Supongo que a un cierto punto Ud. se cansará de
oír historias... La mía es extraña, tal vez. Quiero decir, me
imagino que debería estar agradecida, pero no lo estoy, para ser
sincera.
Imagínese que fui a un grupo de oración, de esos
donde hay personas con muchos dones y carismas. El hecho es que
mientras oraban por mí, yo lloraba como una niña sola, como
abandonada.
Entonces se me acercó un señor de esos de los
dones y me dijo al oído: "El Señor me muestra que quizás no fuiste
una niña deseada por tus papás; siento en mi corazón que hubo
rechazo..."
Lo que yo pensé en ese momento fue: "¡Eso es
imposible!" Más bien rechacé esa historia y procuré salirme rápido
de ahí. Pero entonces me picó la curiosidad y busqué el momento para
hablar con mi mamá. Ella me confirmó todo. Lo que no entiendo es por
qué pesaron en abortarme, si ya estaban casados, y supuestamente la
gente se casa para tener hijos, o en todo caso, no para matarlos.
Mi mamá me explicó que la situación económica era
muy "tensa" y que ella misma no había terminado su carrera, pero yo
no lo quise oír más, y al contrario amabas acabamos llorando.
La verdad es que no me he podido sanar de eso.
Cada vez que trato de perdonar lo que siento es que se me unen más
recuerdos de mi época de niña, y recuerdo la frialdad de ambos,
sobre todo de mi mamá. Creo que es sobre todo esa serie de recuerdos
lo que se me ha vuelto una cadena. Casi creo que toda mi infelicidad
brota de ahí. Hasta me acuerdo que una vez pensé matarme yo, y creo
que eso viene de ese tiempo. ¿Cómo voy a querer la vida si los que
me dieron la vida me la querian quitar?
Ahora yo no sé qué pedirle a Ud. Supongo que
necesito que rece por mí, y no sólo por mí sino por tanta gente que
anda por la tierra con una noticia terrible sobre las espaldas, y
esa noticia es: "Yo no sé si yo debería estar ocupando este pedazo
de tierra."
También me parece injusto con Ud. En otros
boletines he visto que envía y envía cosas sobre cómo perdonar, pero
a veces uno está bloqueado por dentro. ¿Será que hice mal yendo a
ese grupo? ¿Será que hice mal preguntándole a mamá?
Ud. no tiene las respuestas. Tal vez nadie las
tiene. La vida es como es, y tal vez pocas personas pueden entender
cómo me siento. Es posible que solo falte que llore un poco más, y
es posible que el regalo de la paz esté muy cerca.
Gracias por escucharme. No me responda. Háblele a
Dios sobre mí. Y dígale que bendiga a mi mamá, y que la perdone,
para que yo pueda perdonarla pronto.