Parróquia La Santa Cruz
Col. Tara, San Pedro Sula,  Honduras, Tel. (504) 551-3290

InicioQuienes SomosNoticiasLecturas del DíaBibliaLiturgia de las HorasSanto RosarioOracionesReflexionesPastoralesDocumentosNuestra FeTemas de ActualidadComunidadesLiturgiaContactosEnlaces
Pastoral de Comunicaciones, Todos los Derechos Reservados, © 2009

ANTICONCEPCIÓN

 

Este tema tiene que ver con la moralidad; tiene que ver con la bondad y la malicia (perversidad) de los diversos métodos, mediante los cuales se quiere impedir la concepción. Pueden ser físicos como el condón, o naturales como el onanismo (el derramamiento del semen fuera de la vagina, dentro de las relaciones dentro del período de fertilidad).

Breve historia de la anticoncepción:

En Gn 38, 8. se utilizó el de Onan. La moralidad de este acto es no dar descendencia, este fue el pecado porque no cumplió la ley judía.

Los estoicos creían que los órganos sexuales se usaban exclusivamente a su fin biológico, la procreación. Por lo tanto, cualquier acto conyugal que mira al placer o al amor es malo, solamente es para tener un hijo.

Los Santos Padres de la Iglesia, inicialmente aceptaron la idea estoica; la intención del matrimonio era para la procreación de los hijos. Los estériles podían tener relaciones siempre y cuando tuviesen la esperanza de concebir. Antes del Concilio Vaticano II, el fin primordial del contacto conyugal era la procreación, la expresión de mutuo amor era un fin secundario.

El Vaticano II habla del valor del amor conyugal, Según la G.S. el amor se expresa y se perfecciona con el acto conyugal, por lo tanto no se habla de fines, sino se habla de procreación y complementariedad del amor (propiedades del matrimonio, unidad e indisolubilidad), esto también es sustentado por el Magisterio de la Iglesia y por Juan Pablo II, en la Humanae vitae.

Se destacan tres modos de anticoncepción:

1. Evitar que el óvulo llegue a las trompas de Falopio; se busca evitar que el óvulo se desprenda del ovario utilizando una píldora llamada estropogestinica.

2. El impedir la unión del gameto masculino y el gameto femenino, es decir, el espermatozoide y el ovulo.

3. El coito interrumpido.

Se encuentra otro, pero no es considerado como anticonceptivo, pero que la ciencia lo considera así, que es la esterilización, pues altera de modo definitivo la integridad de la persona (para concebir), que en el hombre se llama vasectomía y en la mujer ligadura de trompas, en un proceso irreversible.

 


[INICIO]
   [QUIENES SOMOS]   [NOTICIAS]   [LECTURAS]   [ BIBLIA]   [LITURGIA DE LAS HORAS]
[SANTO ROSARIO]   [ORACIONES]   [REFLEXIONES]   [PASTORALES]    [DOCUMENTOS]
[NUESTRA FE]   [TEMAS DE ACTUALIDAD]   [COMUNIDADES]   [LITURGIA]   [CONTACTOS]   [ENLACES]