay que
respetar la vida del niño que no es responsable de la acción del
delincuente o del enfermo.
2.4. La Psicosocial:
Es cuando el embarazo no es aceptado por
condiciones psicológicas y sociales como el número de los hijos,
población-pobreza, legislación del país, alimentación, ecosistema,
hijos extramatrimoniales, de unión libre, racismo, etc. Esta es la
razón más común para la mayoría de abortos. También la Iglesia
sugiere la adopción como última salida, no el aborto.
Aborto directo e indirecto:
El aborto directo pretende la expulsión del feto
vivo no vital, y se busca realizar esta acción libre y
conscientemente, por parte de la madre y de quienes lo ayudan a
realizar.
El aborto indirecto es el que se da la expulsión
del feto pero aplicando el principio de doble efecto, y en éste no
se pretende en la intención, la expulsión del feto.
El Principio del doble efecto
se entiende así:
Requisito 1: Que la acción en sí sea buena.
Requisito 2: De que la intención de la gente que
obra (en este caso los médicos) es buscar la acción buena.
Requisito 3: De que solamente se limite a
permitir los efectos malos, no por intención sino porque no hubo
otra salida.
Requisito 4: Que se dé una proporcionalidad entre
los efectos buenos y los efectos malos. Ejemplo, una mujer tiene
cáncer avanzado en la matriz, 5 meses de embarazo; si no se le
practica una intervención quirúrgica, muere la madre y muere el hijo;
pero sucede que en la intervención se presentó el aborto no
provocado sino por los efectos malos. Sin embargo este riesgo se
corre por el principios de proporcionalidad (80% de supervivencia).