Parróquia La Santa Cruz
Col. Tara, San Pedro Sula,  Honduras, Tel. (504) 551-3290 / 551-0210

 

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XXIII SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO CICLO "A"  

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HOMILIAS SAN GREGORIO MAGNO

NATIVIDAD DE MARIA

GRAN ENCUENTRO DIOCESANO 2008: DISCIPULOS Y MISIONEROS EN COMUNION ..... ESTADIO OLIMPICO DE SAN PEDRO SULA, DESDE EL SABADO 20 DE SEPTIEMBRE A LAS 6:00 PM Y HASTA EL DOMINGO 21 DE SEPTIEMBRE A LAS 6:00 AM, HABRA PREDICAS, TESTIMONIOS, ALABANZAS, ADORACION, CONFESIONES, EUCARISTIA, Y MAS ...... TE ESPERAMOS !!!!! ....... CELEBRACIÓN FERIA PARROQUIAL: El próximo 28 de septiembre la Parroquia La Santa Cruz celebra su feria parroquial la cual se realizara en la comunidad Nuestra Señora de Suyapa (Col. Bográn). Será celebrada por todo lo alto, con un programa lleno de actividades, que se desarrollará de la siguiente manera: 9:30 a.m. Eucaristía, 11:00 a.m. Presentación cuadro de danzas folklóricas, 12:00 a.m. Música Folklórica con la marimba Usula y venta de deliciosas comidas típicas, 1:00 p.m. Actividades deportivas, Estamos todos cordialmente invitados. ........ SACERDOTES A SU SERVICIO: Los sacerdotes de nuestra parroquia dispondrán de una media hora para las confesiones. Es aconsejable que frecuentemos el sacramento de la reconciliación y así estar preparados para celebrar al Señor en la Eucaristía. Los días martes, miércoles y viernes estará un sacerdote en el templo una media hora antes de la Eucaristía de 6:30 de la tarde, es decir, atenderán fieles desde las seis de la tarde. Aún cuando no llegaren, estarán dispuestos a recibir a quien lo necesiten ¡Acudamos a buscar la paz de Jesús! ..... Formación litúrgica, en las áreas de: acólitos, lectores y monitores, todos los Martes 7pm ..... YA SE HA INICIADO EL SEGUNDO NIVEL ..... PASTORAL JUVENIL: FORMACIÓN DE LOS LIDERES DE LA PARROQUIA DE LA SANTA CRUZ, QUE LO INTEGRAN LAS JUNTAS DIRECTIVAS DE CADA COMUNIDAD, SE REÚNEN A FORMACIÓN DOCTRINAL EL 2DO. DOMINGO DE CADA MES DE 2:00 A 4:30 PM. ..... ¿ES TU FAMILIA TU PRINCIPAL PREOCUPACION?, ¿Que podemos hacer por ella?, INTEGRA LA PASTORAL FAMILIAR DE TU SECTOR, ¡COMUNICATE!, Sr. Ronaldo Martinez y Sra., 551-0236; Sra. Gloria de Borjas, 551-3105; Sra. Luz America de Hernandez, 552-2215, 551-3327, FORMA PARTE DE LA PASTORAL FAMILIAR: ESCUELA, EQUIPO, MISION, “PROCLAMEMOS CON ALEGRIA EL VALOR DE LA FAMILIA ..... FORMACIÓN PARA MINISTROS EXTRAORDINARIOS DE LA EUCARISTÍA. Consta de tres módulos: 1. Fundamentos Doctrinales, del Directorio Nacional para Ministros Extraordinarios, 2. Pastoral del Sacramento de la Eucaristía, 3. Cristología. Cada sacerdote de la parroquia impartirá un modulo. Las clases se imparten en el salón parroquial los primeros domingos de cada mes de 8:00 a.m. a 12:00 m. Los candidatos pueden comunicarse con el coordinador de pastoral de su sector. Inicio ya desde el domingo 3 de febrero. Matrícula L. 100.00, Proxima Charla: Domingo 2 de Marzo de 2008. PASTORAL DE COMUNICACIONES: DIFUNDIENDO EL EVANGELIO Y EL MENSAJE DE SALVACION; No Olviden sintonizar por Radio Luz, 101.5 FM, nuestros espacios: Católico conoce tu Fe, Martes y Jueves, 8:30am, Huesped del Alma, Miercoles, 6pm y Parroquia y Misión, Sábados, 2pm ..... El 1er. Domingo de Cada Mes se Celebra la Misa de la Libra, para ayudar a nuestros hermanos mas necesitados de toda la parroquia ..... "Psicologia y Familia", Primera y unica revista en Honduras que ofrece soluciones a la familia. Editor Pbro. Pedronel Gonzalez Rodriguez. Costo Lps. 20.00, interesados pueden comprarla en la oficina parroquial..... YA ESTA A LA VENTA LA BIBLIA CATOLICA PARA JOVENES.¡UNA DE LAS MAS SOLICITADAS POR SU CALIDAD DIDACTICA!, PRECIO: LPS. 300.00, DISPONIBLE EN LA OFICINA PARROQUIAL ..... ABONO PARA PLANTAS: Este abono es hecho con material natural por mujeres de escasos recursos que han creado una microempresa. la bolsa de abono cuesta solo Lps. 40.00, se vende en la oficina parroquial ..... GRUPO DE ORACIÓN DE LA RENOVACIÓN CARISMATICA EN LA COMUNIDAD DE CRISTO DE ESQUIPULAS, SE REUNEN LOS SABADOS A LAS SIETE DE LA NOCHE EN LA CAPILLA DE CRISTO DE ESQUIPULAS ..... Legión de María: Presideum Virgen de la Caridad del Cobre, Reuniones Viernes, 4:30pm; Presideum Virgen Madre del Consuelo, Reuniones Miércoles, 3pm ..... Todos los Domingos, exceptuando el 3er. Domingo de cada mes, habrá confesiones a las 9:30am, en el Templo de la Santa Cruz ..... Todos los Jueves Exposición del SANTISIMO desde las 2pm, Culmina con la Celebración Eucarística de Sanación, Templo Santa Cruz, 6:30pm ..... Reunión Pastoral Juvenil, todos los Sábados, 5pm ..... Formación de Catequistas, todos los 1ros. Domingos de cada mes, 8am ..... Charlas Pre-Basutismales para Padres/Madres y Padrinos/Madrinas, 1ra. y 2da. semanas de cada mes ..... Celebración de Bautizos, 3er. Domingo de cada mes, 9am ..... Grupo de Oración de Intercesión, Viernes, 6am, Templo de La Santa Cruz ..... Formación de Monaguillos todos los Sábados, 2pm .....
VIDEOS AÑO PAULINO MARTIRIO JUAN BAUTISTA

SANTISIMO NOMBRE DE MARIA

ORACIONES:

Padre de bondad, que por la gracia de la adopción quisiste que seamos hijos de la luz; concédenos que no seamos envueltos en las tinieblas del error, sino que permanezcamos siempre en el esplendor de la verdad. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Señor Dios, que cuidas a tu pueblo con misericordia y lo gobiernas con amor; por la intercesión del papa san Gregorio Magno concede el espíritu de sabiduría a quienes encomendaste la conducción de tu rebaño, y haz que el progreso de los fieles sea el gozo eterno de sus pastores. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Dios todopoderoso, de quien procede todo bien, infunde en nuestros corazones el amor de tu nombre, para que, haciendo más religiosa nuestra vida, acrecientes en nosotros lo que es bueno y con tu amor de Padre lo conserves constantemente. Te lo pedimos por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Tú has querido, Señor, que san Juan Bautista fuera el Precursor del nacimiento y de la muerte de tu Hijo; concédenos que así como él murió mártir de la verdad y la justicia, también nosotros luchemos con valentía por la defensa de tu doctrina. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Renueva en tu Iglesia, Padre omnipotente, el fervor extraordinario que infundiste en el obispo san Agustín, para que, llenos de su mismo espíritu, tengamos sed solamente de ti que eres la fuente de la verdadera sabiduría, y te busquemos como principio de todo amor. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Señor Dios, que unes a tus fieles en una sola voluntad; concédenos amar lo que nos mandas y esperar lo que nos prometes, para que en medio de la inestabilidad de este mundo, esté firme nuestro corazón donde se encuentra la verdadera alegría. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Señor Dios, que constituiste a la Madre de tu Hijo como Madre y Reina nuestra; concede en tu bondad que, sostenidos por su oración poderosa, alcancemos en el Reino celestial la gloria de los hijos de Dios. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Señor y Dios nuestro, que preparaste bienes invisibles para los que te aman, infunde en nuestros corazones la ternura de tu amor para que, amándote en todas y sobre todas las cosas, alcancemos tus promesas que superan todo deseo. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Dios todopoderoso y eterno, que has elevado en cuerpo y alma a los cielos a la inmaculada Virgen María, Madre de tu Hijo, concédenos que aspirando siempre a los bienes celestiales merezcamos ser asociados a su gloria. Por Jesucristo, Hijo tuyo y Señor nuestro, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Por haberte complacido, Padre, en la humildad de la Virgen María, has querido elevarla a la dignidad de Madre de tu Hijo y la has coronado de gloria sin igual; concédenos por su intercesión que quienes hemos sido salvados por el misterio de tu redención, seamos en ti glorificados. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Dios de clemencia, que en tu misericordia inspiraste a santa Clara un fuerte amor a la pobreza; otórganos, por su intercesión, que siguiendo a Cristo con pobreza de espíritu podamos llegar a contemplarte en el Reino celestial. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Dios todopoderoso y eterno, a quien podemos llamar Padre, confirma en nuestros corazones el espíritu de los hijos adoptivos para que merezcamos obtener la herencia prometida. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



En la transfiguración gloriosa de tu Hijo único, confirmaste, Padre, los misterios de la fe con el testimonio de Moisés y Elías, y prefiguraste admirablemente la perfecta adopción de tus hijos; concédenos que escuchemos la voz de tu Hijo amado y merezcamos ser con él, herederos de su gloria. Que vive y reina contigo, en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Ven, Padre, en ayuda de tus hijos, derrama tu bondad sobre los que te suplicamos, y ya que te alabamos porque nos creaste y nos conduces renueva y conserva tus dones en nosotros. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Padre providente, tú siempre proteges a los que esperan en ti, y sin ti nada es fuerte ni santo; te pedimos que multipliques sobre nosotros los signos de tu misericordia, para que, bajo tu guía providente, de tal modo nos sirvamos de los bienes pasajeros que ya podamos adherirnos a las realidades eternas. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que contigo y el Espíritu Santo vive y reina en unidad, y es Dios por los siglos de los siglos. Amen.



Señor, Dios de nuestros padres, que diste a san Joaquín y a Santa Ana la gracia tan singular que de ellos naciera la madre de tu Hijo encarnado; concede que por sus ruegos podamos alcanzar la salvación prometida a tu pueblo. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Padre todopoderoso y eterno, que santificaste los primeros trabajos de tus apóstoles con la sangre del apóstol Santiago; fortalece a tu Iglesia por su martirio y protégela siempre por su intercesión. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios por los siglos de los siglos. Amen.



Dios y Padre nuestro, tu Hijo quiso que María Magdalena fuera la primera en anunciar la alegría pascual; concédenos, por su intercesión y siguiendo su ejemplo, que prediquemos a Cristo resucitado y podamos verlo reinante en tu gloria. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Señor y Padre nuestro, muéstrate bondadoso con tus hijos y multiplica en nosotros los dones de tu gracia para que podamos ser fervorosos en la fe, la esperanza y la caridad y así perseveremos en el cumplimiento de tu ley. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Señor Dios, tú muestras la luz de tu verdad a los que viven en tinieblas y en sombras de muerte, para que puedan volver al camino de la justicia; danos a cuantos hacemos profesión de cristianos, la gracia de rechazar todo lo que se opone a este nombre y de comprometernos con sus exigencias. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Padre celestial, que hiciste del abad san Benito un notable maestro en la escuela del servicio divino; concédenos que, sin anteponer nada a tu amor, avancemos con un corazón generoso por el camino de tus mandamientos. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Padre misericordioso, por medio de la humillación de tu Hijo levantaste a la humanidad caída; concede a tus fieles una santa alegría, para que quienes hemos sido liberados del pecado, alcancemos la felicidad eterna. Te lo pedimos por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Padre todopoderoso, concédenos celebrar con alegría la fiesta de tu apóstol santo Tomás, para que él nos ayude siempre con su protección y tengamos vida creyendo en aquél a quien reconoció como su Dios y Señor, Jesucristo tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Padre de bondad, que nos llenas de alegría en la celebración litúrgica de san Pedro y san Pablo, concede a tu Iglesia que se mantenga siempre fiel a las enseñanzas de aquellos por quienes comenzó la propagación de la fe. Te lo pedimos por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Protégenos, Señor Dios nuestro, por la intercesión de los santos apóstoles Pedro y Pablo, y ya que por su ministerio diste a tu Iglesia las primicias de tu obra salvadora, concédenos, por su intermedio, la ayuda necesaria para la salvación eterna. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Padre omnipotente, que confiaste a san Juan Bautista la misión de prepararle a Cristo Jesús un pueblo bien dispuesto; concede a tu Iglesia la alegría espiritual y guía nuestros pasos por el camino de la salvación y de la paz. Por el mismo Jesucristo, tu Hijo, que contigo y el Espíritu Santo vive y reina en unidad y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Padre todopoderoso, ayuda a tu familia a caminar por la senda de la salvación, para que siguiendo la voz de san Juan, el Precursor, pueda encontrar con alegría al Salvador que él anunció, Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amen.



Concédenos, Señor y Dios nuestro, vivir siempre en el amor y el respeto a tu santo nombre ya que en tu providencia nunca abandonas a quienes estableces en el sólido fundamento de tu amor. Te lo pedimos por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Padre del Cielo, Tú eres la fuerza de los que esperan en ti, y sin ti nada puede la fragilidad humana; por eso te pedimos la ayuda de tu gracia para guardar tus mandamientos y agradarte con nuestras acciones y deseos. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Padre todopoderoso y eterno, que nos diste en san Antonio de Padua un gran predicador del Evangelio y un intercesor en nuestras necesidades, concédenos por sus ruegos que vivamos cristianamente y experimentemos tu ayuda contra toda adversidad. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Señor Dios, que para convertir a los paganos elegiste a san Bernabé, hombre lleno de fe y del Espíritu Santo; te imploramos que el Evangelio de Cristo predicado por él con tanta fuerza, sea siempre anunciado con palabras y obras. Por el mismo Jesucristo, Hijo tuyo y Señor nuestro, que contigo y el Espíritu Santo vive y reina en unidad y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



De ti, Padre, proceden todos los bienes, por eso te pedimos que te muestres generoso con nosotros y nos concedas tu inspiración para pensar lo que es recto y cumplirlo con tu ayuda. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo que es Dios y vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo por los siglos de los siglos. Amen.



Padre que todo lo puedes y cuya providencia no falla en sus disposiciones; te suplicamos que apartes de nosotros todo mal y nos concedas lo que pueda ayudarnos para la vida presente y la futura. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amen.



Padre misericordioso, tú preparaste en el Corazón de la Virgen María, una morada digna del Espíritu Santo; concédenos, por la intercesión de nuestra santísima Madre, la gracia de ser, también nosotros, templos de tu gloria. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Dios todopoderoso y eterno, tú inspiraste a la Virgen María, cuando llevaba en su seno a tu Hijo, el deseo de visitar a Isabel; concédenos que, dóciles al Espíritu Santo, podamos, con María, cantar tu grandeza durante toda nuestra vida. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Dios rico en misericordia, en el Corazón de tu Hijo muy amado nos das la alegría de celebrar las grandes obras de tu amor; te rogamos que de esta fuente inagotable alcancemos la abundancia de tus dones. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Señor Jesucristo, que en este admirable sacramento nos dejaste el memorial de tu Pasión, concédenos venerar de tal manera los sagrados misterios de tu Cuerpo y de tu Sangre, que podamos experimentar siempre en nosotros los frutos de tu redención. Tú que eres Dios, y vives y reinas con el Padre y el Espíritu Santo en unidad por los siglos de los siglos. Amen.



Padre del cielo, tú has constituido a la Madre de tu Hijo amado en madre y auxiliadora del pueblo cristiano; concede a tu Iglesia vivir bajo su protección y alegrarse con una paz duradera. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Dios Padre, que al enviar al mundo la Palabra de verdad y el Espíritu santificador revelaste a los hombres el misterio de tu vida, te pedimos que en la profesión de la verdadera fe reconozcamos la gloria de la Trinidad y adoremos al único Dios. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Padre del cielo, que agregaste a san Matías al colegio de los Apóstoles, concédenos, por su intercesión, que favorecidos por la elección de tu amor, podamos contarnos entre tus santos. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que es Dios, y vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo por los siglos de los siglos. Amen.



Señor Dios, que nos diste a la Madre de tu Hijo como Madre nuestra, concédenos que perseveremos en la oración por la salvación del mundo y procuremos promover pacientemente el Reino de Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Padre del cielo, por el misterio de Pentecostés santificas a tu Iglesia extendida por las naciones; derrama sobre toda la tierra los dones del Espíritu Santo, e infunde hoy en el corazón de tus fieles aquellas maravillas que hiciste en los comienzos de la predicación evangélica. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Padre de todos los hombres, tú has querido que celebráramos el misterio pascual de tu Hijo durante cincuenta días de gozo; renueva hoy en nosotros el prodigio de Pentecostés, para que los pueblos dispersos se congreguen por medio de tu Espíritu, y las diversas lenguas se unan en la proclamación de la gloria de tu nombre. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Cumple, Señor, tu promesa en nosotros, y derrama tu Espíritu Santo para que nos haga ante el mundo testigos valientes del Evangelio de Jesucristo, que vive y reina por los siglos de los siglos. Amen.



Dios y Padre nuestro, que tu pueblo, renovado y rejuvenecido en su corazón por la acción del Espíritu Santo, se alegre hoy por haber recuperado la adopción filial, y aguarde con firme esperanza el día de la gloriosa resurrección. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amen.



Señor y Dios nuestro, que nos has regenerado por tu palabra de vida: derrama sobre nosotros tu Espíritu Santo, para que viviendo en la unidad de la fe, merezcamos resucitar para la gloria. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amen.



Señor Dios, lleno de poder, que levantas al hombre caído y, una vez restaurado, lo conservas en tu fidelidad; aumenta el número de los que serán renovados por tu gracia santificante y haz que tu Espíritu conduzca siempre a todos los bautizados. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amen.



Dios todopoderoso, en el monte Sinaí, diste a Moisés la Ley en medio del resplandor del fuego, y hoy manifiestas la nueva Alianza en el fuego del Espíritu Santo. Concede que nuestros corazones ardan en aquel mismo Espíritu que derramaste de modo admirable sobre tus apóstoles, y haz que la Iglesia, congregada de entre todos los pueblos, reciba con alegría el mandamiento de tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amen.



Te pedimos, Dios todopoderoso, que tu Iglesia sea siempre un pueblo reunido por la unidad del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo, se manifieste ante el mundo como sacramento de santidad y unidad, y lo lleve a la plenitud de la caridad. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amen.



Dios todopoderoso, te pedimos que hagas brillar sobre nosotros el resplandor de tu gloria, y confirma con la luz de tu Espíritu a quienes hemos renacido por tu gracia. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Padre de todos los hombres, tú has querido que celebráramos el misterio pascual de tu Hijo durante cincuenta días de gozo; renueva hoy en nosotros el prodigio de Pentecostés, para que, por medio de tu Espíritu, los pueblos dispersos se congreguen y las diversas lenguas se unan en la proclamación de la gloria de tu nombre.Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Dios todopoderoso, concédenos con tu gracia conservar en nuestra vida y en nuestras costumbres el espíritu y la alegría de estas fiestas pascuales que estamos concluyendo. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Dios y Señor nuestro, por la glorificación de tu Hijo y con la luz del Espíritu Santo, nos abriste las puertas de la eternidad. Te pedimos que, al participar de un don tan grande, se acreciente nuestra entrega a tu servicio y progresemos en la fe. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Señor Dios, que tu Espíritu derrame sobre nosotros la fuerza de sus dones, y nos dé un corazón que sea de tu agrado, siempre dispuesto a cumplir tu voluntad. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Padre, fuente y autor de toda santidad; te pedimos que tu Iglesia, congregada por el Espíritu Santo, te sirva siempre de todo corazón y permanezca unida en un mismo amor. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Padre rico en misericordia, envía tu Espíritu para que habite en nosotros y nos convierta en templos de tu gloria. Te lo pedimos por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Derrama sobre nosotros, Señor, la fuerza del Espíritu Santo, para que podamos cumplir fielmente tu voluntad y demos testimonio de ti con nuestras obras. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Padre del cielo, escucha nuestro ruego, para que así como creemos que el Salvador de todos los hombres ya goza contigo de tu misma gloria, también experimentemos su presencia entre nosotros hasta el fin de los tiempos, tal como él mismo lo prometió. Él que es Dios, y vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo por los siglos de los siglos. Amen.



Dios todopoderoso concédenos que, así como creemos que tu Hijo único, Redentor nuestro, subió al cielo en este día, así también podamos ya trasladarnos espiritualmente a la morada celestial. Por el mismo Jesucristo, nuestro Señor que es Dios, y vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo por los siglos de los siglos. Amen.



Concédenos, Dios todopoderoso, darte gracias con una santa alegría, porque en tu Hijo ascendido al cielo, nuestra humanidad es elevada junto a ti, ya que Él, como Cabeza de la Iglesia, nos ha precedido en la gloria que esperamos alcanzar. Por el mismo Jesucristo, nuestro Señor que es Dios, y vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo por los siglos de los siglos. Amen.



Dios, cuyo Hijo subió hoy al cielo ante la mirada de los apóstoles, concédenos que, según su promesa, él viva siempre con nosotros en la tierra y nosotros merezcamos vivir con él en el cielo. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Señor y Dios nuestro, todos los años nos alegras con las fiestas de los santos apóstoles Felipe y Santiago; concédenos por su intercesión participar en la muerte y resurrección de tu Hijo para que merezcamos contemplar en el cielo el esplendor de tu gloria. Te lo pedimos por el mismo Jesucristo, nuestro Señor, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Mueve, Padre, nuestros corazones para que fructifiquemos en buenas obras y al tender siempre hacia lo más perfecto, procuremos vivir plenamente el misterio pascual. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Escucha, Padre, nuestras súplicas para que la predicación del Evangelio extienda por todo el mundo la prometida salvación de tu Hijo, y todos los hombres alcancen la plenitud de la adopción filial que él anunció dando testimonio de la verdad. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Señor Dios, creador del universo, con la ley del trabajo has establecido que el hombre coopere al perfeccionamiento de tu obra; concédenos, bondadosamente que ayudados por el ejemplo y con la protección de san José realicemos la obra que nos mandas y obtengamos la recompensa que nos prometes. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Dios nuestro, que hiciste a tu pueblo partícipe de tu redención; concédenos la gracia de alegrarnos siempre por la resurrección de tu Hijo, Jesucristo, que es Dios y vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo por los siglos de los siglos. Amen.



Te pedimos, Dios todopoderoso, que así como celebramos el misterio de la resurrección de tu Hijo, podamos también alegrarnos con todos los santos cuando Él vuelva para la pascua definitiva. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Señor Dios, tú hiciste que santa Catalina de Siena ardiera de amor divino en la contemplación de la pasión de tu Hijo y en el servicio a tu Iglesia; concédenos, por su intercesión, vivir asociados al misterio de Cristo y alegrarnos siempre en la manifestación de su gloria. Por el mismo Jesucristo, nuestro Señor que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Concédenos, Dios omnipotente y misericordioso, que participemos realmente de la resurrección de Cristo tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amen.



Dios misericordioso y providente, te pedimos experimentar en todo tiempo los frutos del misterio pascual que hoy celebramos. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Dios todopoderoso, concédenos continuar celebrando con fervor estos días de alegría en honor de Cristo resucitado, de manera que prolonguemos en nuestra vida el misterio que hoy recordamos. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que es Dios, y que contigo y el Espíritu Santo vive y reina en unidad, por los siglos de los siglos. Amen.



Dios todopoderoso, tú das la vida eterna a los hombres haciéndolos renacer por el bautismo; te pedimos que después de habernos justificado, haciéndonos capaces de tu inmortalidad, nos conduzcas a la plenitud de tu gloria. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Señor y Padre nuestro, que enalteciste al evangelista san Marcos con la misión de proclamar la buena noticia de salvación, concédenos aprovechar de tal modo sus enseñanzas que sigamos fielmente las huellas de Cristo, tu Hijo, que contigo y el Espíritu Santo vive y reina en unidad, y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Dios de amor y paz, concédenos la gracia de encaminar nuestra vida según la exigencia de los misterios pascuales, para que al celebrarlos con alegría, nos proteja y nos salve su continua eficacia. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Dios, Padre del perdón, por tu gracia conviertes en justos a los pecadores y das la felicidad a los afligidos; ayúdanos con tu poder y con tus dones, para perseverar con fortaleza en la fe que nos ha justificado. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Dios misericordioso, que amas la inocencia y la devuelves a quienes la han perdido; dirige hacia ti nuestros corazones, para que liberados de las tinieblas de la incredulidad, nunca nos apartemos de la luz de tu verdad. Te lo pedimos por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Señor Dios, que en la Resurrección de Cristo nos renuevas para la vida eterna, concede a tu pueblo perseverar en la fe y en la esperanza, para que nunca dudemos del cumplimiento de tus promesas. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Te suplicamos, Señor, que abraces a tu familia para protegerla constantemente y por la resurrección de tu Hijo único, defiéndenos de toda maldad y cólmanos con los dones celestiales. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Dios eterno y omnipotente, perfecciona constantemente en nosotros el sacramento pascual, de manera que quienes fuimos renovados por el sagrado bautismo produzcamos muchos frutos con tu auxilio y protección y nos concedas alcanzar la alegría de la vida eterna. Por Jesucristo, Hijo tuyo y Señor nuestro, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Por la Pascua, Padre, sanas al mundo con dones celestiales; te pedimos pues, que acompañes a tu Iglesia con tu clemencia para que la observancia temporal nos sirva para la vida eterna. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Tú eres, Padre, el autor de nuestra libertad y de nuestra salvación; escucha nuestra oración y concédenos a quienes redimiste con la sangre de tu Hijo la gracia de vivir para ti y encontrar en ti la felicidad eterna. Por el mismo Jesucristo, tu Hijo y nuestro Señor, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Señor y Dios nuestro, que restauras la dignidad del hombre elevándolo por encima de su condición original: no olvides tu inefable proyecto de amor y bendice con tus dones a quienes redimiste por medio del bautismo. Te lo pedimos por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Señor Dios, tú eres la vida de los fieles, la gloria de los humildes y la felicidad de los santos. Escucha con bondad nuestras súplicas y sacia siempre con tu abundancia a quienes tienen sed de los dones que prometiste. Te lo pedimos por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios. por los siglos de los siglos. Amen.



Dios todopoderoso, te pedimos que la celebración de las fiestas de Cristo resucitado aumente en nosotros la alegría de sabernos salvados. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Señor y Dios nuestro, luz perfecta de los santos, que nos concediste celebrar el misterio pascual en la tierra, te pedimos que nos hagas gozar la plenitud de tu gracia en el cielo. Por Jesucristo, tu Hijo y nuestro Señor, que contigo vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Dios todopoderoso y eterno, que has dado a tu Iglesia el gozo inmenso de la resurrección de Jesucristo, concédenos a nosotros, que somos el débil rebaño de tu Hijo tener parte en la admirable victoria del Buen Pastor, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Señor, que en las aguas bautismales renuevas a cuantos creen en ti; pedimos tu protección sobre quienes hemos renacido en Cristo para que, liberados del error, conservemos con fidelidad la gracia de tu bendición. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Padre omnipotente, te pedimos que quienes hemos conocido la gracia de la resurrección del Señor, podamos resurgir a una vida nueva por la acción de tu Espíritu. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Dios todopoderoso y eterno, en este tiempo pascual nos has revelado con mayor claridad tu amor y nos has permitido conocerlo más profundamente; concédenos experimentarlo con abundancia para que, liberados de las tinieblas del error, podamos adherirnos con firmeza a tu verdad. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Dios Padre providente, escucha a tu familia, y a quienes regalaste el don de la fe, concédeles compartir eternamente el premio de la resurrección de tu Hijo. Él que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amen.



Señor, Dios de misericordia, tú abres las puertas del Reino de los cielos a los renacidos por el agua y el Espíritu. Aumenta en tus hijos la gracia que nos diste, para que purificados de todos nuestros pecados, podamos gozar de los bienes que en tu bondad nos has prometido. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Concédenos, Dios todopoderoso, que habiendo abandonado el hombre viejo y sus costumbres, vivamos en comunión con Jesucristo, con quien nos identificaste por los remedios pascuales. Él que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amen.



Señor y Padre nuestro, tu pueblo ha sido rejuvenecido por la gracia y vive la alegría de tus dones; concédenos ahora regocijarnos por haber recobrado nuestra condición de hijos y aguardar con firme esperanza el día de la resurrección. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Tú quisiste, Padre, abrir la puerta de la misericordia para tus fieles a través del misterio de la Pascua; mira a quienes peregrinamos en este mundo y compadécete para que, ayudados por ti en el camino de la vida, nunca nos apartemos de tu voluntad. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Destruye, Padre, el recibo escrito por la ley del pecado, que en el misterio pascual borraste por la resurrección de Cristo tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amen.



Dios nuestro, que eres esperanza y luz para el alma sincera, te pedimos que inspires nuestro corazón para que podamos elevar una oración digna de ti y así te alabemos constantemente. Por el mismo Jesucristo, tu Hijo y nuestro Señor, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Padre santo, que para salvar al mundo nos diste el misterio pascual atiende las súplicas de tus hijos, y haz que nuestro sacerdote y mediador Jesucristo, por su humanidad que comparte con nosotros, nos reconcilie, y por su divinidad que lo hace igual a ti, nos absuelva. Él que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Dios de clemencia, al revivir nuevamente este año el misterio pascual, en el que la humanidad recobra la dignidad perdida y adquiere la esperanza de la resurrección futura, te pedimos que el misterio celebrado en la fe se actualice siempre en el amor. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Dios todopoderoso, haznos capaces de proclamar la victoria de Cristo resucitado, de modo que quienes hemos recibido el anticipo de los bienes futuros, lleguemos a compartirlos un día en plenitud. Por el mismo Jesucristo, Hijo tuyo y Señor nuestro, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Te pedimos, Dios todopoderoso, que quienes hemos perdido el parecido a nuestro progenitor terrenal, renovados por los remedios pascuales, nos transformemos según la imagen del Salvador celestial, Jesucristo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Dios de la eterna misericordia, cuando celebramos cada año la fiesta de la Pascua tú reavivas la fe del Pueblo santo; haz crecer en nosotros los dones de tu gracia, para que comprendamos mejor la grandeza inestimable del bautismo que nos purificó, del Espíritu que nos regeneró y de la sangre que nos redimió. Te lo pedimos por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Dios de amor, con la abundancia de tu gracia haces crecer el número de quienes creen en ti; mira con bondad a tus elegidos y reviste de feliz inmortalidad a los que hemos renacido por el bautismo. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Dios todopoderoso y eterno, que estableciste el misterio pascual como alianza de la humana reconciliación, concédenos manifestar en nuestras obras lo que celebramos en la fe. Te lo pedimos por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amen.



Señor Dios, Padre y Pastor, que has congregado pueblos diversos para profesar tu santo nombre: ayúdanos a quienes hemos renacido en las aguas bautismales a estar unidos en la fe y en la santidad de vida. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Dios y Señor de la Vida, que en la liturgia pascual nos concedes cada año la alegría de revivir la resurrección de tu Hijo, haz que el júbilo de estos días alcance su plenitud en la Pascua del cielo. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Dios y Padre nuestro, por estos sacramentos pascuales llegas a nuestras vidas con el poder salvífico de tu amor; continúa favoreciendo a tu pueblo para que alcance la perfecta libertad de los hijos de Dios y pueda gozar de la alegría del cielo que ya ha empezado a gustar en la tierra. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Dios y Señor nuestro, que siempre haces crecer a tu Iglesia dándole nuevos hijos: concédenos la gracia de vivir de acuerdo con la fe que recibimos en el bautismo. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.



Señor Dios, por la victoria de tu Hijo sobre la muerte, nos abriste en este día las puertas de la vida eterna; te pedimos que quienes celebramos la solemnidad de la Resurrección del Señor podamos resucitar a la luz de la vida gr